Lo extraordinario se encuentra en el camino de las personas comunes

Mariana Alegre es periodista egresada de la Sede Rosario. Oriunda del Chacho, ha ejercido la profesión en  esta Ciudad, así como en Capital Federal y Resistencia, desempeñándose en radio, televisión y gráfica, con su propio portal web  (http://lanaranjaenelaire.com.ar/) sobre básquet nacional.

"Llegue a la UAI en el año 2002, para cursar la licenciatura en Periodismo. Había hecho la tecnicatura en otra institución. Fueron dos años en los que cursé materias de primero a cuarto año, lo cual me dio una oportunidad única: tener compañeros de todas las edades, y en diferentes etapas de la carrera.

El grupo de primer año, debo reconocer era el más entusiasta, y de allí surgieron –con el tiempo- amigos para toda la vida. Dentro de este grupo estaba Lorena Morales, la protagonista de esta historia.

Lorena, estudió periodismo, pero actualmente ejerce como enfermera, en un centro comunitario de Rosario. Su paso por la carrera, el porqué del cambio, y qué le dejo el periodismo para su actual profesión, además de sus aventuras como “viajera vocacional”, es parte de esta entrevista instagramera, de un proyecto personal que busca dejar un mensaje (https://www.youtube.com/watch?v=y-RGcRZzeFE&fbclid=IwAR1A52mNjEkBMb7ItLMSFP2IyDXPbO8XNvhZOljoWXb2sdxMowGO-T9r99o)

En cuanto a mí, comencé a trabajar en el periodismo a los 16 años. De hecho, fue haciendo una nota post partido de básquet para televisión, en mi Chaco natal (nunca pensé que 24 años más tarde, seguiría tan enamorada de mi profesión y del básquet, pero no fue un romance de novela, ni con el periodismo, ni con el básquet).

Actualmente, trabajo para Diario Norte, tanto en su versión en papel (en la corresponsalía de Charata) como en su versión digital (lo cual me dio una nueva perspectiva de cómo puede funcionar una redacción digital). También trabajo en televisión y radio. Hace 10 años cree La Naranja está en el Aire, mi propia web sobre básquet.

En Rosario, apenas comencé a estudiar, en el 99 trabajé en radio, cubriendo la Liga Rosarina de Fútbol, y luego pasé por Canal 5 y Radio La Red. En el 2002, cuando empecé en la UAI se dio la oportunidad de sumarme a las trasmisiones de básquet de la Rosarina, como comentarista.

También estuve en un programa íntegramente compuesto por mujeres, Deportodas (en La Deportiva), y luego junto un amigo y colega, Juan Manuel Daminato, creamos De punta a punta, un resumen deportivo, donde también trabaje con Ximena Romero (otra alumna y amiga de la UAI), y Gabriela Pereyra, quien era estudiante en ese momento, en otra institución.

En Capital Federal, cambié de escenario para pasar a trabajar en una agencia de marketing, el mercado laboral era aún más difícil que en Rosario, pero al mismo tiempo colaboraba con una web de básquetbol  “Última bola”. Hasta que decidí volver a Charata, y allí me sumergí de lleno en el diario, además de comentar y relatar partidos de básquetbol del Torneo Nacional de Ascenso.

En esta etapa, gracias a transitar el periodismo en todas sus facetas, con casi 40 años, intenté sumarme a contar historias, de forma digital. Me gusta consumir podcast, y también me intrigaba utilizar las redes sociales.

Esta etapa que atravesamos como humanidad, en la cual las palabras tiempo y cambios, son de los conceptos sobre los que más se habla, decidí contar historias, o mejor dicho servir de nexo para que sus protagonistas las cuenten, sobre cambios que, con crisis o no mediante, tuvieron que atravesar.

Como dice uno de los prólogos de Paulo Cohelo (y créanme que no es del todo santo de mi devoción), en su libro El Peregrino, “lo extraordinario se encuentra en el camino de las personas comunes”.