Día Mundial del Donante de Sangre: la UAI impulsó una nueva jornada solidaria y formó promotores para multiplicar el mensaje
En el marco del Día Mundial del Donante de Sangre, la Universidad Abierta Interamericana llevó adelante una nueva jornada de donación voluntaria de sangre junto al Hospital de Pediatría Garrahan, reafirmando su compromiso con la salud comunitaria, la solidaridad y la formación de ciudadanos comprometidos.
La actividad, organizada por la Secretaría de Capacitación y Servicio y la Secretaría de Acción Comunitaria de la Vicerrectoría de Extensión, combinó una colecta de sangre con una capacitación destinada a promotores de donación voluntaria, una iniciativa que busca formar agentes multiplicadores capaces de informar, concientizar y derribar mitos en torno a la donación.
La jornada contó con el acompañamiento de distintas empresas que colaboraron como auspiciantes, entre ellas Croppers, Café Cabales, Sabrosísimo, GoNatural y Productos Pozo.
La directora del Curso de Extraccionista e integrante de la Secretaría de Capacitación y Servicio, Silvina Iturbide, explicó que la formación de promotores nació hace varios años como una forma de fortalecer la cultura de la donación voluntaria: "Surgió en 2017, cuando realizamos la primera colecta y consideramos que teníamos que formar a los alumnos para participar en algo tan importante y valioso como lo que es la donación voluntaria de sangre", recordó.
Durante los talleres, los participantes reciben información científica y herramientas de comunicación para poder transmitir mensajes claros a la comunidad: "Lo fundamental que tienen que saber para donar sangre es entender que la sangre no puede fabricarse. No hay laboratorios que puedan producir tejido sanguíneo. Lo segundo es que se trata de un acto de bondad absoluta, algo maravilloso que nos lleva apenas un momento de nuestro tiempo y que no nos genera ningún daño. Con una sola donación podemos ayudar a salvar la vida de tres personas y hasta de siete bebés recién nacidos", señaló.
Uno de los ejes centrales de la capacitación fue desmontar falsas creencias que todavía persisten en la sociedad: "Hay muchos mitos respecto a la donación de sangre: que engorda, que adelgaza, que la médula genera daño o que se destruyen los depósitos de hierro. Son todos mitos. Lo que logramos con los talleres es brindar herramientas para refutarlos, desmitificar la donación y dejar de lado las dudas", afirmó.
Iturbide destacó además la evolución que tuvo la donación voluntaria en Argentina durante las últimas décadas: "La donación de sangre en nuestro país está atravesando un momento excepcional. Se logró que las instituciones ya no tengan que pedir dadores de sangre para realizar intervenciones médicas. Antes nos regíamos por un sistema de reposición que era totalmente extorsivo, donde cuando un familiar estaba internado se exigía conseguir donantes para llevar adelante una cirugía. Gracias al trabajo impulsado por el Hospital Garrahan, ese sistema ya no existe. Jamás se va a demorar una cirugía porque no haya donantes", explicó.
En esta edición, uno de los aspectos más destacados fue el compromiso demostrado por quienes participaron de la formación previa: "Algo maravilloso que nos pasó por primera vez fue el enorme nivel de compromiso de los promotores. La capacidad que tuvieron para multiplicar este mensaje fue extraordinaria. Desde el punto de vista del compromiso y del valor de convertirse en agentes multiplicadores fue realmente emocionante", sostuvo.
Los resultados de ese trabajo se reflejaron directamente en la colecta: "La universidad nos brindó el espacio para compartir conocimiento y generar conciencia, y eso habla de un compromiso total con la sociedad. Lo más importante es que nos permite formar futuros profesionales comprometidos con su comunidad. Todos esos conocimientos adquiridos se reflejaron en la colecta: de los 54 donantes que se presentaron, 14 lo hicieron de manera espontánea gracias a la charla y a la contención de los promotores", destacó.
Además, remarcó que cerca de 30 personas realizaron su primera donación durante la jornada: "A quienes están pensando en donar por primera vez les diría que se animen. Van a estar acompañados y cuidados durante todo el proceso. La gratificación personal es enorme. Es una emoción que realmente llena. Tuvimos la enorme satisfacción de que aproximadamente 30 donantes fueran primerizos", expresó.
