Propuesta interdisciplinaria de la UAI para la prevención y el cuidado en la Caminata Rosa de Rosario
Estudiantes voluntarios y docentes de las carreras de Medicina, Enfermería, Instrumentación Quirúrgica, Nutrición, Kinesiología y Fisiatría, y Producción de Bioimágenes participaron de una jornada multitudinaria dedicada a la concientización sobre el cáncer de mama. Bajo el lema “Tu seguridad, nuestro compromiso. Te cuidamos antes, durante y después”, la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud acercó controles, información, actividades saludables y una mirada integral sobre el recorrido de las pacientes.
La prevención, la detección temprana, la seguridad de las pacientes y el acompañamiento durante todo el proceso de atención fueron los ejes de la participación de las carreras vinculadas al área de la salud de la Universidad Abierta Interamericana (UAI), en la novena edición de la Caminata Rosa Rosario 2026. La institución se sumó a esta jornada comunitaria mediante un proyecto interdisciplinario buscando transmitir un mensaje central: el cuidado de una persona que atraviesa una consulta, un estudio diagnóstico, una cirugía o un tratamiento por cáncer de mama no depende de una única profesión, sino de un equipo capaz de trabajar de manera coordinada, humanizada y responsable.
La novena Caminata Rosa se desarrolló en la Plaza del Foro (Av. Pellegrini 2100) y formó parte de la agenda de Octubre Rosa impulsada por la Municipalidad de Rosario y organizada por la Fundación CEMA Syntagma a beneficio de la Liga Argentina de Lucha Contra el Cáncer (LALCEC Rosario).

La convocatoria reunió a alrededor de 10 mil personas vestidas con el color representativo, quienes participaron de una mañana de encuentro, movimiento, solidaridad y reflexión comunitaria. Además de la caminata, se desarrollaron actividades de prevención, propuestas saludables, espacios de consulta y acciones destinadas a facilitar el acceso a mamografías gratuitas.
Una facultad presente en el territorio
La Universidad puso a disposición sus recursos humanos, sus conocimientos académicos y la vocación de servicio de estudiantes y docentes para desarrollar tareas concretas de promoción de la salud y prevención de enfermedades.
Desde las primeras horas de la mañana, los voluntarios se instalaron en el stand institucional, donde recibieron a quienes se acercaban antes y después de la caminata, respondieron consultas generales y compartieron recomendaciones relacionadas con la detección temprana del cáncer de mama, el cuidado cardiovascular, la alimentación saludable, la actividad física, la seguridad quirúrgica, y la importancia de realizar las pruebas imagenológicas indicadas.
Los estudiantes voluntarios realizaron controles de presión arterial, explicaron los diferentes estudios que pueden formar parte de los chequeos periódicos, compartieron recomendaciones para reconocer cambios en la fisiología de las mamas y distribuyeron folletería especialmente preparada para la actividad. También entregaron calendarios adhesivos destinados a facilitar la planificación de los controles de salud.

La propuesta puso en práctica el perfil formativo que promueve la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud, una educación integral que contemple las dimensiones científicas, psicosociales, antropológicas, culturales y éticas del cuidado. Asimismo, asigna un lugar central a la promoción de la salud, la prevención de las enfermedades y la participación en proyectos de extensión solidaria con la comunidad.
Esta presencia territorial permitió trasladar conocimientos trabajados en las aulas, laboratorios y espacios de práctica a una experiencia real de vinculación con la sociedad. En lugar de organizar estaciones completamente separadas para cada carrera, el proyecto promovió la conformación de equipos mixtos, de modo que los estudiantes pudieran reconocer la tarea de sus compañeros y explicar a la comunidad cómo se relacionan las distintas profesiones en el cuidado de una misma persona.
“Te cuidamos antes, durante y después”
El lema elegido sintetizó la noción de continuidad del cuidado. Frente al cáncer de mama, las necesidades de una paciente no comienzan en el quirófano ni terminan con una intervención. El recorrido puede incluir la promoción de hábitos protectores, los controles periódicos, la aparición de una sospecha, los estudios por imágenes, una biopsia, la confirmación diagnóstica, la preparación para una cirugía, el procedimiento quirúrgico, la recuperación, la rehabilitación y el seguimiento posterior.
Los estudiantes voluntarios y sus docentes conversaron con las personas que visitaron el espacio institucional y explicaron la importancia de los controles regulares. También señalaron que el conocimiento del propio cuerpo puede ayudar a advertir modificaciones, pero no reemplaza la consulta médica ni los estudios recomendados según la edad, los antecedentes personales, la historia familiar y el nivel individual de riesgo.

