Talento, técnica y aprendizaje: estudiantes de Gastronomía de la UAI participaron de un concurso de alta pastelería con proyección internacional
El 15 de mayo se desarrolló en CESYT la instancia del concurso interno de pastelería organizado por la Licenciatura en Gastronomía, una propuesta que reunió a estudiantes, docentes y jurados especializados en torno a un gran desafío: encontrar la mejor tarta de chocolate para representar a la institución en una competencia nacional con proyección internacional.
La iniciativa surgió en el marco de la convocatoria realizada por una reconocida escuela de alta pastelería de España, la Escuela Torreblanca (con sede en Alicante y Madrid) y permitió que estudiantes de la carrera pudieran participar de una experiencia profesional vinculada al prestigioso Premio Internacional de Alta Pastelería Paco Torreblanca.
Luego de una etapa de preselección, cinco finalistas fueron elegidos entre diez participantes para competir en la instancia presencial. El estudiante ganador representará a la UAI en la final nacional, prevista para el 1 de junio, donde competirá con alumnos de otras instituciones gastronómicas del país por una beca de estudio en España.
Para Mariano Domínguez, director de CESYT, este tipo de experiencias tienen un valor formativo que excede ampliamente lo técnico. “Un evento de esta envergadura tiene un valor pedagógico muy grande porque brinda a los estudiantes una oportunidad única y posiciona a la institución frente al mercado”, sostuvo.
Además, destacó el impacto que tiene para los alumnos poder participar en competencias profesionales reales: “Que los estudiantes luego puedan representar a la UAI en un campeonato como este nos posiciona como una de las escuelas más importantes, por lo menos, de zona norte”.
Domínguez remarcó que el eje principal de la propuesta está puesto en la experiencia y en la formación práctica. “Lo prioritario es la experiencia y el aprendizaje que se lleva el estudiante. Esto es parte de una filosofía pedagógica: aprender haciendo”, explicó.
En ese sentido, agregó que esa metodología atraviesa todas las carreras de CESYT: “Más allá de la gastronomía, todas las carreras trabajamos de la misma forma, con prácticas, organizaciones y trabajos de campo. Abrir la puerta a los estudiantes y que se sientan parte de algo más que desarrollar una materia, que se sientan profesionales, tiene un valor agregado importante”.
El director también vinculó este tipo de iniciativas con el crecimiento institucional y el posicionamiento de CESYT dentro del sector gastronómico. “Estamos construyendo una cultura dentro de la institución donde fortalecemos los vínculos y los estudiantes se sienten parte. Aprender haciendo es el pilar fundamental de CESYT”, afirmó.
Por su parte, Mauricio Polanco, director de la carrera de Gastronomía, explicó que la competencia se desarrolló en torno a la búsqueda de “la mejor tarta de chocolate de Argentina” y destacó el nivel de compromiso de los estudiantes durante todo el proceso. “Fuimos convocados por la escuela de España y estamos en un concurso donde quedaron cinco finalistas entre diez participantes. El ganador será quien represente a la UAI en la final nacional”, señaló.
Además, valoró especialmente el trabajo realizado por los alumnos durante las semanas previas a la competencia. “Los chicos vienen trabajando un montón junto a República del Cacao. Tienen la escuela y la cocina a disposición. Estamos muy agradecidos y muy contentos con su participación y trabajo estas semanas”, expresó.
Polanco también destacó el crecimiento de los estudiantes a lo largo de la carrera. “A mí me da mucho orgullo porque los tuve como alumnos en primer año. Me gusta ver cómo se interiorizan con los productos, con la materia prima y con el resultado final”, comentó.
El jurado estuvo conformado por docentes de primero, segundo y tercer año de la carrera, quienes evaluaron aspectos como la presentación, el equilibrio de sabores, la técnica y el cumplimiento de los requisitos establecidos para la competencia, entre ellos el peso de la pieza final.
Daniela Venus, docente y jurado del certamen, aseguró que la experiencia representa una oportunidad muy importante para los alumnos. “Les abre una puerta a conocimientos que quizás no sabían que necesitaban. El aprendizaje y la planificación que lograron en tan poco tiempo es admirable”, señaló. Asimismo, reconoció la dificultad de la decisión final por el alto nivel de los participantes. “Fue difícil elegir porque además tenemos mucho aprecio por ellos. Cualquiera podría habernos representado igual de bien con el tiempo necesario”, concluyó.
La competencia volvió a poner en valor el trabajo práctico, el vínculo con el mundo profesional y la formación integral que impulsa CESYT, consolidando espacios donde los estudiantes no solo aprenden contenidos, sino que también comienzan a proyectarse como futuros profesionales de la gastronomía.