Para la especialista, el verdadero impacto de la donación va mucho más allá de una transfusión: "Si tuviera que resumir la importancia de la donación en una frase diría que la donación de sangre no solo salva la vida de quien recibe, sino también la de todo su entorno. No estamos salvando únicamente a una persona, sino a una familia, a una comunidad."
La secretaria de Acción Comunitaria de la Vicerrectoría de Extensión, Silvia Mercadé, destacó el valor que tienen estas iniciativas dentro del ámbito universitario: "Las universidades no solo forman profesionales, sino también personas comprometidas con su comunidad. La donación de sangre constituye un acto solidario que requiere participación sostenida en el tiempo para garantizar la disponibilidad de componentes sanguíneos en el sistema de salud", señaló.
Asimismo, destacó que la universidad es un espacio privilegiado para promover el conocimiento y combatir la desinformación: "Cada jornada se convierte en una oportunidad para sensibilizar, informar y derribar mitos en torno a la donación. Son espacios de aprendizaje y construcción de una cultura solidaria basada en el cuidado de los otros y en la participación frente a problemáticas de interés público."
Mercadé remarcó que la experiencia tiene un impacto formativo profundo para los estudiantes: "La actividad trasciende ampliamente el acto de donar. Implica una experiencia concreta de participación social. Permite comprender que pequeñas acciones individuales pueden generar transformaciones significativas en la vida de otras personas."
Además, destacó el compromiso demostrado por toda la comunidad universitaria: "Cuando estudiantes, docentes, graduados y personal de la universidad se suman a estas jornadas están realizando un aporte invaluable para quienes necesitan una transfusión, pero también están contribuyendo a construir una cultura institucional basada en la solidaridad, la cooperación y el compromiso con la comunidad."
La supervisora técnica del Centro Regional de Hemoterapia del Hospital Garrahan, Mirian, resaltó la importancia de que las universidades se conviertan en aliadas estratégicas para sostener el sistema de donación voluntaria: "Que las universidades nos den este espacio es muy importante. En 2011 dejamos de pedirle a las familias que buscaran donantes y comenzamos a trabajar exclusivamente con donantes voluntarios para contar con sangre mucho más segura. Estos espacios nos permiten sostener ese modelo."
La especialista recordó el impacto que tenía para las familias el antiguo sistema de reposición: "Es muy difícil atravesar una situación de salud compleja y además tener que salir a buscar donantes. Por eso es tan importante trabajar con donantes voluntarios. Las universidades son lugares ideales porque las personas se están formando y pueden incorporar este hábito desde jóvenes."
También explicó que la promoción cumple una función fundamental para el futuro: "Uno está haciendo una tarea de promoción y al mismo tiempo está formando a los donantes del mañana. La mayor parte de la población puede donar. No todos cumplen las condiciones en todos los momentos, pero donar no implica riesgos para quien lo hace."
Tras más de veinte años de trabajo en el Garrahan, destacó la necesidad de seguir instalando el tema en la sociedad: "Está bueno ser conscientes y llevar este tema a la mesa familiar. Sabemos que hay muchas urgencias en la vida cotidiana, pero hablar sobre donación de sangre es importante. Las universidades tienen una ventaja enorme porque son espacios donde las personas se encuentran todos los días y pueden compartir este mensaje."
Finalmente, valoró los resultados obtenidos durante la jornada realizada en la UAI: “La cantidad de donantes voluntarios que hubo fue muy buena, para el Garrahan representa una muy buena colecta. Nuestros pacientes llegan desde todo el país, muchas veces lejos de sus hogares, y no podemos agregarles la preocupación de conseguir donantes. En el Garrahan trabajamos para que la sangre espere al paciente y no al revés."
Más allá de los resultados obtenidos en esta edición, desde la organización destacaron que el desafío ahora es seguir ampliando la red de promotores y profundizar las acciones de concientización dentro y fuera de la universidad: "El aprendizaje que nos gustaría que todos se lleven es que donar no cuesta nada. Son apenas cuarenta minutos de nuestro tiempo y podemos hacer un bien enorme sin siquiera conocer a la persona que recibirá esa ayuda. Es la solidaridad en su máxima expresión", concluyó Iturbide.
Con una importante participación de donantes, decenas de nuevos promotores formados y un fuerte compromiso institucional, la jornada volvió a demostrar que la universidad puede ser un actor clave en la construcción de una cultura solidaria capaz de salvar vidas todos los días.