En el espacio de la UAI también se explicaron los signos que justifican una consulta profesional. Los voluntarios de Medicina recomendaron acudir al profesional ante la aparición de un bulto o endurecimiento en la mama o la axila, cambios en la forma o el tamaño, retracción o hundimiento del pezón, secreciones, enrojecimiento persistente, alteraciones en la textura de la piel, engrosamientos semejantes a una “piel de naranja”, descamación o modificaciones en la zona del pezón o la areola.
Estos cambios no significan necesariamente que exista un cáncer, ya que muchos bultos mamarios tienen causas benignas. Sin embargo, cualquier modificación nueva, persistente o llamativa debe motivar una consulta para que pueda ser evaluada adecuadamente Los docentes y voluntarios de la UAI aportaron una mirada global sobre la salud. Además de conversar acerca de la detección temprana, hicieron hincapié en el control de los factores de riesgo, la consulta oportuna y el seguimiento integral de quienes atravesaron un cáncer de mama.
Uno de los aspectos trabajados fue el cuidado cardiovascular. La presión arterial elevada puede no producir síntomas durante largos períodos, por lo que su detección requiere controles habituales. A su vez, algunas pacientes que han recibido determinados tratamientos oncológicos necesitan seguimiento clínico y cardiovascular de acuerdo con las indicaciones de sus equipos tratantes.

En el gazebo de la UAI se instaló una posta de control de presión arterial para realizar mediciones con tensiómetros y orientaron a las personas sobre el significado de los valores obtenidos. El control no fue presentado como un diagnóstico definitivo, sino como una oportunidad educativa y como un registro que podía favorecer una posterior consulta profesional. Los voluntarios también compartieron información sobre la lactancia materna como factor asociado con una reducción del riesgo de cáncer de mama y sobre la necesidad de mantener controles clínicos adecuados durante todas las etapas de la vida.
La Licenciatura en Enfermería tuvo una intervención transversal a toda la propuesta. Además de los controles de presión arterial, el mensaje trabajado por la carrera fue claro: la mayoría de los bultos en las mamas no son cáncer, pero todos deben ser consultados. La posibilidad de que una lesión sea benigna no debe llevar a postergar indefinidamente la consulta, siendo la evaluación profesional la que permite determinar la conducta adecuada.

Por su parte, la Licenciatura en Instrumentación Quirúrgica permitió visibilizar ante la comunidad una profesión que desempeña un papel central en la seguridad durante una biopsia o una cirugía. Participa en el acondicionamiento del quirófano, la disponibilidad de los materiales necesarios, la preservación de la esterilidad del campo operatorio y el control del instrumental.
La presencia de los estudiantes voluntarios permitió explicar que existe una gran cantidad de acciones coordinadas detrás de cada cirugía. Muchas de esas medidas no son visibles para la paciente, pero resultan imprescindibles para reducir riesgos y garantizar la calidad del procedimiento.
“Hábitos protectores y conocimiento interdisciplinario
La Licenciatura en Nutrición acercó recomendaciones para promover hábitos saludables vinculados a la alimentación. Si bien el cáncer de mama es una enfermedad multifactorial y puede presentarse incluso en personas que llevan una vida saludable, existen decisiones cotidianas que pueden contribuir a disminuir ciertos riesgos y mejorar el estado general de salud.
Los materiales distribuidos destacaron la importancia de una alimentación variada, con presencia cotidiana de frutas, verduras, legumbres y cereales integrales. También se remarcó que mantener un peso adecuado, especialmente después de la menopausia, puede ayudar a reducir el riesgo.

También, hicieron hincapié en que la obesidad, el consumo de alcohol y el tabaquismo son factores asociados con un aumento del riesgo de cáncer de mama. Al mismo tiempo, recomendaron incorporar programas de actividad física y control de la obesidad dentro de las políticas y estrategias poblacionales de prevención.
El mensaje se centró en la construcción de hábitos sostenibles y en la consulta con profesionales matriculados cuando exista una situación clínica que requiera indicaciones individualizadas. Como parte de la jornada, el equipo de la UAI entregó 400 manzanas e hidratación, una acción que funcionó como una invitación concreta a incorporar alimentos frescos y a valorar el agua como bebida dentro de un enfoque general de cuidado.

