• Publicado en: 2026

Publicidad que interpela: Un corto de la UAI ganó el premio Juana Manso

Los Premios Juana Manso impulsados por la Municipalidad de Rosario, reconocen producciones periodísticas y comunicacionales con perspectiva de género, diversidad y derechos humanos. En su vigesimoséptima edición, 2026, un grupo de estudiantes de la Licenciatura en Publicidad de la Universidad Abierta Interamericana (UAI) fue galardonado con esta distinción en la categoría “Creaciones Publicitarias” por su corto: “¿Hasta dónde estás dispuesta a llegar?”.

Este spot, realizado en el marco de la cátedra “Producción Audiovisual”, busca visibilizar cómo los estereotipos culturales (delgadez/juventud en mujeres; fuerza/éxito en hombres) distorsionan la autoimagen, promoviendo la aceptación propia y rompiendo con la mirada crítica impuesta. El trabajo, muestra a adultos liberándose de presiones sociales para valorar sus cuerpos reales, diversos y funcionales

A través de “¿Hasta dónde estás dispuesta a llegar?” el equipo UAI, compuesto por Julieta Monti, Lucía Arnedo, Consuelo Casanovas, Agustina Sanfelice, Agustina Tacconi, Guillermina Salazar, Alma Ábalo, Agostina Mosso, Juan Salvo, Josefina Pujol, Martina Prevosto, Benjamín Vázquez y Lourdes Tenaglia, visibilizaron cómo ciertos estereotipos de belleza se instalan desde la infancia y terminan naturalizándose en conductas cotidianas que pasan desapercibidas, evidenciando “situaciones “normales” que reproducen presiones que más tarde se transforman en inseguridades, autopercepción distorsionada y decisiones que pueden volverse extremas.

El jurado en forma unánime resalta el valor de la producción al ser un corto elaborado en el marco de una cátedra y propicia una continuidad en la práctica. Julieta Monti, directora del audiovisual, comparte el origen de la idea, el proceso creativo y los aprendizajes de una experiencia que trasciende el ámbito universitario para generar impacto social, reflexionando desde la incomodidad y las experiencias cotidianas que atraviesan la vida de muchas mujeres, los límites a los que se llega para encajar en determinados estándares de belleza.

“En un momento donde todo es tan rápido e inmediato, donde en redes todo pasa medio por arriba y dura segundos, nos pareció importante poder hacer algo que frene un poco eso. Algo que no sea solo contenido, sino que tenga un propósito. Nos gustaba la idea de que alguien se detenga, se identifique o se quede pensando. No buscábamos que le llegue a todo el mundo, sino que le llegue de verdad a alguien”, sentencia Julieta.

 

- ¿Cómo nació la idea de realizar el corto “¿Hasta dónde estás dispuesta a llegar?”

- La idea nació bastante desde la incomodidad. Estábamos buscando un tema y sentíamos que nada nos interpelaba realmente. Queríamos buscar algo que le llegue a un otro, que nos haga sentir algo. En clase empezamos a hablar de cosas cotidianas que vivimos como mujeres desde chicas, comentarios, situaciones, cosas que parecen mínimas pero que se te quedan. También las cosas que hacemos para cumplir con estereotipos: depilaciones, dietas e incluso operaciones. Ahí apareció la pregunta: ¿hasta dónde estamos dispuestas a llegar?, y nos pareció una forma muy simple pero potente de resumir todo eso.

 

- ¿En el marco de que cátedra fue realizado?

- El spot fue realizado en el marco de la materia Producción Audiovisual de la carrera de Publicidad en la UAI. El profesor Javier Martín (director de la Licenciatura en Producción y Realización Audiovisual - PRAV) nos acompañó durante todo el proceso, desde la elección del tema hasta la realización final, guiándonos sobre todo lo que necesitábamos saber a la hora de realizar un spot. También contamos con la ayuda y asistencia técnica de Bertina Ruffini, Morena Docampo y Agustina Lattuca, que forman parte de la carrera de PRAV. Fueron fundamentales para que podamos lograr el resultado esperado.

- ¿Qué intenta transmitir este spot?

