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  • Publicado en: 2026

La UAI fue sede de la semifinal del Lab Emprendedor: jóvenes que transforman problemas en oportunidades

La Universidad Abierta Interamericana fue sede de la semifinal del Lab Emprendedor, un certamen destinado a estudiantes del último año de escuelas secundarias públicas y privadas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que propone acercar a los jóvenes al mundo del emprendedurismo y brindarles herramientas para convertir sus ideas en proyectos concretos.

La actividad fue coorganizada junto con la Dirección General de Emprendedores, la Dirección General de Innovación Productiva y Vinculación con el Futuro (VCF), del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Durante la jornada, los equipos seleccionados presentaron sus propuestas ante un jurado integrado por referentes del ámbito empresarial y emprendedor, con el desafío de comunicar sus ideas, demostrar su viabilidad y responder a las devoluciones de especialistas.

A lo largo del programa, los participantes trabajaron en equipos ya conformados para identificar problemáticas de la sociedad y desarrollar soluciones innovadoras, siguiendo un recorrido basado en la metodología Design Thinking, con instancias de formación, mentorías y presentaciones. En esta semifinal, los estudiantes dispusieron de tres minutos para presentar sus proyectos y convencer al jurado de su potencial.

La propuesta busca fortalecer competencias vinculadas con la empleabilidad, la resolución de problemas, el trabajo colaborativo y la comunicación, además de promover el espíritu emprendedor desde la escuela secundaria.

Fernando Carracedo, gerente de Desarrollo Emprendedor del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, destacó la importancia de acercar estas experiencias a los jóvenes durante una etapa clave de su formación. “Para mí, que los jóvenes puedan pensar en emprender es fundamental. Programas como el Lab Emprendedor son esenciales para que comiencen a trabajarse con alumnos de escuelas secundarias, chicos de 15, 16, 17 y 18 años, que están en la edad de comenzar a delinear su proyecto de vida”, explicó.

Carracedo sostuvo que el emprendedurismo representa una oportunidad para desarrollar iniciativas propias y aprender a reconocer las necesidades de otras personas. En ese sentido, remarcó la importancia de que los estudiantes puedan identificar problemas concretos y pensar soluciones que respondan a ellos: “Comiencen a aprender a conocer lo que es emprender, el camino, conocer a la gente, los problemas que tienen y cómo poder ser ellos quienes propongan y lleven adelante las soluciones. Para nosotros es esencial que ocurra antes de los 18 años”, señaló.

El funcionario también puso el foco en la articulación entre el sector público, el privado y las instituciones educativas como condición para impulsar este tipo de iniciativas. Según explicó, cada sector aporta conocimientos y recursos específicos que permiten desarrollar propuestas más completas. “Es cuando nos juntamos como un ecosistema que logramos llevar adelante las soluciones más completas y significativas para toda la gente”, afirmó.

En esa articulación, Carracedo destacó el papel de las universidades como socias académicas y técnicas, capaces de aportar experiencia en los procesos formativos y vincular las iniciativas con la investigación y la ciencia. Por su parte, el sector privado contribuye con su conocimiento del mundo del trabajo y de la gestión de negocios, mientras que el Estado cumple un rol articulador para impulsar proyectos con impacto en la sociedad.

Sobre la semifinal, detalló que participaron 100 alumnos de escuelas secundarias públicas de la Ciudad, quienes, después de un mes de trabajo, presentaron ante especialistas las soluciones que habían desarrollado: “Crearon soluciones originales que el día de hoy están presentando frente a un jurado de expertos que les van a dar su devolución, sus comentarios, sus oportunidades de mejora para que los chicos sean los protagonistas, sigan construyendo estas soluciones y sean ellos los emprendedores del futuro”, expresó.

La jornada también contó con una charla inspiracional de Santiago Schamberger, CEO y cofundador de Pasitos, quien compartió su experiencia con los estudiantes y reflexionó sobre los desafíos que supone desarrollar un emprendimiento.

Schamberger explicó que su proyecto nació a partir de una pregunta vinculada con el bienestar: cómo lograr que las personas fueran más saludables. A partir de esa inquietud surgió Pasitos, una iniciativa que le permitió recorrer el camino emprendedor y aprender de las dificultades que aparecen durante el desarrollo de un negocio.

Al referirse a la posibilidad de compartir su experiencia con jóvenes, destacó el entusiasmo que le genera encontrarse con estudiantes que comienzan a desarrollar sus propias ideas: “Me encanta ver chicos jóvenes que están emprendiendo. Así que todos estos eventos son muy enriquecedores”, señaló.

