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El Dr. Rodolfo Néstor De Vincenzi ha sido designado como Presidente del CRUP

El lunes 16 de abril en asamblea de elección de autoridades, el Consejo de Rectores de Universidades Privadas (CRUP) promovió, mediante el voto directo de sus pares, al Dr. Rodolfo Néstor De Vincenzi-Rector de la Universidad Abierta Interamericana- como nuevo Presidente del CRUP.

Hablamos con el flamante Presidente sobre este y otros temas fundamentales en la educación Argentina.

 

¿Cuál es su opinión sobre la asamblea que se llevó a cabo el lunes 16 de abril?

Es una alegría poder elegir en libertad a las autoridades que van a conducir el CRUP a lo largo de este nuevo periodo, comportamiento eleccionario que evidencia un modelo de participación democrática y representativa de los intereses del sector. Fueron dos las listas que se presentaron a la elección y que representaron las expectativas de 63 instituciones universitarias de gestión privada. Culminada la elección, es importante que el CRUP conviva en unidad respetando la diversidad de propuestas y las singularidades institucionales. Una unidad que esté por encima del conflicto, como bien resalta el Papa Francisco.

 

¿Cuál es el rol del Presidente del CRUP?

El CRUP es un espacio colectivo donde las instituciones universitarias trabajan cooperativamente. En ese sentido, el Presidente debe sostener un diálogo horizontal con la totalidad de sus pares. Debe enriquecer su mirada y garantizar que su rol de conductor del Consejo refleje el interés común de las instituciones miembro. El presidente es el representante del conjunto de las Universidades Privadas, y es quien dialoga con el Estado. No olvidemos que la educación universitaria afecta tanto al interés púbico como el desarrollo del conocimiento, por lo que estos espacios de diálogo son claves para la gestión del sistema universitario

Es primordial entender las distintas cosmovisiones de las universidades a la luz de una agenda política.

 

Teniendo en cuenta esto, ¿cuál es la agenda del CRUP para este año?

La agenda en educación superior es muy nutrida. Este año se realizará en el mes de junio la Conferencia Regional de Educación Superior (CRES) en la ciudad de Córdoba.  Cada diez años se realiza la CRES donde se reúne el conjunto de universidades de la región para definir, en una declaración, el destino de las políticas de la educación superior, con temáticas como: aseguramiento de calidad, movilidad, reconocimiento de títulos, rol de la universidad en su intervención en el desarrollo productivo, social, innovación tecnológica, producción de conocimiento, etc.

Esto exige construir acuerdos. En la Argentina los dos órganos consultores que se integran en el Consejo de Universidades son el CRUP y el CIN, que hacen las veces de un parlamento universitario del cual se asiste el gobierno.

El 2018 es un año complejo porque se van a validar los Sistemas de Educación a Distancia de por lo menos 71 universidades. A su vez, se realizarán las acreditaciones de las carreras de Abogacía y Contador que involucran a un porcentaje mayoritario de instituciones universitarias. Debe tenerse presente, que se trata de dos carreras de alta matrícula en las universidades argentinas, sumado a la validación del Sistema de Educación a Distancia que utiliza cada universidad que contribuye a hacer más inclusiva la educación complementando la educación presencial

 

¿Cómo se garantiza la calidad de la educación?

El Estado lo hace a través de la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (CONEAU) empleando diversos mecanismos que contribuyan al aseguramiento de la calidad. Las universidades tenemos la obligación de generar mecanismos internos de aseguramiento de la calidad que favorezcan la efectiva ejecución de los proyectos institucionales y el respeto a la diversidad de propuestas, aunque sin desatender los pisos exigidos de calidad educativa.

La gran pregunta del futuro es: ¿cómo balancear la homogeneidad de criterios de calidad con la heterogeneidad de los proyectos institucionales que tienen las Universidades?

En este sentido el Consejo de Universidades viene trabajando. En diciembre del año pasado ha acordado, en un plenario, un documento que establece, desde lo conceptual, muchas respuestas a este interrogante. El desafío este año será que la próxima definición de estándares permita combinar las evaluaciones externas institucionales previstas en el artículo 44 de la ley, con las acreditaciones de carreras reguladas que ponen en riesgo el interés público del artículo 43.

 

¿Qué opinión tiene sobre la calidad educativa en países limítrofes?

