Graduada UAI en España: “Enfrentar lo desconocido con curiosidad”
Victoria Tramannoni finalizó sus estudios en la Licenciatura en Relaciones Públicas de la Sede Rosario de la Universidad Abierta Interamericana (UAI), y se expresa con la claridad de quien ha construido un camino entre las letras y la práctica. Comenzó a estudiar la Licenciatura en Letras y terminó definiéndose profesionalmente como “comunicadora corporativa”, aunque reconoce que su día a día es transversal y que las relaciones públicas forman solo una parte de su trabajo.
La trayectoria de Victoria combina formación académica, una experiencia internacional en España y una mirada profesional que la llevó a integrar redacción creativa, comunicación interna y responsabilidad social en su perfil profesional. Su paso por la UAI y el intercambio en el Centro Universitario de la Cámara de Comercio de Sevilla (adscrito a la Universidad de Sevilla), marcaron hitos decisivos. Allí, cursó diferentes asignaturas en el marco de la carrera de Publicidad y Relaciones Públicas, realizó prácticas en una agencia creativa y confirmó que la comunicación debía ser abordada con rigor y adaptabilidad.
Tramannoni subraya la importancia de metodologías y conceptos que hoy son cotidianos en su trabajo, y confiesa que la irrupción de la inteligencia artificial transformó tanto la formación como las herramientas laborales que utiliza en su trabajo. Su presente en Madrid, que la encuentra desempeñándose dentro del sector salud, lleva a Victoria a mantener un enfoque donde prioriza la calidad sobre la cantidad y la transparencia como valor innegociable.
El consejo de Victoria para quienes buscan una experiencia internacional es simple: “mantenerse en movimiento”. Si tuviera que resumir su recorrido en una frase, lo hace con una invitación a la actitud frente a la incertidumbre: “Enfrentar lo desconocido con curiosidad, no con miedo”.
- ¿Cómo te gusta que te presenten profesionalmente hoy: “relacionista pública”, “comunicadora corporativa”, “estratega”?
- Qué buena pregunta… la verdad es que no me lo había planteado de forma tan consciente. En general suelo decir simplemente “trabajo en comunicación”, porque mi día a día es bastante transversal. Pero si tuviera que elegir una definición más precisa, diría que comunicadora corporativa.
Hoy siento que las relaciones públicas son una parte importante de lo que hago, pero no lo abarcan todo. Y, aunque trabajo con una mirada estratégica, todavía reservo el término “estratega” para roles más vinculados a la definición de la estrategia global del negocio. En mi caso, mi foco está en desarrollar estrategias de comunicación alineadas con esa visión.
- ¿Cómo llegaste a decidirte por estudiar Relaciones Públicas y a la UAI como entidad formadora?
- Mi camino no fue lineal. Empecé estudiando la Licenciatura en Letras en la Universidad Nacional de Rosario (UNR), pero con el tiempo sentí que buscaba algo más práctico y dinámico. En ese momento participaba como voluntaria en una parroquia, donde organizábamos eventos de recaudación de fondos, y descubrí que esa parte me encantaba. A partir de ahí empecé a investigar sobre organización de eventos y llegué a las relaciones públicas, que me resultaron una opción mucho más amplia y con múltiples salidas profesionales.
La UAI fue mi primera y única opción: en ese momento era la única universidad en Rosario que ofrecía la licenciatura como tal, mientras que otras opciones eran terciarias.

- ¿Qué te imaginabas que eran las relaciones públicas antes de empezar a cursar y qué descubriste después?
- Antes de empezar, escuché en varias ocasiones que las relaciones públicas eran simplemente “ser sociable y tener contactos”. La carrera me demostró que es mucho más que eso. De hecho, creo que incluso una persona tímida podría desempeñarse muy bien en este campo.
Para mí, las relaciones públicas son el punto de conexión entre una entidad (ya sea empresa, ONG o figura pública) y sus distintos grupos de interés. Puede sonar abstracto, pero en la práctica implica gestionar múltiples acciones, proyectos y decisiones con impacto real. Descubrí también que, bien ejercida, es una disciplina profundamente estratégica, que requiere una mirada integral y actualización constante.
- ¿Qué materias te marcaron más y qué habilidades o conocimientos adquiridos hoy te son de más utilidad en tu trabajo?
- Creo que todas las materias tenían su sentido, combinando bases teóricas con herramientas prácticas. Pero recuerdo especialmente Comunicación Interna, con Cecilia Cerutti, y Comunicación con el Tercer Sector, que en ese momento dictaba Anaclara Dalla Valle.
