Pintar la aldea para pintar el mundo

El novelista ruso León Tolstoi utilizó la frase: “Pinta tu aldea y pintarás el mundo”, como un consejo imperecedero para las futuras generaciones de escritores que anhelaban, y aún anhelan, contar historias universales. Sin embargo en la cita está ausente la palabra escribir o describir, utiliza el verbo pintar no como una suerte de retrato, sino como el imperativo de volcar en una obra aquello que se observa (y no solo se ve), pero también lo que se sabe, se siente y se percibe.

El Lic. Juan Mascardi (Director de la Licenciatura en Periodismo y Licenciatura en Producción y Realización Audiovisual de la Sede Rosario) es un cronista toltsoiano de su tiempo, donde a través de diferentes “pinturas” refleja un sinnúmero de historias particulares que trascienden lo individual para convertirse en expresiones de vivencias o sentires colectivos.

La carrera de Comunicación y Tecnologías Digitales de la Universidad Tecnológica de Bolivia invitó al Lic. Mascardi a participar de un webinar sobre Periodismo Transmedia desde una Perspectiva Social. Vía Facebook Live pudo compartir con la comunidad académica de esta Casa su experiencia profesional y la visión respecto de los procesos de convergencia tecnológica y cultural que se desarrollaron en los últimos años, y que impactaron sobre las producciones mediáticas posibilitando nuevas narrativas que enriquecen el relato a través de múltiples medios y soportes.   

El concepto de transmedia surge a partir de 2006, 2007. Es un territorio que desde la publicidad y el cine se captó rápidamente, adoptando la categoría de prosumidores. Esta combinación entre productores y consumidores de contenidos, siendo participes dentro de un universo narrativo. Pero hacía falta pensar en una dimensión mucho más social, proyectos periodísticos o documentales teniendo en cuenta que aquello que está en juego es la ciudadanía digital. No pensar en los usuarios en términos de consumidores o productores sino como ciudadanos, y cuál es el tipo de compromiso social a la hora de concebir un proyecto transmedia”, reflexionó Mascardi, cuyas intervenciones fueron seguidas por cientos de estudiantes y generaron más de 1200 reproducciones en línea.

 

Narración transmedia, horizontal y descentralizada

Dentro de una comunidad narrativa se deben generar instancias de participación para que sean los propios ciudadanos quienes puedan actuar a la hora de crear un universo narrativo. Debemos pensarnos como cronistas transmedia, auscultar la historia para orientarnos como debe ser contada”, comentó y rescató el trabajo realizado desde las aulas de la UAI en pos de la figura del comunicador polivalente, con habilidades multitareas, siendo parte de un trabajo interdisciplinario, y con la sensibilidad para encontrar la manera en que la historia debe ser narrada.

Asimismo, consideró que la hipertextualidad fue un hecho revolucionario dentro de la irrupción de la web dándole al usuario la posibilidad de realizar su propio recorrido a través de diferentes capas y profundidades de acuerdo a su perfil. En este sentido recordó su trabajo en el multipremiado Abrazos de Agua, donde se narra la epopeya internacional de los Tiburones del Paraná (un proyecto de inclusión entre más de 400 personas con y sin discapacidad), que en 2012 unieron a nado las costas de Argentina y Uruguay.

 

En la vida de este proyecto recordó que su génisis se encuentra en un documental para el canal Encuentro, en el marco del ciclo Sustancias Elementales, durante el 2009. Sin embargo, los 26 minutos de ese capítulo no alcanzaron para dimensionar la totalidad de la historia. “Nosotros generamos una reunión con los Tiburones del Paraná para preguntarles como querrían ser narrados, una forma de periodismo horizontal. Allí surgen textos narrativos con historias personales de los distintos protagonistas de Abrazos de Agua, que no eran actores principales o no estaban presentes en el documental”, explica Mascardi. Las crónicas “Marcelo Bielsa: el DT que admira la capacidad de trabajar con el dolor”, o “Gonzalo: crónica de un Tiburón que siempre llega a la costa”, ganadoras del premio La Buena Prensa de España, son ejemplos claros del enriquecimiento de la historia y el proyecto transmedia, a través de otros formatos y plataformas.

Nuestra ética está más en el silencio, en lo que no contamos. El caso de Gonzalo es inenarrable, una historia de vida muy dura, por lo que se me ocurrió recrear el método de Garcia Márquez en Relato de Náufrago. El texto lo trabajamos conjuntamente y está escrito en primera persona”, comentó Mascardi sobre este relato de un joven nadador con discapacidad que debió afrontar 27 cirugías a lo largo de su vida.

 

Una nueva estética

En el relato también tomamos elementos de la ficción, el teatro, la poesía o el videoclip, recursos estéticos externos, pero seguimos haciendo periodismo”, aseguró Mascardi ante las preguntas de los alumnos y valoró que el primer problema que tiene la prensa es la revolución digital ya que, según su óptica se ha repetido y exacerbado una manera de hacer periodismo. “Verdades absolutas como la de escribir textos breves porque la gente no lee, o buscar el sensacionalismo porque el público quiere morbo es un problema de los medios”, consideró ponderando la importancia de recrear una nueva narrativa generando comunidad, historias siempre vivas que permanecen en el tiempo, contando lo local de modo universal.

El periodismo narrativo nos da una oportunidad para poner en contexto lo que en los medios tradicionales no se ve”, explicó y recomendó tener en cuenta, a la hora de encarar una crónica transmedia, que cada historia pide de ser contada de una manera diferente, siendo necesario mucho criterio, agudeza y sensibilidad por parte del cronista.

“Siempre siento que antes de hacer una crónica hay alguien que sabe más que yo de la historia. Los periodistas somos grandes ignorantes. Pero esa ignorancia previa que tenemos antes de investigar un tema es lo que nos permite tener una gran curiosidad”, dijo y reveló que el escribir una crónica sobre el rugbier Leonardo Senatore  le permitió descubrir un mundo nuevo a partir de ese deporte y agregar nuevos elementos para el robustecimiento de la propia historia.

Nunca debe perderse la vocación de aprendizaje. Cuando pienso en las nuevas generaciones, las nuevas interfaces y plataformas, es empezar de cero constantemente”, concluyó Mascardi en sintonía con un parafraseo tolstoiano, donde la necesidad de aprender es inherente a todas las personas, como se quiere y busca el aire que se respira.