La Licenciatura en Producción de Bioimágenes aportó una dimensión determinante para la detección temprana. Sus estudiantes explicaron el papel de los estudios imagenológicos y la necesidad de realizarlos en el momento indicado, con equipamiento adecuado y personal capacitado.
La tarea profesional en esta área combina conocimientos técnicos con capacidad para acompañar y orientar a las personas. Una paciente puede llegar al estudio con temor, dudas o experiencias anteriores difíciles, por lo que la explicación clara de cada paso y el trato respetuoso contribuyen a disminuir la ansiedad y permiten realizar el procedimiento en mejores condiciones.
En Rosario, el programa municipal de Octubre Rosa dispuso en 2026 un total de 1.200 turnos para mamografías gratuitas en efectores públicos y privados. La estrategia estuvo destinada a mujeres de entre 40 y 70 años e implicó la cooperación de instituciones municipales, provinciales, organizaciones civiles y prestadores de salud.

Por su parte, la Licenciatura en Kinesiología y Fisiatría sumó a la propuesta la importancia del movimiento como componente del cuidado integral. La actividad física regular, como caminar o moverse al menos 30 minutos al día, contribuye a la salud cardiovascular, al mantenimiento de un peso saludable, a la movilidad y al bienestar emocional. En este marco, la licenciada Victoria Larocca, docente de la carrera, coordinó gratuitamente un taller de yoga para principiantes. La propuesta ofreció un momento de respiración, movilidad y conciencia corporal, abierto a quienes deseaban aproximarse a esta práctica.
El taller complementó los controles y las acciones informativas con una experiencia centrada en el bienestar. Así, la participación de Kinesiología y Fisiatría mostró que el cuidado también incluye recuperar confianza en el movimiento, reconocer las capacidades del cuerpo y construir rutinas saludables.
Una intervención que invitó a participar
Uno de los espacios que generó mayor interacción fue la intervención “Yo camino por…”. Una pizarra instalada en el stand institucional, donde los participantes pudieron colocar alrededor de 700 tacos autoadhesivos y completar la frase con una persona, una causa, un recuerdo o un deseo.
A lo largo de la jornada aparecieron mensajes dedicados a madres, hermanas, hijas, amigas, pacientes, sobrevivientes y mujeres que ya no están. También hubo expresiones destinadas a la detección temprana, al acceso igualitario a la salud, a la esperanza, a la investigación y al acompañamiento de quienes atraviesan un tratamiento. La propuesta fue pensada como una construcción colectiva, donde cada aporte añadió una historia al lazo simbólico de la jornada y permitió reconocer que detrás de las estadísticas existen experiencias personales, familias, duelos, aprendizajes y vínculos.

El proyecto de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud no fue planteado como una transmisión vertical de conocimientos desde la Universidad hacia la comunidad. La Caminata se convirtió en un encuentro entre saberes diferentes y complementarios.
El material elaborado para la ocasión reunió en una misma pieza comunicacional las recomendaciones de las distintas disciplinas en lugar de presentar mensajes separados. Allí se destacó la importancia de realizar actividad física con regularidad, incorporar frutas y verduras diariamente, sostener una alimentación variada, evitar el tabaco y el consumo de alcohol, controlar periódicamente la presión arterial y cumplir con los chequeos médicos.
El folleto también recomendó consultar ante cualquier cambio en las mamas y realizar los estudios de detección indicados según la edad, los antecedentes y el criterio profesional. En el contexto de una intervención, se alentó a informar al equipo de salud los antecedentes personales, familiares, y tratamientos; a preguntar cuando una indicación no resulte clara; y a confirmar el procedimiento y los cuidados posteriores.

La Caminata Rosa se integró a una agenda municipal más amplia. Durante octubre, Rosario desarrolló charlas, talleres, actividades deportivas, propuestas culturales y acciones de acceso a controles. Entre ellas estuvieron, además de la Caminata, el Seven Rosa de Mamis Hockey y el Circuito Mujeres, un recorrido turístico destinado a recuperar las historias de mujeres que contribuyeron a la construcción de la identidad local.
La presencia de la UAI aportó formación profesional, voluntariado universitario, comunicación en salud y capacidad de trabajo interdisciplinario. “Tu seguridad, nuestro compromiso” expresó una responsabilidad profesional, pero también una invitación a la participación de la comunidad.