En cuanto a aprendizajes, hoy valoro muchísimo todo lo incorporado, incluso aquello que en su momento parecía solo “vocabulario técnico”: términos como stakeholders (persona o compañía que está involucrada en una organización, proyecto, sistema), KPI (indicadores de desempeño para evaluar la eficacia de acciones y estrategias), ROI (métrica financiera que mide rentabilidad) o diagrama de Gantt (representación gráfica que ayuda a los profesionales de proyectos a supervisar el progreso) hoy forman parte de mi día a día profesional.
- En 2023 fuiste distinguida como mejor promedio entre los graduados de toda la Universidad. ¿Cómo viviste esa experiencia?
- Fue una sorpresa total. Siempre fui estudiosa, pero por interés genuino: soy curiosa y me gusta aprender. Nunca fue un objetivo obtener una distinción. Por eso lo viví como un reconocimiento muy lindo, un “mimo” después de varios años de esfuerzo.
- ¿Qué hay detrás de ese logro en cuanto al esfuerzo personal y del grupo familiar?
- Muchísimo del acompañamiento familiar. De ellos heredé las ganas de crecer, de estudiar, de explorar caminos distintos. Y, por supuesto, también hay una cuota importante de esfuerzo personal. Sin voluntad propia ningún contexto, por más favorable que sea, alcanza para cumplir objetivos.
La apuesta profesional de una comunicación corporativa
- ¿Cómo fue el proceso de decisión para realizar el intercambio académico en la Universidad de Sevilla?
- Fue un proceso bastante desafiante (y en plena pandemia). Siempre supe que quería tener una experiencia internacional, pero empecé a gestionarlo en 2021, en un contexto muy incierto. A pesar de eso, aposté por la oportunidad y hoy puedo decir que fue una de las mejores decisiones.
- ¿Cuál fue tu experiencia en ese intercambio?
- Inolvidable. Fui sin expectativas claras, sin conocer España, y eso hizo que todo fuera aún más enriquecedor. Además de la formación académica, viví una experiencia cultural muy profunda que me abrió la cabeza y me permitió crecer tanto a nivel personal como profesional.
- ¿Cuánto tiempo estuviste, en que carrera cursaste dentro de la Universidad de Sevilla?
- Estuve un año completo (febrero 2022 – febrero 2023) en EUSA, un centro adscrito a la Cámara de Comercio de Sevilla. Allí cursé la Licenciatura de Publicidad y Relaciones Públicas. En España estas carreras están unificadas en una sola, esto me permitió ampliar mi enfoque hacia áreas como diseño y creatividad publicitaria. Entre las materias, destaco: “Opinión Pública”, “Gestión de Marca”, “Ceremonial y protocolo”, “Sociología y Estructura Social”, “Diseño y Tecnología Digital en Publicidad”, “Redacción Publicitaria”.
- ¿Qué conocimientos o experiencias rescatas de aquel viaje? ¿cómo conseguiste desarrollar tus prácticas en España?
- Rescato muchísimas experiencias de ese viaje: los aprendizajes dentro del aula, los conocimientos que adquirí viajando, pero sobre todo la experiencia laboral que viví allí en una agencia. Las prácticas eran obligatorias y EUSA cuenta con un departamento que conecta a los estudiantes con empresas. Después de algunos procesos, tuve la suerte de entrar en Singular One, una agencia creativa de publicidad y marketing en Sevilla. Fue una de las experiencias laborales más enriquecedoras que tuve.
Aprendí muchísimo, tanto de mi tutor como del director general, y pude integrarme muy bien en la dinámica del equipo. Mi rol estaba enfocado en redacción creativa dentro del Departamento de Creatividad. En el día a día, trabajaba en la generación de copys para campañas, lanzamientos de productos y slogans, y con el tiempo también empecé a participar en la creación de contenidos para redes sociales. Esto me permitió acercarme al mundo del community management y ampliar mi perfil dentro del área digital.

- ¿Qué valoró esa organización de tu perfil al sumarte como practicante?
- Como el puesto era para redacción creativa durante la entrevista conversamos bastante sobre mi recorrido. Creo que les resultó especialmente interesante mi paso previo por la carrera de Letras, así como los cursos de redacción y corrección lingüística que había realizado. Creo que ese perfil más orientado al lenguaje y al detalle aportaba un diferencial para el tipo de trabajo que necesitaban.
- ¿Qué aprendizaje práctico te dio el trabajo real que no aparecía en los libros con los que te formabas?
