La Corte Suprema santafesina distinguió los mejores promedios de Abogacía
El Alto Tribunal de Justicia de la provincia de Santa Fe reconoció a los graduados con los promedios más altos de la carrera de Abogacía, en una ceremonia que puso en valor el esfuerzo académico y la vocación profesional de quienes concluyeron sus estudios en universidades públicas y privadas con sede en la provincia. Entre los doce profesionales galardonados, se encontraron Ulises Pellegrini y Nicolás Bosetti quienes recibieron diploma y medalla que los acreditan, respectivamente, como primer y segundo promedio de la carrera en la Sede Rosario de la Universidad Abierta Interamericana (UAI).
La entrega estuvo encabezada por el presidente de la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe, Roberto Falistocco, acompañado por los ministros Eduardo Spuler, Rafael Gutiérrez, Daniel Erbetta, Jorge Baclini, Rubén Weder y la ministra Margarita Elsa Zabalza. El premio, instituido por acordada del Alto Tribunal en 1991, cumple este año más de tres décadas de trayectoria: “la Corte de Santa Fe fue pionera en su implementación a nivel nacional”, recordó Falistocco en su mensaje, y subrayó que la distinción debe entenderse como “un punto de partida de un camino de compromiso y responsabilidad con la labor elegida”, al tiempo que destacó la necesidad del perfeccionamiento permanente y del profesionalismo en el ejercicio del derecho.

La nómina de distinguidos incluyó, además de los egresados de la UAI, a la Universidad Nacional del Litoral (UNL), la Universidad Nacional de Rosario (UNR), la Pontificia Universidad Católica Argentina (UCA) y la Universidad del Centro Educativo Latinoamericano (UCEL). En total, doce nuevos profesionales fueron homenajeados por el Alto Tribunal, que sostiene esta práctica de reconocimiento al mérito académico en la formación jurídica provincial.
Con sello UAI
El director de la carrera de Abogacía de la UAI, doctor Gerónimo Martínez, acompañó a los graduados durante la ceremonia y expresó su gratitud al máximo tribunal provincial por el reconocimiento a la Casa de estudios. “Agradecemos a la Corte Suprema el haber distinguido a la Universidad Abierta Interamericana otorgándole este Premio”, afirmó Martínez.

El director de carrera también enfatizó el valor formativo y ético que representa la distinción para la comunidad universitaria: “Es nuestro deseo felicitar especialmente a nuestros queridos graduados por el premio recibido, y por ser dignos representantes de los valores que atesora nuestra Universidad. Valores que demuestran que el esfuerzo sostenido alcanza, por añadidura, los resultados, y que el mérito es el fruto del trabajo honesto realizado, constituyéndose sin duda en un ejemplo para toda nuestra comunidad educativa”, concluyó.
Palabras de los protagonistas
La premiación no solo fue un acto protocolar: para los galardonados significó el cierre de una etapa y el inicio de nuevas responsabilidades profesionales. Ulises Pellegrini, mejor promedio de la UAI, definió la distinción como “un honor que recibo con profunda emoción y un inmenso orgullo”. En sus palabras atribuyó al reconocimiento un valor simbólico y motivacional: “Las instituciones que señalan y premian el mérito académico fomentan una cultura de superación necesaria”, dijo, y añadió que el premio refuerza la vocación de servicio y la búsqueda constante de excelencia.
Sobre las prácticas que le permitieron conseguir un promedio destacado, Pellegrini señaló en forma directa: “La clave de este logro fue, sin dudas, el compromiso asumido con el cursado diario. Estoy convencido de que la asistencia ininterrumpida a las clases y la elaboración de apuntes propios constituyeron el marco ideal para alcanzar un buen desempeño en los exámenes finales”. Asimismo, explicó que la constancia, la disciplina y el trabajo sistemático fueron pilares de su rendimiento académico.

Respecto a su elección por la UAI, Pellegrini contó que lo atrajo el plan de estudios y las recomendaciones de quienes ya habían pasado por la institución; además, afirmó que siempre lo cautivó la idea de utilizar el derecho como herramienta transformadora para resolver conflictos. Sobre su experiencia como alumno, la calificó como “excelente” y destacó la calidad humana y técnica del cuerpo docente como factor decisivo para su formación y futuro ejercicio profesional.
Por su parte, Nicolás Bosetti, segundo promedio de la UAI, compartió una mirada complementaria, manifestando su gratitud por la distinción y la consideró un reconocimiento al esfuerzo colectivo. Bosetti indicó que, más allá del mérito individual, el acompañamiento de docentes y compañeros fue determinante para sostener el desempeño académico. También, explicó que la formación recibida en la UAI le brindó herramientas prácticas y teóricas que lo preparan para afrontar los desafíos profesionales, y que la medalla y el diploma representan un estímulo para continuar perfeccionándose.

Tanto Pellegrini como Bosetti coincidieron en que la constancia, la asistencia regular a clases, la elaboración de apuntes propios y el trabajo en equipo fueron hábitos decisivos. Pellegrini, en particular, destacó el valor del grupo y la amistad entre compañeros: sostuvo que apoyarse en los compañeros potencia y simplifica el estudio, y que la curiosidad más allá del programa formal es clave para una formación integral.
En la misma línea, el Dr. Martínez resaltó la importancia de una formación que combine excelencia académica y valores éticos: la distinción, dijo, debe leerse como un reconocimiento al esfuerzo sostenido y como un llamado a la responsabilidad profesional. Para el director, el premio no solo celebra promedios, sino que también visibiliza la necesidad de que los futuros abogados mantengan una actitud de perfeccionamiento permanente.
Proyección profesional
La entrega de este premio por parte de la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe tiene efectos concretos en la carrera profesional de los distinguidos: además del reconocimiento público, el puntaje adicional en concursos para el ingreso al Poder Judicial constituye una ventaja objetiva para quienes aspiren a desempeñarse en la función pública. En ese sentido, la distinción funge como puente entre la formación universitaria y las oportunidades laborales en el ámbito judicial.
Asimismo, la ceremonia reafirma vínculos entre el sistema judicial y las casas de estudio, fortaleciendo la relación entre la instrucción académica y práctica profesional. La presencia de autoridades universitarias y judiciales en el acto subrayó la voluntad institucional de promover la excelencia y de reconocer a quienes, con esfuerzo sostenido, alcanzan los más altos estándares en la educación superior.

La premiación de los mejores promedios de Abogacía en Santa Fe volvió a poner en primer plano la importancia del mérito académico, la constancia y la vocación de servicio en la formación jurídica. La distinción otorgada a Ulises Pellegrini y Nicolás Alfredo Bosetti por la Corte Suprema de Justicia no solo celebra logros personales, sino que también proyecta un mensaje institucional: la excelencia se premia y se transforma en responsabilidad profesional.
Como sintetizó el Dr. Martínez, el reconocimiento es “un ejemplo para toda nuestra comunidad educativa” y una confirmación de que el trabajo honesto y sostenido rinde frutos. Para Pellegrini y Bosetti, la medalla y el diploma son el punto de partida de una carrera que, esperan, estará marcada por el compromiso con la justicia y la mejora continua en el ejercicio del derecho.


