• Publicado en: 2026

Enfermería sin fronteras: Un puente entre la humanización y la interculturalidad

La Universidad Abierta Interamericana (UAI) convocó a autoridades, docentes, profesionales y estudiantes de Argentina, Chile y México en una jornada internacional dedicada a reflexionar sobre los desafíos de brindar cuidados de salud respetuosos de la diversidad cultural. El Aula Magna de la Sede Única Regional Rosario se convirtió en el escenario de un encuentro académico que atravesó fronteras, conectó experiencias y colocó en el centro del debate una de las dimensiones más profundas de la enfermería: el cuidado de las personas como práctica científica, humanitaria e intercultural.

Bajo el título “Cuidado de enfermería, un puente entre la humanización y la interculturalidad”, la Jornada Internacional Latinoamericana reunió a estudiantes, docentes, investigadores, profesionales de la salud, autoridades universitarias y representantes gubernamentales. A través de una modalidad híbrida, la actividad combinó la participación presencial en Rosario con la conexión virtual de los integrantes de las casas de estudio extranjeras.

La propuesta fue organizada conjuntamente por las carreras de Enfermería de la UAI, la Universidad Santo Tomás de Chile y la Universidad La Salle Oaxaca de México. La jornada se presentó como la continuidad de un proceso de cooperación internacional iniciado varios años atrás, mediante el cual las instituciones comenzaron a desarrollar clases espejo, proyectos colaborativos, investigaciones, publicaciones y experiencias de intercambio académico.

El encuentro buscó revisar la manera en que se forman los futuros profesionales de enfermería y, sobre todo, preguntarse cómo adaptar el cuidado a las identidades, creencias, lenguas, tradiciones y condiciones sociales de cada paciente. La convocatoria dejó en claro la intención de compartir miradas y experiencias acerca del cuidado humanizado y la interculturalidad. Durante la jornada, las perspectivas de los tres países se encontraron en un mismo espacio, confirmando que las diferencias sociales y culturales no deben constituir una barrera, sino una oportunidad para construir prácticas de atención más inclusivas.

 

La internacionalización como pilar educativo

El comité organizador estuvo integrado por la doctora Liliana Ponti, de Argentina; el magíster Luis Rodrigo Correa Muñoz, de Chile, y el doctor Fernando Colomo Martínez, de México. Los tres directores y coordinadores de las carreras de Enfermería de las universidades participantes encabezaron una propuesta que venía gestándose a partir de experiencias previas de colaboración.

En el Aula Magna estuvieron presentes representantes del gobierno de la Provincia de Santa Fe y de la Municipalidad de Rosario. Entre ellos se destacaron la licenciada Andrea Uboldi, secretaria de Salud del Ministerio de Salud provincial, y la doctora Ana Chumpitaz, directora provincial de Salud. También participaron autoridades y representantes de Chile, México y de la Universidad Pontificia Comillas de España, junto con integrantes de organizaciones profesionales y establecimientos sanitarios de la región. La invitación incluyó la presencia de directivos de la Asociación de Enfermería de la Provincia de Santa Fe, el Colegio de Enfermería del Sur de la Provincia de Santa Fe, el Hospital de Niños Víctor J. Vilela, la Maternidad Martin, el Hospital Carrasco, el Hospital Italiano, el Hospital de Niños Zona Norte y el Sanatorio Laprida, además del director del Instituto Educativo de la Cruz Roja de Rosario.