En toda la región se han incorporado políticas públicas para garantizar la calidad educativa. En general se procede a crear una o más Agencias responsables de gestionar mecanismos de acreditación y evaluación. Se llevan a cabo procesos de autoevaluación a cargo de las instituciones universitarias y evaluaciones externas con visitas a las instituciones universitarias a cargo de pares evaluadores.  Se espera que estas Agencias sean independientes en términos de la toma de decisiones y que generen informes públicos sobre la calidad de las universidades.

La preocupación para asegurar movilidad estudiantil y de profesores y del reconocimiento de estudios y títulos promueve una mayor coordinación de las políticas para el aseguramiento de la calidad en la región. Las fronteras físicas no pueden ser límites, por lo cual se trabaja para avanzar en estos temas.

 

¿En qué afecta a la UAI esta designación?

Es importante tener una mirada del sistema en su conjunto, porque eso ayuda romper la endogamia. Permite conocer otras realidades, otras formas de cumplir objetivos de la educación superior que son comunes. Todas las universidades desarrollamos nuestras tres funciones: docencia, investigación y extensión. Tener el contacto y representar esa diversidad es un gran valor. Conocer y estar aggiornado con la agenda de políticas públicas del país y la región, genera un nivel de sensibilidad mayor con respecto a la prospectiva, anticipándose a lo que viene en materia de educación superior. Esto se verá reflejado en la UAI, en todos los ámbitos y espacios.

 

¿Cuáles son sus objetivos, como Rector de la UAI, para este año?

En abril de este año envié una carta abierta al alumnado y a los profesores donde planteaba las principales prioridades en docencia, investigación y extensión, previamente consensuadas con el Consejo Superior de la Universidad.

Un aspecto destacado en Docencia, es formar a los profesores para apropiarse de la noción de “aula extendida”, siendo de relevancia el uso de las tecnologías de la información y la comunicación. El aula virtual facilita la comunicación asincrónica, en distinta temporalidad y espacio. Tanto alumnos como profesores serán capacitados para dominar las ventajas de la educación a distancia. En 2017 nos hemos propuesto como objetivo que en 5 años el 100% del claustro docente (más de dos mil profesionales) va a estar capacitado para el uso del aula virtual. No se trata de reemplazar la modalidad presencial por modalidad a distancia sino de cualificar el tiempo presencial del alumno, otorgando significatividad a ese espacio de intercambio en el aula. A medida de que los profesores se capaciten en el manejo de las tecnologías se incorporarán diversas actividades que contribuyan a que el estudiante invierta más horas de estudio en menor tiempo presencial. Cuando tenés formas asincrónicas de acceder al conocimiento, lo hacés de forma más continua.

Con respecto a la Investigación promovemos a que los estudiantes se integren a proyectos y participen de las actividades en los Centros de Altos Estudios que tiene la UAI. Los Doctorados que hemos abierto en los últimos años han generado más masa crítica de investigadores dentro de la universidad y esto, sin lugar a dudas, representa nuevas oportunidades.

En Extensión debe destacarse la política de internacionalización de la UAI que favorece la movilidad de alumnos y docentes y promueve que determinados trayectos formativos se puedan realizar en el exterior. A su vez, los proyectos de acción comunitaria y los voluntariados generan un retorno a la sociedad de lo que aprenden los alumnos como profesionales en las aulas. Son grandes aportes al desarrollo de la sociedad en términos de empoderamiento comunitaria.

 

En su carta abierta al alumnado generó un espacio de debate por correo, ¿cómo fue la experiencia?

La verdad fue una sorpresa grata. Del mismo modo que creo en la horizontalidad en el CRUP, lo aplico en la Universidad. Es importante un espacio de dialogo con el Rector, por lo cual he dado mi correo personal. Mi preocupación era más que no se animen de escribirme, a que hagan un abuso del medio, el cual no existió. Recibí más de 100 correos. La mitad de los mails fueron para asesorar, en donde oficié de mediador con los sectores para que solucionen el tema y la otra mitad fueron correos enriquecedores, con interesantes comentarios que me sirvieron para comprender diferentes miradas. El alumno es inteligente y te permite salir del espacio del directivo. Ha sido una muy buena experiencia y fue una alegría tener respuesta de los estudiantes.