Investigación, tecnología y nuevas formas de entender el rendimiento deportivo: la UAI participa del VI Congreso Internacional Virtual en Actividad Física y Entrenamiento Deportivo
Docentes de la Facultad de Motricidad Humana y Deportes de la Universidad Abierta Interamericana participaron del VI Congreso Internacional Virtual en Actividad Física y Entrenamiento Deportivo (CIVAFED), organizado por el Politécnico Colombiano Jaime Isaza Cadavid. La participación permitió compartir experiencias de investigación y abrir un espacio de intercambio con profesionales y especialistas de distintos países.
En representación de la UAI, participaron el Lic. Marcelo Molino, director de la Licenciatura en Actividad Física y Deportes y del Profesorado Universitario en Educación Física y Deportes, y el Dr. Gabriel Rezzonico, docente y director de diplomados de la Facultad de Motricidad Humana y Deportes.
La participación surgió a partir de una convocatoria del Politécnico Colombiano Jaime Isaza Cadavid, a través del Dr. Gabriel Rezzonico, uno de los titulares permanentes de la Facultad de Motricidad Humana y Deportes. Como parte de este vínculo, la UAI realizó previamente una jornada virtual de exposición de pósters y, en esta edición del Congreso, Molino y Rezzonico estuvieron a cargo del cierre.
Durante el Congreso, Marcelo Molino presentó un avance de una investigación que se desarrolla en el Centro de Altos Estudios en Desarrollo Humano y Psicología (CAEDHPSI), orientada a la construcción de un dispositivo para medir la atención en el deporte, específicamente en el básquetbol: “Yo voy a estar exponiendo un avance de la investigación que tenemos radicada en el Centro de Altos Estudios en Desarrollo Humano y Psicología (CAEDHPSI), sobre la construcción de un dispositivo para medir la atención en el deporte, específicamente en el básquetbol”, explicó Molino.
Se trata de una investigación de carácter aplicado, cuyo objetivo es desarrollar una herramienta capaz de responder a una necesidad concreta dentro del ámbito deportivo: evaluar la atención de los deportistas. En este sentido, el trabajo busca trascender el ámbito estrictamente académico y generar una solución que pueda tener una aplicación práctica: “La investigación que estamos llevando a cabo es del tipo aplicada, por lo que el resultado puede generar una patente para el dispositivo y soluciona un problema concreto, que es el de evaluar la atención en el mundo del deporte”, señaló.
El proyecto plantea, además, nuevos desafíos para sus próximas etapas. Entre ellos se encuentra la realización de una validación psicométrica del dispositivo, prevista para el próximo año, un proceso que Molino define como “bastante complejo”.
Para Gabriel Rezzonico, la evolución del entrenamiento deportivo está estrechamente vinculada con la incorporación de nuevas tecnologías, la inteligencia artificial y el análisis de datos: “Actualmente hay varios temas que están marcando la agenda. Uno muy evidente es la incorporación de nuevas tecnologías, la inteligencia artificial y el análisis de datos”, sostuvo.
El docente también destacó que el desafío actual no consiste únicamente en disponer de una mayor cantidad de información, sino en saber interpretarla y trasladarla a situaciones reales de entrenamiento: “Tenemos una enorme cantidad de información disponible, pero no siempre de buena calidad. Por eso, se vuelve fundamental formar profesionales capaces de integrar evidencia científica y experiencia profesional”, afirmó.
En este escenario, la inteligencia artificial puede ampliar las posibilidades de organización e interpretación de los datos obtenidos de los deportistas. Sin embargo, Rezzonico plantea un límite central: la tecnología debe estar al servicio del criterio profesional: “La clave está en que la tecnología ayude a tomar decisiones, pero que no sea quien las tome”, remarcó.
Otro de los cambios destacados por Rezzonico tiene que ver con la manera de comprender el rendimiento deportivo. Según explicó, se pasó de una mirada más lineal del entrenamiento a una concepción que entiende el rendimiento como un fenómeno complejo: “Hoy tenemos mejores herramientas para evaluar al deportista, pero también entendemos que acumular datos no necesariamente significa comprenderlo mejor. El desafío está en interpretar esa información y aplicarla de manera contextualizada”, señaló.
Esta perspectiva también plantea la necesidad de considerar las características particulares de cada deportista y del contexto en el que desarrolla su actividad. El deporte de alto rendimiento convive actualmente con el deporte amateur y con nuevas modalidades de ejercicio, mientras que las personas presentan objetivos, condiciones y posibilidades muy diferentes.
Para Rezzonico, esta diversidad obliga a pensar procesos de entrenamiento cada vez más individualizados, sin perder de vista la evidencia científica y la experiencia profesional.
Tanto la participación en el CIVAFED como el desarrollo de investigaciones aplicadas ponen en primer plano la importancia del intercambio entre profesionales e investigadores.
Para Molino, la investigación es necesariamente un proceso colaborativo: “Yo parto a investigar donde el otro investigador dejó o llegó a una conclusión. Por lo que es sumamente importante compartir estos conocimientos”.
En la misma línea, Rezzonico destacó que los intercambios internacionales permiten poner en diálogo problemas comunes con realidades deportivas diferentes. “Muchos de los problemas que estudiamos son comunes, pero las condiciones en las que se desarrolla el deporte en cada país son muy diferentes. El intercambio permite conocer otras experiencias y revisar nuestras propias prácticas”, explicó.
Desde esta perspectiva, el vínculo entre universidad e instituciones deportivas no se limita a la transmisión de conocimientos. La práctica profesional también puede generar nuevas preguntas para la investigación, mientras que la investigación permite revisar y mejorar las prácticas existentes: “La investigación permite generar y revisar conocimiento, mientras que la práctica profesional plantea problemas que muchas veces obligan a la investigación a formular nuevas preguntas. Cuando esos dos ámbitos se encuentran, ambos se enriquecen”, sostuvo Rezzonico.
Frente a un campo atravesado por la tecnología y la disponibilidad creciente de datos, la formación profesional adquiere un papel central.
Rezzonico considera que una sólida formación en ciencias del entrenamiento continúa siendo la base, pero debe complementarse con la capacidad de evaluar, interpretar información y leer críticamente la investigación científica: “Las herramientas y tecnologías pueden ir cambiando; por eso, la capacidad de preguntarse por qué se utilizan y qué decisiones pueden tomarse a partir de ellas se vuelve un factor determinante”, afirmó.
En este sentido, el desafío no pasa solamente por incorporar nuevas herramientas al entrenamiento, sino por desarrollar profesionales capaces de comprender sus alcances, limitaciones y posibilidades de aplicación.
La participación de la UAI en el CIVAFED se inscribe así en una concepción del entrenamiento deportivo como un campo en permanente evolución, donde la investigación, la tecnología y la experiencia profesional deben dialogar de manera constante.
“En entrenamiento deportivo difícilmente existan respuestas definitivas o métodos que puedan aplicarse de la misma manera a todos los deportistas y contextos”, reflexionó Rezzonico. Y agregó que resulta fundamental sostener una actitud crítica basada en el estudio y la revisión permanente de las prácticas, con la apertura necesaria para modificarlas cuando aparece nueva evidencia.