Para el emprendedor, una de las principales características de este recorrido es la necesidad de adaptarse a situaciones inesperadas y encontrar la manera de seguir avanzando incluso cuando los resultados no son los esperados: “Es una resistencia donde vas todos los días afrontando nuevos problemas, todos los días situaciones que pensabas que no ibas a vivir y cómo trabajar tu cabeza para poder llevar esas situaciones y seguir avanzando, porque todos esos días complicados siempre terminan en días muy buenos”, explicó.

En esa línea, definió la resiliencia como una cualidad central para quienes deciden emprender, especialmente frente a las críticas, las opiniones externas y las primeras dificultades: “Siempre que te digan que no, siempre que alguien critique tu idea, siempre que alguien te dé una opinión, confiar en vos mismo, creer en lo que vos estás diciendo y seguir avanzando y seguir avanzando”, sostuvo.

Su experiencia permitió acercar a los estudiantes una perspectiva práctica sobre el desarrollo de proyectos, mostrando que emprender no consiste solamente en tener una buena idea, sino también en sostenerla, revisarla y trabajar para hacerla crecer.

Una vez finalizadas las presentaciones, los equipos fueron evaluados por un jurado compuesto por referentes del ecosistema emprendedor y empresarial. Entre ellos estuvo Augusto Díaz, cofundador y CEO de HD Fotovoltaica, quien explicó cuáles son los aspectos centrales para analizar una propuesta: “Vamos a evaluar la innovación, la claridad del proyecto, la viabilidad técnica y si realmente se entendió el problema que ellos proponen”, indicó.

Más allá de la presentación formal, Díaz destacó la importancia de que los estudiantes puedan explicar con claridad qué necesidad buscan resolver, cómo funciona su propuesta y de qué manera podría desarrollarse a futuro: “Espero justamente que puedan identificar la problemática y que puedan lograr transmitir la solución que proponen y cómo piensan escalar esto a futuro”, señaló.

El especialista también consideró que el contexto tecnológico actual abre nuevas posibilidades para quienes comienzan a emprender, especialmente por la disponibilidad de herramientas vinculadas con la inteligencia artificial y el desarrollo de software y hardware: “En la actualidad estamos contando con muchísimas herramientas de generación de IA, ya sean software o hardware, por lo que me parece el momento ideal para que jóvenes estén involucrándose y construyendo cosas interesantes para resolver problemas, digamos a escala global si se quieren incluso”, afirmó.

Sin embargo, la tecnología no reemplaza la necesidad de comprender el problema ni de desarrollar una solución viable. La capacidad de innovar debe estar acompañada por una propuesta clara, una planificación y la posibilidad de llevar la idea a la práctica. Consultado sobre las cualidades necesarias para emprender, Díaz destacó cuatro aspectos: “Un emprendedor debe tener resiliencia, empatía, ambición y muchas ganas de levantarse al día siguiente y seguir remándola”.

La semifinal del Lab Emprendedor representó una instancia de aprendizaje en la que los estudiantes debieron poner en práctica las herramientas adquiridas durante el proceso de formación, trabajar en equipo y defender sus propuestas frente a especialistas.

Para los organizadores, el valor de estas jornadas reside tanto en los resultados de la competencia como en el recorrido que realizan los participantes: reconocer necesidades, diseñar alternativas, comunicar sus ideas y recibir devoluciones que les permitan mejorar.

En ese sentido, Fernando, integrante del equipo organizador y del staff del Gobierno de la Ciudad, agradeció a la Universidad por recibir la actividad y destacó el trabajo desarrollado durante las jornadas: “En estas jornadas fuimos construyendo el camino del emprendedor, entender al público para el cual trabajamos. El emprendedor es capaz de encontrar la problemática de la gente para solucionarla a través de un producto o un servicio”, expresó. Además, destacó el vínculo entre la institución y quienes impulsan nuevos proyectos: “La UAI es gran amiga de los emprendedores”.

Por su parte, Susana Darín remarcó el desafío que enfrentaron los equipos durante esta etapa del certamen: “Hoy tienen que convencer al jurado de que su emprendimiento es viable”. También valoró la continuidad del trabajo conjunto con el sector público y el acompañamiento a los jóvenes en el desarrollo de sus iniciativas.

De esta manera, la propuesta promueve un acercamiento temprano al ecosistema emprendedor y ofrece a los estudiantes la oportunidad de experimentar una parte fundamental de ese recorrido: pasar de una idea a una solución, aprender a comunicarla y someterla a la evaluación de otros.

La experiencia pone en evidencia que el emprendedurismo puede convertirse en una herramienta formativa para los jóvenes, no solo por la posibilidad de crear futuros negocios, sino también por las competencias que desarrolla: iniciativa, creatividad, empatía, pensamiento crítico y capacidad para trabajar con otros frente a problemas concretos.