• Publicado en: 2026

De una materia al mostrador: estudiantes de la UAI crearon “Crocantitos”, el snack que nació en el aula y hoy se vende en la cafetería

Lo que comenzó como un trabajo práctico para la materia Marketing terminó convirtiéndose en un producto real. Crocantitos, un snack elaborado a base de almidón, queso, leche y manteca, nació dentro de las aulas de la Universidad Abierta Interamericana y hoy ya puede encontrarse en la cafetería de la sede Lomas de Zamora.

El proyecto fue desarrollado por los estudiantes Joaquín Viegas, Santiago Grajera, Gianlucca Rossi, Santiago D’Alvia y Yerline Suárez, quienes llevaron la idea al concurso Proyectar, donde resultaron ganadores y dieron el primer paso para transformar un ejercicio académico en un emprendimiento con proyección.

Todo empezó como un proyecto para la materia de Marketing de primer año. Teníamos que presentar un producto y pensamos en crear algo diferente, con identidad propia, pero sobre todo algo viable y con posibilidades de crecimiento”, explicaron los estudiantes.

La propuesta consistió en desarrollar un snack práctico, pensado para acompañar el mate o compartir en cualquier momento del día. Así surgieron las pequeñas bolitas crocantes que hoy forman parte de la oferta gastronómica de la universidad.

Aunque inicialmente la iniciativa fue concebida como una actividad académica, el grupo comenzó rápidamente a ver que podía ir más allá del aula. “Al principio surgió como un proyecto universitario, pero a medida que lo desarrollamos nos dimos cuenta de que tenía potencial para convertirse en algo más grande. Empezamos a imaginarlo como una marca real y no solamente como un trabajo práctico”, señalaron.

El camino para convertir una idea en un producto concreto implicó atravesar distintas etapas: desde la definición de la receta y la elección de ingredientes hasta el diseño de marca, el packaging, la propuesta comercial y el análisis del público objetivo. “Fue un proceso de mucho trabajo y aprendizaje. Tuvimos que pensar todo: el producto, la imagen, el envase, el mercado y cómo presentarlo”, recordaron.

La experiencia tomó un nuevo impulso durante la exposición de proyectos y las votaciones entre compañeros y docentes. Allí, además de mostrar Crocantitos, pudieron recibir devoluciones, sugerencias y acompañamiento. “Lo vivimos con mucha emoción y nervios porque cada grupo había trabajado muchísimo. Siempre confiamos en Crocantitos, pero también fue muy valioso escuchar otras ideas y recibir el apoyo de docentes y compañeros”, destacaron.

El momento de la consagración llegó con el anuncio de los ganadores del concurso. “Fue una mezcla de felicidad, sorpresa y orgullo. Sentimos que todo el esfuerzo había valido la pena y nos motivó a seguir pensando el proyecto como algo con posibilidades reales”, afirmaron.

La transición desde el aula hacia la comercialización fue otro desafío. El equipo tuvo que trabajar aspectos vinculados a costos, presentación y posicionamiento para lograr que el producto pudiera llegar al consumidor.

Durante el proceso aplicaron herramientas adquiridas en distintas materias de la carrera, especialmente contenidos vinculados al marketing, análisis del consumidor, segmentación de mercado y estrategias comerciales. Incluso incorporaron conocimientos de otras asignaturas, como Comercio Internacional, donde realizaron una simulación de exportación.

Actualmente, Crocantitos ya se encuentra disponible en la cafetería de la sede Lomas de Zamora, aunque el grupo apunta a expandir el proyecto. “La idea es seguir desarrollándolo. Nos gustaría incorporar nuevas variedades y que el producto llegue a otras sedes de la universidad. Queremos que Crocantitos siga creciendo sin perder la esencia con la que nació”, expresaron.

Además, alentaron a otros estudiantes a participar de futuras ediciones de Proyectar y apostar por sus ideas. “Muchas veces uno piensa que es solamente un trabajo más de una materia y termina descubriendo algo con mucho potencial. Lo importante es animarse, dedicarle tiempo y disfrutar el proceso”.

Con Crocantitos, el grupo logró convertir una propuesta académica en una experiencia concreta de emprendedurismo, llevando a la práctica uno de los principales objetivos de la formación universitaria: transformar el aprendizaje en proyectos reales.