- Lo que buscamos es generar una reflexión. No desde algo extremo, sino desde lo cotidiano cómo ciertos mandatos o ideas sobre el cuerpo se instalan desde la infancia y terminan condicionando decisiones en la adultez. El nombre surge justamente de eso, es una pregunta directa, incómoda, que invita a pensar en los límites a los que a veces llegamos para cumplir con un estándar de belleza.

 

- ¿Qué aspectos del guion o de la puesta en escena considerás fundamentales para transmitir un mensaje?

- Creo que lo más importante fue el paralelismo entre la infancia y la adultez. Mostrar la causa y la consecuencia sin necesidad de explicarlo demasiado, ya que son actividades y charlas cotidianas que la mayoría de las mujeres vivimos. También la decisión de usar voz en off para cuidar a las nenas actrices y, al mismo tiempo, reforzar la idea de esos discursos que quedan resonando. Y después, trabajar mucho desde lo gestual, lo cotidiano, lo no exagerado.

 

- El jurado valoró especialmente la visibilización de mandatos estéticos que se naturalizan, ¿cómo trabajaron ese enfoque en la narrativa audiovisual?

- Lo trabajamos desde situaciones muy simples, que cualquiera puede reconocer. No quisimos ir a extremos, sino a escenas comunes. Una merienda, un comentario, un juego. La idea era que el espectador diga “esto me pasó” o “esto lo vi”. Y a partir de ahí, mostrar cómo eso se transforma con el tiempo en algo mucho más profundo, como un TCA (trastorno de conducta alimenticia) o intervenciones estéticas invasivas y dolorosas.

- ¿Cómo fue tu experiencia como directora coordinando un equipo de trabajo?

- Fue una experiencia muy intensa pero muy linda. Aprendí mucho sobre el trabajo en equipo, escuchar, sostener decisiones, pero también adaptarse. Creo que lo más valioso fue el compañerismo que se generó y el respeto que nos tenemos el uno al otro y eso se pudo ver en el resultado. Cada uno tenía su rol claro y eso hizo que todo funcione mejor de lo que esperábamos.

 

- ¿Qué aprendizajes surgieron de trabajar en un proyecto académico que terminó trascendiendo el ámbito universitario?

- Que cuando trabajás con un tema que realmente te importa, el resultado se siente distinto. También que, aunque sea un proyecto académico, puede tener impacto real. Agarramos la oportunidad y creo que supimos aprovecharla. Sacarle jugo a la actividad y hacerlo con ganas. Además, que la responsabilidad es mayor cuando estás hablando de temas sensibles. Tuvimos que informarnos, preguntar y charlar con profesionales para construir con cuidado.

 

- En tu experiencia en la Universidad ¿cómo considerás que se trabaja desde la carrera la comunicación publicitaria con narrativas libres de violencias y estereotipos?

- Tenemos un espacio para cuestionar esas cosas. Desde las materias se incentiva a pensar qué estamos comunicando y cómo lo hacemos. Este proyecto es un ejemplo de eso, no solo pensar una idea creativa sino también el impacto que puede tener.

- ¿Qué importancia tiene para vos que un trabajo estudiantil haya sido reconocido en un premio con perspectiva de género y comunicación democrática como el Juana Manso?

- Es muy importante porque valida no solo lo técnico o lo creativo, sino también el mensaje. Que un trabajo hecho desde la universidad pueda ser reconocido en ese marco demuestra que vale la pena involucrarse con estos temas y tratarlos con responsabilidad.

 

- ¿Considerás que un trabajo como este puede tener continuidad en el futuro desarrollo de tu carrera profesional?

- Sí, totalmente. Más allá del spot en sí, marca una forma de trabajar y de pensar la comunicación. Me gustaría seguir desarrollando proyectos que tengan este tipo de mirada, donde lo creativo también esté atravesado por lo social y lo humano. En un momento donde todo es tan rápido e inmediato, donde en redes todo pasa medio por arriba y dura segundos, nos pareció importante poder hacer algo que frene un poco eso. Algo que no sea solo contenido, sino que tenga un propósito. Nos gustaba la idea de que alguien se detenga, se identifique o se quede pensando. No buscábamos que le llegue a todo el mundo, sino que le llegue de verdad a alguien.

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