La apertura formal estuvo a cargo de la magíster Mónica Alesso, delegada superior regional de la UAI, quien aseguró: “La internacionalización es un pilar fundamental para la transformación de la educación superior. Nos permite ampliar nuestras perspectivas, compartir conocimientos y construir una formación más abierta, innovadora e intercultural”. Asimismo, destacó especialmente la movilidad de estudiantes y docentes, tanto presencial como virtual. Según explicó, cada experiencia de intercambio pone en contacto a los participantes con otras culturas, metodologías educativas y contenidos. “La movilidad presencial o virtual promueve el encuentro con otras culturas y realidades académicas, fortalece competencias profesionales y genera aprendizajes que enriquecen tanto a quienes participan como a sus comunidades universitarias”, sentenció

En el campo específico de la enfermería, agregó, esta jornada adquiere una importancia especial, porque cuidar implica reconocer las diferencias y comprender los distintos contextos en los que viven las personas. Desde esa perspectiva, la formación profesional no puede limitarse al dominio de procedimientos técnicos. Expresó, además, su deseo de que el encuentro fortaleciera los vínculos entre Argentina, Chile y México y permitiera proyectar nuevas oportunidades de cooperación y movilidad académica.

El licenciado Ezequiel Martinich, secretario de Relaciones Institucionales de la UAI, reconstruyó el origen de la iniciativa recordando que el proceso comenzó con el fin de la pandemia: “En el año 2022, un grupo de alumnos de primer año de la Licenciatura en Enfermería en Rosario empezó a desarrollar, en dos asignaturas específicas, un proyecto que nos convocó con la directora de la carrera, la doctora Liliana Ponti, a decir: ‘Esto es interesante, este proyecto hay que escalarlo’”, recordó

El surgimiento de la propuesta coincidió con los primeros momentos pospandemia del COVID-19, cuando la movilidad internacional todavía se encontraba restringida en numerosos países. Frente a ese escenario, la universidad impulsó un concurso de internacionalización docente para que los profesores diseñaran y llevaran adelante proyectos capaces de vincular a estudiantes de distintos países.

Martinich explicó que el trabajo sobre interculturalidad desarrollado en Rosario fue incorporando progresivamente a la Universidad Santo Tomás de Chile, la Universidad Pontificia Comillas de España y la Universidad La Salle Oaxaca de México. “Han hecho un aporte enorme en el crecimiento que ha tenido el proyecto”, aseguró.

El secretario de Relaciones Institucionales afirmó que la internacionalización ocupa un lugar prioritario dentro del plan estratégico de la UAI. A partir de esa definición institucional, invitó a estudiantes y docentes extranjeros a participar de intercambios presenciales en la Argentina. “La Licenciatura en Enfermería, como toda la oferta académica de la UAI, está preparada para recibirlos. Cualquiera de ustedes, ya sea de México, Chile o España, puede venir, realizar un intercambio presencial, compartir el aula y hacer las prácticas en los hospitales que responden a las asignaturas”, indicó y agregó que la invitación también alcanza a los estudiantes de Rosario, quienes tienen la posibilidad de cursar experiencias académicas en las universidades asociadas y en otras instituciones con las cuales la UAI mantiene convenios.

Martinich remarcó que la cooperación no se limita a la movilidad estudiantil: “La movilidad docente, la movilidad de investigadores y la movilidad para el intercambio de buenas prácticas son ejes prioritarios que nuestros convenios marco hoy contemplan. Tenemos las puertas abiertas para poder llevar adelante esas acciones cuando ustedes quieran. Estamos con los brazos abiertos para recibirlos”.

 

Cooperación orientada al servicio

La directora general académica de la Universidad La Salle Oaxaca, la maestra Gabriela Soledad Joaquín Avendaño, describió la dimensión nacional e internacional de la institución mexicana, que forma parte de una red de 15 universidades en México y de 76 casas de estudio distribuidas en el mundo. “Nuestros valores esenciales son la fe, la fraternidad y, sobre todo, el servicio. Este servicio se traduce en colaboración, humanización, cuidado y bien común, dando prioridad al hilo conductor que es la interculturalidad y que también marca la tendencia de esta jornada”, aseveró.

