Camino a la RoboCup2026: Emanuel Hamui en Fisherton Radio
Emanuel Hamui, estudiante de la Licenciatura en Gestión de Tecnología Informática en la Sede Rosario de la Universidad Abierta Interamericana (UAI), llegó a los estudios de Fisherton Radio para conversar con Marcelo Fernández en el programa “Con sentido común” y contó con entusiasmo los preparativos para su viaje a Incheon, Corea del Sur, donde representará a la UAI y a la Argentina en la RoboCup2026.
El campeonato mundial de robótica e inteligencia artificial se desarrollará en el centro de convenciones Songdo Convensia, y, según Hamui, reunirá a más de tres mil competidores en la primera edición que se realiza en ese país asiático. “Robocup es una competencia a nivel mundial donde los países potencias en tecnología participan”, explicó el joven rosarino, y añadió que el objetivo del certamen es “divulgar todo tipo de automatización de procesos, la robótica, el trabajo en equipo”.
Hamui viajará con la delegación universitaria que competirá en nombre de la UAI; el equipo está integrado por la alumna del Colegio Galileo Galilei, Martina Talamona (quien será la capitana) y el licenciado Gonzalo Zabala, director del Laboratorio de Robótica y Tecnología Educativa del Centro de Altos Estudios en Tecnología Informática (CAETI) de la UAI. Además, el equipo cuenta con la incorporación de Ramiro Francavilla, un nuevo participante que se suma a la experiencia. Hamui recordó su recorrido reciente en torneos internacionales: en 2025 se consagró campeón en la RoboCup América en la categoría “Rescate Simulado” y obtuvo un tercer puesto en la RoboCup Internacional celebrada en Salvador de Bahía, Brasil. Esas actuaciones, dijo, les dieron “herramientas y contactos” que ahora esperan potenciar en Incheon.

El proyecto que llevará la UAI al certamen se centra en el desarrollo de un robot autónomo pensado para operar en entornos de desastre. Hamui describió con detalle la propuesta: “La idea general de nuestro trabajo es un robot que sea capaz de entrar en zona de desastre, donde debe cumplir con sus tareas fundamentales, navegar por esa zona de una manera eficiente, esquivando obstáculos, paredes, y encontrando los caminos más cercanos”, señaló, y subrayó que la rapidez en la navegación es esencial para que los rescatistas puedan actuar con mayor seguridad.
Asimismo, explicó que la propuesta contempla tres áreas principales: navegación autónoma para sortear laberintos y terrenos complejos; procesamiento de imágenes mediante algoritmos capaces de identificar obstáculos, paredes y víctimas; y mapeo, que permite al robot generar un esquema digital de las zonas exploradas y seguras.
Según Hamui, la información que el robot recopila durante la simulación se transmite a los equipos de rescate para optimizar rutas y priorizar intervenciones. “Esta información es clave porque el rescatista puede entrar a la zona de desastre y saber en dónde están las víctimas, por dónde se puede pasar, por dónde no puede, y tomar la ruta óptima desde el punto de entrada y alcanzar la víctima malherida”, explicó en la entrevista, enfatizando el valor práctico y social del desarrollo. También detalló la importancia del procesamiento de imágenes: el robot debe reconocer a las víctimas, evaluar su estado y detectar elementos corrosivos o peligrosos en el ambiente, datos que luego se integran en una matriz o mapa que guía la intervención humana.
El diseño del robot responde además a criterios de costo y tamaño: Hamui señaló que, dado que las zonas de desastre suelen ser “muy nocivas para las personas”, la estrategia es enviar robots pequeños y de bajo costo que puedan arriesgarse en entornos peligrosos donde, en algunos casos, el equipo puede no volver. “Se trata de que el robotito haga todo lo que pueda, en el menor tiempo posible y que los rescatistas tengan más seguridad”, afirmó, y explicó que esa filosofía permite combinar eficiencia operativa con la posibilidad de desplegar múltiples unidades sin un gasto prohibitivo.

En cuanto al formato de la competencia, Hamui describió las pruebas técnicas que evalúan tanto la robustez del diseño como la capacidad de adaptación de los equipos. “Dentro de la competencia se hace una prueba técnica para testear que vos realmente hayas hecho el robot. En 3 horas te dan un ejercicio y vos tenés que adaptar tu robot a eso que te han dado”, relató, y añadió que existe además una instancia colaborativa en la que participan equipos de distintos países para desarrollar dos robots que se comuniquen entre sí: uno que envía información y otro que la recibe y actúa en la zona simulada, reproduciendo el trabajo conjunto entre máquinas y rescatistas. Esa combinación de desafío técnico y cooperación internacional dijo, es una de las facetas más enriquecedoras del certamen.
Hamui también destacó el nivel tecnológico que se encuentra en la RoboCup y la posibilidad de aprendizaje que ofrece el encuentro. “En la competencia te encontrás con la cúspide de la tecnología, digamos los robots más avanzados”, comentó, y mencionó que incluso instituciones como el Ejército de Estados Unidos han participado probando sus propios robots, lo que permite comparar soluciones y medir avances. Más allá de la competencia, valoró el ambiente: “Se genera un entorno colaborativo con otras personas que vos podés preguntarle cómo hiciste esto, cómo hiciste lo otro, y ellos te responden con la mejor predisposición”, dijo subrayando que el intercambio técnico entre equipos es tan relevante como la disputa por los premios.
La participación de la UAI en RoboCup2026 no solo busca un resultado deportivo o académico, sino también fortalecer redes y capacidades que puedan aplicarse en situaciones reales de emergencia. Hamui explicó que la experiencia acumulada en torneos anteriores y el trabajo conjunto con el CAETI permiten a la universidad consolidar un proyecto con impacto social, orientado a mejorar la seguridad y la eficiencia de las operaciones de rescate. La delegación partirá en los días previos al inicio del torneo para instalarse en Songdo Convensia, preparar las pruebas técnicas y ajustar los últimos detalles del robot antes de enfrentarse a las exigencias del certamen.
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