- Que la realidad es mucho más dinámica que la teoría. En los libros todo parece planificable al detalle, pero en el trabajo entran variables como tiempos de aprobación, feedback de clientes, urgencias del día a día. Aprendí que lo importante es poder adaptarse y mantener la calidad tanto en escenarios planificados como en contextos más improvisados.
- Volviste, terminaste de cursar Relaciones Públicas, ¿te cambió algo el foco profesional el intercambio y las prácticas?
- La verdad es que no me cambió el foco, sino que lo confirmó. Me ayudó a validar lo que estaba buscando: desarrollarme en un entorno dinámico, con intercambio de culturas, perspectivas e ideas. Hoy tengo la suerte de estar viviendo esa experiencia trabajando desde Madrid. Y, a futuro, no descarto la posibilidad de poder tener un rol similar también desde Argentina.
- ¿Qué te impulsó a volver a España después de graduarte?
- Como mencioné antes, la experiencia internacional me había resultado muy enriquecedora, tanto a nivel personal como profesional. Después de evaluar distintas opciones en otros países, decidí volver a España, en parte por su propuesta académica. Buscaba un máster que me permitiera adentrarme en el área de comunicación y, al mismo tiempo, especializarme en el ámbito del tercer sector, que es un área que siempre me interesó desarrollar.
- ¿Por qué elegiste una maestría en comunicación corporativa y qué área querías profundizar?
- Elegí una maestría en comunicación corporativa porque sentía que me permitiría desarrollar una mirada más amplia y estratégica que la formación específica en relaciones públicas. Mi objetivo era avanzar hacia un perfil más integral, con herramientas que, a futuro, me acerquen a roles de mayor responsabilidad. Al mismo tiempo, tenía un interés muy marcado en profundizar en la comunicación y gestión del tercer sector. Por eso opté por una maestría que integrara comunicación corporativa con responsabilidad social empresarial.
Hoy en día, a las empresas no solo se les exige rentabilidad, sino también un compromiso real con las comunidades y su entorno. En Europa este cambio ya es muy visible, tanto en la práctica empresarial como en el marco regulatorio (ESG, informes de doble materialidad, entre otros). En Latinoamérica, si bien aún hay camino por recorrer, creo que es una evolución inevitable y una oportunidad muy relevante para quienes trabajamos en comunicación.

- ¿Qué conceptos pudiste adquirir en esa formación que te fueron útiles en tu trabajo?
- Si tuviera que elegir un solo concepto, diría la inteligencia artificial. Por supuesto, hubo muchos otros contenidos útiles, como los relacionados con ESG (criterios ambientales, sociales y de gobernanza) o los informes de doble materialidad, entre otros marcos actuales de sostenibilidad y reporting. Pero lo cierto es que llegué al máster en un momento clave: la irrupción de la inteligencia artificial en el uso cotidiano y profesional.
En clase era un tema constante de debate: cómo utilizar la IA de forma eficiente, cómo hacerlo de manera ética y cómo integrarla en el trabajo sin perder el componente creativo y humano que caracteriza a la comunicación. Hoy en día utilizo herramientas de IA prácticamente a diario en mi trabajo, especialmente como apoyo en la generación de ideas, la redacción de contenidos, la estructuración de mensajes y la optimización de procesos. Lejos de reemplazar el criterio profesional, la considero una herramienta que potencia el trabajo y permite ser más eficiente sin perder calidad.
- ¿Qué temas te gustaría seguir profundizando?
- El ámbito de la sostenibilidad y la gestión del tercer sector es un área que está en constante evolución y expansión, y actualmente representa uno de mis principales intereses. Por otro lado, el avance de la inteligencia artificial abre también un campo que quiero seguir profundizando de forma estratégica para integrarlo de manera efectiva en mi trabajo. En esa línea, considero que el análisis de datos es una disciplina clave y cada vez más necesaria.
A quienes venimos de áreas más humanísticas o “blandas” a veces puede parecernos un lenguaje ajeno, pero en realidad es fundamental: lo que no se puede medir, difícilmente se puede gestionar o mejorar. Y en comunicación es especialmente relevante poder dar entidad y evidencia a nuestro trabajo. Relaciono esto con una frase que nos repetían mucho durante la carrera: “lo que no se cuenta, no existe”. En ese sentido, creo que comunicación y análisis de datos están cada vez más conectados, y por eso me interesa seguir formándome y profundizando en ambas áreas.
Comunicar con propósito
- Hoy trabajás en Madrid. ¿En qué tipo de organización te desempeñas y cuál es tu rol?