Por su parte, la maestra Luz Gabriela Ramírez Ordaz, directora de la Escuela de Ciencias de la Salud de la misma universidad, sostuvo que la cooperación internacional expresa el compromiso compartido de las tres instituciones con el fortalecimiento de la formación, la investigación y la práctica profesional de la enfermería. Señaló que esa tarea debe abordarse desde una perspectiva humana, inclusiva y culturalmente sensible. “En un contexto global cada vez más diverso, aprender unos de otros nos permite ampliar horizontes, enriquecer nuestras experiencias y generar compromisos con un mayor impacto social”, reflexionó.

La docente mexicana manifestó su deseo de que la jornada se convirtiera en el inicio de nuevas redes de trabajo, proyectos conjuntos, intercambios académicos e investigaciones. “Sigamos construyendo puentes de colaboración que trasciendan fronteras y que nos permitan formar profesionales capaces de brindar un cuidado más humano, intercultural y comprometido con las necesidades de nuestras comunidades”, confirmó.

La Dra. Ponti, relató que el recorrido comenzó en 2022, cuando la Licenciatura en Enfermería de la UAI decidió alinearse con el plan estratégico institucional y con su propósito de desarrollar una internacionalización comprensiva. “Esto significa concebir la dimensión internacional no como un conjunto de acciones aisladas, sino como un eje transversal que articula la docencia, la investigación y la extensión. Siempre estuvo orientada al desarrollo de competencias globales en nuestros futuros profesionales”, explicó.

En 2023, la UAI consolidó una alianza estratégica con la Universidad Santo Tomás de Chile y la Universidad Pontificia Comillas de España. El trabajo se estructuró inicialmente sobre tres pilares: la valoración del paciente, la comunicación y la educación desde una perspectiva intercultural. De esa alianza nació el proyecto “Intercambio de saberes interculturales de Enfermería latinoamericana y europea”, sustentado teóricamente en el modelo del cuidado transcultural desarrollado por Madeleine Leininger.

“La premisa era clara: la enfermería es una profesión profundamente humanista, centrada en el cuidado. Sin embargo, el cuidado se expresa a través de diferentes identidades e historias que configuran nuestra representación social e institucional”, sostuvo Ponti y agregó que no es posible brindar un cuidado verdaderamente humano sin comprender las distintas culturas, etnias y maneras de concebir la salud, la enfermedad y el bienestar.

Con el paso del tiempo se incorporaron la Universidad San Gregorio de Portoviejo, de Ecuador, y la Universidad La Salle Oaxaca. También comenzaron a implementarse nuevas metodologías, entre ellas el aprendizaje colaborativo internacional en línea, conocido como COIL, las clases espejo y las investigaciones sobre seguridad del paciente junto con la Universidad Nacional de Huancavelica, de Perú.

Ponti remarcó que la participación de docentes en congresos internacionales y la conformación de redes académicas demostraron que la internacionalización del currículo dejó de ser una alternativa secundaria para convertirse en “una necesidad imperativa del mundo actual”. Para la directora, los graduados deben desarrollar una mentalidad global y la capacidad de colaborar sin fronteras. El desafío consiste en formar profesionales que puedan adaptar sus prácticas, métodos y formas de cuidar a una realidad diversa e interconectada. “Hoy el compromiso sigue firme y por eso sostenemos que el cuidado de enfermería es ese puente entre la humanización y la interculturalidad”, destacó

 

Mirar a la persona antes que a la enfermedad

El magíster Luis Rodrigo Correa Muñoz, director de la Escuela de Enfermería de la Universidad Santo Tomás, sede Viña del Mar, profundizó la idea que atravesó toda la jornada: “La enfermería no solo cuida personas, también construye puentes entre personas, culturas y comunidades”, sintetizó

Correa afirmó que el encuentro representaba mucho más que una actividad académica: “Cuando hablamos de humanización del cuidado, hablamos de volver siempre a lo esencial, mirar a la persona antes que a la enfermedad, escuchar antes que intervenir, comprender antes que juzgar y acompañar cuando una persona lo necesita”, destacó.

