Estudiar y aprender en la nueva normalidad

El aislamiento social, preventivo y obligatorio impuso la readaptación de todas las actividades diarias. El ámbito académico no fue la excepción y Kevin Daniel Ingledew, alumno de la carrera de Medicina, también tuvo que reinventarse pero manteniendo la firme decisión de graduarse en un corto plazo. “Me gustaría resaltar como muy positivo el hecho de que siempre se priorizó escuchar la opinión de los especialistas, y que la sociedad argentina mostró un importante grado de cohesión y responsabilidad individual”, señala sobre la pandemia.

 

Los inicios de Kevin en la vida universitaria se remontan al 2015, cuando las recomendaciones de sus allegados terminaron por convencerlo de cursar Medicina en la Sede Rosario. “El hecho de escuchar de primera mano las cualidades de la Facultad fue sin dudas un elemento clave en la elección”, explica.

 

-¿Cómo viviste este período de aislamiento con respecto al seguimiento de la carrera?

-Al principio un poco ansioso por las ganas de retomar rápidamente las clases, pero al ver como la pandemia iba avanzando en todo el mundo me mentalice que iba para largo y que no tenía sentido amargarme por algo que no podía controlar. También aproveché el hecho de tener más tiempo libre para avanzar con el proyecto final de la carrera, y para retomar ciertos hobbies que habían quedados relegados por el estudio.

Cómo me encuentro cursando el 6° año, la mayor parte del cursado es práctica. Sin embargo, seguí teniendo clases teóricas con distintos profesores y la verdad que la experiencia fue más que positiva. Creo que en un futuro ciertas actividades que se hacían de forma presencial van a empezar a hacerse virtualmente. Y algo que quiero resaltar es la buena predisposición de los profesores, que siguieron dando clases con las mismas ganas y profesionalismo de siempre.

 

-¿Estás preparando tu trabajo final?, ¿cuál es el objeto de la investigación? - En el mismo estoy investigando la frecuencia de presentación de manifestaciones extra articulares en pacientes con artritis reumatoide, así como su relación con la positividad de anticuerpos anti-péptidos citrulinados, factor reumatoide, y el hábito tabáquico.

  

-En este recorrido ¿cuál ha sido tu experiencia en cuanto al vínculo con tus compañeros, docentes y directivos?

- En carreras tan largas y con tanta carga horaria como Medicina, naturalmente surgen relaciones muy lindas y fuertes experiencias. Desarrollé muchas amistades y siempre he sentido un gran sentido de compañerismo entre todos los alumnos.   En relación con los docentes y directivos, algo que siempre destaco de la UAI es la cercanía que tenemos con ellos. Nosotros los conocemos y ellos nos conocen a nosotros. Eso genera una relación de mucha confianza, y sabemos que ante cualquier situación que se presente vamos a ser escuchados y podemos contar con ellos.

 

-¿Qué te motivó a convertirte en auxiliar alumno?

-Siempre me gustó la docencia, y en algún momento de mi vida es algo que me encantaría hacer. Ingresé a la ayudantía de cátedra de Patología en el 4° año de la carrera por la calidad humana y académica de los profesores, de los cuales sigo aprendiendo mucho (y no sólo de medicina) hasta el día de hoy.

 

-¿Decidiste que especialidad seguir?

-La especialidad es algo que todavía no tengo decidido, aunque seguramente sea dentro del área quirúrgica. A lo largo de la carrera me di cuenta que las materias que más disfrutaba tenían en común el quirófano.