Buenas Prácticas de Enseñanza: la UAI reconoció a docentes que transforman la educación desde el aula
La Universidad Abierta Interamericana celebró una nueva edición del certamen de Buenas Prácticas de Enseñanza, una iniciativa que pone en el centro el trabajo de los docentes como protagonistas de la innovación educativa. En su sexta edición, el programa no solo volvió a distinguir experiencias destacadas, sino que reafirmó su rol como espacio institucional para visibilizar, compartir y potenciar propuestas pedagógicas con impacto real en el aprendizaje.
Impulsado por el Departamento de Innovación Educativa UAI, bajo la dirección de Adriana Sviderskos, el certamen nació en 2023 con un objetivo claro: reconocer a aquellos docentes que, desde sus aulas y en diálogo con sus estudiantes, diseñan estrategias capaces de mejorar de manera concreta la experiencia educativa. Pero, más allá del reconocimiento, se trata de una propuesta que busca consolidar una cultura institucional donde la reflexión pedagógica, la innovación y la mejora continua ocupen un lugar central.
“Buenas Prácticas es una forma de reconocer que la transformación de la educación empieza en el trabajo cotidiano de profesores que crean, sostienen y comparten nuevas maneras de enseñar”, sintetizan desde el área organizadora.
En esta edición se recibieron 135 postulaciones, de las cuales 103 fueron premiadas, evidenciando la diversidad y el nivel de las propuestas. A su vez, 26 prácticas fueron seleccionadas para su publicación y 10 fueron consideradas incubables por su potencial de convertirse en proyectos de innovación educativa con proyección institucional.
Lejos de premiar ideas aisladas, el proceso de evaluación se basó en criterios rigurosos que contemplaron la solidez pedagógica, la alineación entre los resultados de aprendizaje y las estrategias didácticas, la integración de tecnologías —incluida la inteligencia artificial—, la vinculación con contextos reales y la posibilidad de replicar y escalar cada experiencia. “Se trata de reconocer propuestas consistentes, fundamentadas y con capacidad de generar valor educativo genuino”, explican.
El evento también funcionó como un espacio de encuentro e intercambio entre docentes, fortaleciendo el sentido de comunidad académica. “Estos espacios permiten visibilizar experiencias que muchas veces ocurren de manera silenciosa, pero que son decisivas para la calidad educativa. Además, cuando una universidad reconoce a sus docentes como actores clave en la innovación, fortalece su capacidad para transformarse y proyectarse hacia el futuro”, destacan.
Además de la premiación, la jornada incluyó un espacio de ponencias moderado por Federico Gonzales, donde se compartieron experiencias concretas que reflejan cómo la innovación se traduce en el aula.
En ese marco, se abordó uno de los grandes temas del presente: el impacto de la Inteligencia Artificial en la educación. “Hay un temor de que la IA nos deshumanice, pero en realidad está puesta en hacer la vida más fácil, sobre todo para algunas personas”, reflexionó el moderador, al destacar el potencial de estas herramientas.
Uno de los casos más significativos fue el de Marcela Pérez, docente de la Licenciatura en Psicología, quien presentó una experiencia de accesibilidad digital para una alumna no vidente. A partir del uso de inteligencia artificial, lograron transformar materiales escaneados en textos estructurados y accesibles, mejorando su compatibilidad y facilitando el acceso a los contenidos. El resultado fue concreto: la estudiante pudo acceder al material en tiempo y forma, ganando autonomía en su proceso de aprendizaje.
También se destacó la experiencia de Renzo Molini, de la Licenciatura en Relaciones Internacionales, quien propuso un enfoque innovador para el uso de IA en el estudio de temas históricos. Inicialmente preocupado por el uso indebido de la herramienta, diseñó una estrategia donde los estudiantes debían explicitar sus prompts y reflexionar sobre su uso. Luego, avanzó hacia una instancia donde la inteligencia artificial se integró como parte del proceso de investigación, promoviendo un uso más consciente y crítico.
Por su parte, María de las Mercedes Sagardoyburu presentó “Radio Inmersión”, una propuesta lúdica y colaborativa donde, mediante inteligencia artificial, los estudiantes recorren distintas décadas de la historia de los medios a través de una experiencia inmersiva con avatares. Una iniciativa que combina tecnología, creatividad y aprendizaje significativo.
El impacto de estas experiencias no es menor. Desde el Departamento de Innovación Educativa UAI señalan que “la calidad educativa se fortalece cuando el compromiso, la creatividad y el liderazgo pedagógico de los docentes encuentran condiciones para hacerse visibles, compartirse y multiplicarse”.
En un contexto atravesado por cambios tecnológicos y nuevos desafíos, el rol del docente se vuelve aún más central. “El desafío no es solo incorporar tecnología, sino hacerlo con criterio, responsabilidad y sentido formativo. El profesor no es un mero usuario de herramientas, sino un mediador, un diseñador de experiencias y un referente ético e intelectual”, subrayan.
Así, Buenas Prácticas de Enseñanza no solo reconoce trayectorias, sino que construye futuro. Un futuro donde la innovación no es individual, sino colectiva, y donde cada experiencia en el aula puede convertirse en una oportunidad de transformación para toda la comunidad educativa.