Su exposición recuperó la dimensión emocional y ética de una profesión que, aunque utiliza procedimientos, tecnologías y conocimientos científicos, tiene como destinataria a una persona con historia, temores, expectativas y necesidades. “Humanizar es recordar que detrás de cada diagnóstico existe una historia, detrás de cada procedimiento existe una persona y detrás de cada cuidado existe una oportunidad para entregar dignidad, respeto y esperanza”, describió.

La interculturalidad, agregó, obliga a reconocer que no todas las personas experimentan la salud de la misma manera. Cada cultura cuenta con creencias, valores, historias y formas particulares de comunicación y que “cuidar también significa aprender a cruzar ese puente hacia el mundo del otro, sin imponer, sin prejuicios y con una profunda disposición y convicción de escuchar”.

“Cada conocimiento que adquirimos puede convertirse en un mejor cuidado. Cada experiencia que compartimos puede convertirse en una nueva oportunidad. Y cada encuentro entre culturas puede convertirse en un verdadero puente”, concluyó

 

Diversidad cultural, y saberes tradicionales

El doctor Fernando Colomo Martínez, coordinador de la Licenciatura en Enfermería de la Universidad La Salle Oaxaca, acercó a la jornada la experiencia de uno de los estados con mayor diversidad cultural de México. “Hoy nos reúne un propósito en común: alcanzar la excelencia en el cuidado de la salud y reafirmar la dimensión humana y cercana de nuestra profesión”, valoró

Colomo Martínez explicó que México está constituido por 32 estados y que la interculturalidad se encuentra contemplada tanto en la Constitución Política como en la legislación sanitaria. Estas normas generan el marco para integrar los conocimientos científicos con las prácticas culturales de las comunidades. El expositor describió a Oaxaca como una muestra concreta de diversidad cultural viva. El estado cuenta con 570 municipios, ocho regiones y numerosas comunidades en las cuales se hablan 16 lenguas maternas.

“Para entender Oaxaca tenemos que considerar la clasificación por regiones, las lenguas, la comunidad y, sobre todo, la medicina tradicional y sus saberes”, relató. Según explicó, el idioma es uno de los principales factores culturales que deben considerar los profesionales. También es necesario comprender la cosmovisión de las comunidades y el modo en que estas vinculan el bienestar, la enfermedad, el cuidado y los conocimientos tradicionales.

La partería tradicional, la alimentación propia de cada región y las dificultades geográficas de movilidad fueron algunos de los aspectos mencionados. En determinadas áreas, las distancias y las condiciones del territorio dificultan el traslado de pacientes hacia la capital del estado. Frente a ese escenario se produjeron cambios de infraestructura y adaptaciones en las intervenciones sanitarias. “Se han desarrollado hospitales interculturales, salas de partos verticales y módulos tradicionales, haciendo énfasis en el respeto de los saberes que forman parte de la herencia de nuestras culturas”, contó.

Colomo Martínez indicó que los procesos de acreditación universitaria exigen a los estudiantes de Enfermería desarrollar competencias interculturales. Esa preparación debe observarse en los programas académicos, en las asignaturas y en las prácticas profesionales realizadas en los distintos niveles de atención. Los alumnos deben aprender a mediar entre el conocimiento profesional y la cultura de cada paciente. Asimismo, participan en intervenciones comunitarias donde surgen barreras lingüísticas, comunicacionales y sociales. El desafío, señaló, consiste en garantizar que los futuros profesionales sepan actuar frente a una comunidad con códigos culturales distintos de los propios.

 

Debates sobre globalización, antropología y humanización

La Jornada contó paneles académicos integrados por profesionales de las tres casas de estudio. En el primero se presentó la ponencia “Hacia un mundo abierto: globalización, interculturalidad y su impacto en la educación de Enfermería”, a cargo del licenciado Pablo Farina Raposo, docente de la UAI.

A continuación, el doctor Jaime Guaimet, también docente de la Universidad Abierta Interamericana, expuso “Cuidar en terreno desigual: interculturalidad, poder y enfermería desde una antropología crítica”. Su intervención permitió incorporar al debate la influencia de las desigualdades sociales y las relaciones de poder en la atención sanitaria.