- Actualmente trabajo en una empresa del sector salud, dentro del departamento de Comunicación y Marketing. Mi rol está enfocado en comunicación corporativa y responsabilidad social corporativa (RSC).
- ¿Cómo es un día típico de tu trabajo?
- Es bastante dinámico. Trabajo con distintos tipos de proyectos y públicos: desde comunicación interna con empleados hasta alianzas con ONG o colaboraciones con medios. Hay días más orientados a reuniones, otros más operativos, y otros donde acompaño acciones externas o lanzamientos. La variedad es una constante.
- ¿Qué parte de tu formación usás hoy más en lo cotidiano?
- La verdad es que varias, pero si tengo que destacar una en particular, es la forma de estructurar una campaña de comunicación que aprendí en la UAI. Desde la investigación inicial hasta la planificación, ejecución y evaluación (los conocidos pasos del “IPEE”) es una metodología que sigo aplicando en mi día a día de manera muy natural. Me ayuda a ordenar el trabajo, tomar decisiones con criterio y asegurar que cada acción tenga un propósito y una medición posterior.
- ¿Qué habilidades fueron clave para insertarte laboralmente en España?
- Honestamente, la proactividad fue una de las habilidades blandas más importantes que me ayudó en todo el proceso. Desde la búsqueda inicial de oportunidades y los procesos de selección, hasta la disposición para formarme en áreas en las que aún no tenía experiencia, sentí que fue un factor clave. Adaptarme, aprender rápido y estar abierta a nuevos desafíos marcó una gran diferencia en mi inserción laboral en España.

- ¿Cómo describirías el mercado de comunicación y relaciones públicas en Madrid desde adentro?
- En estos momentos, creo que el mercado de comunicación y relaciones públicas en Madrid es muy competitivo. No es novedad que las empresas y los actores de interés son cada vez más conscientes del peso estratégico que tiene la comunicación, y eso eleva también las exigencias para los profesionales del sector.
Hoy es fundamental estar en constante formación, mantenerse al día con las nuevas herramientas digitales y seguir aprendiendo de forma continua para poder adaptarse a un entorno que cambia muy rápido. También, creo que es clave desarrollar una mirada muy flexible, capaz de integrar distintas disciplinas y responder a necesidades cada vez más transversales.
- ¿Qué crees que te distingue como profesional en un mundo donde “todos comunican”?
- Creo que hoy estamos en un contexto de sobreinformación, donde muchas veces se comunica por comunicar. Mi enfoque es justamente el contrario: priorizar la calidad sobre la cantidad. Apostar por una comunicación que realmente aporte valor y tenga sentido para las audiencias.
- ¿Qué tendencias creés que redefinen las relaciones públicas y comunicación corporativa?
- La inteligencia artificial es, sin duda, una de las grandes transformaciones actuales. El desafío está en integrarla de forma estratégica y ética, sin perder lo que hace única a esta profesión: el componente humano y la construcción de relaciones.
- ¿Qué consejo concreto le darías a una estudiante de RRPP que sueña con una experiencia internacional?
- Que se mantenga en movimiento. Existen muchas oportunidades (becas, intercambios, programas), pero hay que salir a buscarlas, aplicar y no frustrarse si no se da a la primera.
- ¿Qué debería priorizar alguien que quiere un buen perfil: portfolio, idiomas, networking, notas?
- Excelente pregunta. Creo que todo depende de hacia dónde quieras orientar tu carrera; no es necesario destacar al máximo en todas las áreas al mismo tiempo.
El portfolio es muy valioso, especialmente si te interesa el ámbito creativo o la publicidad, porque te permite mostrar de forma concreta lo que sabes hacer. Los idiomas son fundamentales si tenés interés en una proyección internacional o en trabajar en entornos globales, donde la comunicación intercultural es clave.
En cuanto a las notas, no considero que sean determinantes, pero sí reflejan constancia y curiosidad por aprender, algo que a largo plazo ayuda a construir criterio profesional. Y el networking es, sin duda, indispensable. No solo para acceder a oportunidades laborales, sino para rodearte de personas con experiencia en el área que te interesa. Ese intercambio siempre aporta aprendizaje y perspectiva.
- ¿Cuál es tu meta profesional?
- A corto plazo, seguir creciendo en un entorno que me desafíe, me motive y me permita aprender continuamente. A largo plazo, me interesa consolidar un perfil estratégico dentro del área de comunicación, y ejercer un cargo más directivo.
- Si tuvieras que resumir tu recorrido en una frase, ¿cuál sería?
- Enfrentar lo desconocido con curiosidad, no con miedo.