El segundo panel incluyó la presentación “Humanización del currículum de Enfermería desde la perspectiva de la Teoría de Watson”, desarrollada por la magíster Ingrid Fernanda Durán Anrique, de la Universidad Santo Tomás de Chile.

Asimismo, se abordó la temática “La metamorfosis del cuidado: cómo la interculturalidad redefinió la Enfermería”, en consonancia con la idea de que el vínculo con otras culturas no solo modifica la relación con los pacientes, sino también los contenidos, metodologías y objetivos de la formación universitaria.

Las intervenciones docentes fueron seguidas por un espacio de debate, preguntas e intercambio de opiniones. En esa instancia, los participantes pudieron comparar realidades nacionales, modelos de enseñanza y experiencias surgidas en los servicios de salud y en las comunidades.

Uno de los momentos más significativos fue protagonizado por los estudiantes y jóvenes profesionales. Sus presentaciones permitieron observar cómo los conceptos desarrollados por docentes y autoridades se traducen en situaciones concretas de cuidado. La enfermera Joanna Mariel Navarro, de la UAI, presentó “Cosmovisiones en tensión: Enfermería intercultural en el cuidado oncológico paliativo”. La exposición se concentró en un ámbito particularmente sensible, en el cual las creencias, los valores familiares y las distintas interpretaciones sobre la vida, el dolor y la muerte intervienen en la relación entre profesionales, pacientes y acompañantes.

Por su parte, la licenciada Florencia Intra, también de la UAI, desarrolló “Uniendo los conceptos de interculturalidad y humanización del cuidado de Enfermería”, una propuesta orientada a mostrar que ambos conceptos no pueden trabajarse de manera separada.

Desde Chile, Isabel Margarita Meza Martínez, de la Universidad Santo Tomás, presentó “Raíz y cuidado”, mientras que Omar Sebastián Aquino, de la Universidad La Salle Oaxaca, expuso “Puentes de empatía: la interculturalidad como eje transformador en la práctica del cuidado”.

La participación estudiantil confirmó que la internacionalización adquiere sentido cuando impacta efectivamente en el aprendizaje. Las exposiciones mostraron que los futuros profesionales ya comienzan a incorporar una mirada que reconoce la diversidad cultural como una dimensión cotidiana de la práctica sanitaria.

La jornada finalizó dejando abiertas nuevas líneas de colaboración. El encuentro de Rosario fue el resultado de un proceso iniciado en las aulas, ampliado mediante alianzas internacionales y sostenido por docentes, estudiantes y autoridades convencidos de que la formación de enfermería necesita dialogar con el mundo.

Las experiencias de Oaxaca, Viña del Mar y Rosario demostraron que la interculturalidad se expresa de distintas maneras. Puede presentarse en una barrera idiomática, en una práctica de medicina tradicional, en una creencia religiosa, en una determinada forma de alimentación, en una cosmovisión sobre la enfermedad o en la manera en que una familia enfrenta el dolor y el final de la vida.

En todos esos casos, la enfermería ocupa una posición privilegiada. Por su cercanía con el paciente y la continuidad de su presencia en los procesos de atención, los profesionales pueden convertirse en mediadores entre el sistema sanitario y el mundo cultural de cada persona.

Un puente entre la ciencia y la sensibilidad. Entre los saberes profesionales y los conocimientos tradicionales. Entre diferentes países, lenguas, historias y formas de comprender la salud. La enfermería, coincidieron los protagonistas, tiene la responsabilidad de cruzar ese puente hacia el mundo del otro. Debe hacerlo sin prejuicios, sin imposiciones y con la disposición de escuchar. Porque detrás de cada procedimiento hay una persona, detrás de cada diagnóstico existe una historia y en cada encuentro entre culturas aparece una nueva oportunidad para brindar un cuidado más digno, humano y respetuoso.