• Publicado en: 2026

"Los aspectos del Arte y la Ingeniería en Sistemas se enriquecen mutuamente"

Como tantos otros venezolanos, Nathalia Arismendi llegó a Buenos Aires en 2018 huyendo de la crisis de su país. Apenas recibida de bachiller en la escuela secundaria, tenía pocas oportunidades de estudio superior debido a la situación del país. Así llegó con su familia en búsqueda de prosperar y donde, además, ya tenía familiares establecidos en la Argentina.

Ahora es estudiante de cuarto año de Ingeniería en Sistemas en la Facultad de Tecnología Informática de la UAI, integrante del Grupo Mujeres en TI, y una artista reconocida (ver sus trabajos en Instagram con un CLICK AQUÍ). Pronto expondrá su arte en Italia, gracias a que fue seleccionada en la VII Edición del Premio Arte Anima Latina, una instancia curatorial dedicada a visibilizar las prácticas contemporáneas del arte latinoamericano en diálogo con Europa.

No irá a Italia de manera presencial, pero su obra va a ser expuesta en la Rocca Paolina en la ciudad de Perugia, del 10 al 20 de julio. "Va a ser presentada una nueva experiencia inmersiva, similar a lo que se hizo aquí en homenaje a Vincent van Gogh en la Rural, y eso me tiene muy emocionada. No voy a poder ir presencialmente, pero nada más el hecho de poder mostrar mi arte en nuevos lugares me pone muy contenta", destacó.

"Su obra se inscribe dentro de un marco expositivo que articula memoria, territorio e identidad, proponiendo una lectura expandida del arte latinoamericano en el contexto internacional. La muestra configura un espacio de encuentro entre lenguajes, donde cada artista aporta una visión singular que enriquece el discurso colectivo", indican desde el Premio Arte Anima Latina.

Sobre cómo le resulta mezclar dos mundos como el arte y la ingeniería en Sistema, Nathalia explicó que -por lo general- las personas suelen creen que estos dos rubros son desiguales y que no pueden estar juntos, o no se aportan nada. "Esto no es así", sentenció. Y siguió: "Para mí, los aspectos del arte y la ingeniería en sistemas se enriquecen mutuamente. Por ejemplo, un ingeniero en sistemas tiene que programar o en la carrera tiene que ver materias de programación. Esto requiere creatividad a la hora de resolver problemas y el arte se potencia muchísimo si uno entiende de procesos de negocios, si tiene un conocimiento técnico y organizacional que ofrece la ingeniería. Más que dividirse me parece que ambos se potencian y siento que es lo que me pasa".

- ¿Desde cuánto estudiás en la UAI y por qué elegiste la universidad?
- Estoy desde el 2022. Aunque si bien llegué en 2018, duré un tiempo estudiando medicina en la Universidad de Buenos Aires. Atravesé la pandemia en esa carrera y me di cuenta de que no era para mí. Y bueno, luego de un proceso de discernimiento, decidí estudiar en la UAI. La escogí porque tenía unas primas que estudiaban allí desde hace un tiempo y les gustaba bastante, se sentían muy cómodas. Investigué un poco y me gustó la oferta y, luego de entrar, la verdad que el ambiente y la manera en que se imparten las clases, el contenido, la dinámica... todo me gustó. Quedé encantada y, bueno, aquí estamos. Actualmente estoy en cuarto año, gracias a Dios.

- ¿De qué trabajás y dónde?
Actualmente estoy en búsqueda de mi primer trabajo relacionado a Ingeniería en Sistemas, pero comercializo mis obras y también formo parte de un proyecto de investigación de la universidad que se llama Multiomix. Este proyecto me ha permitido vivir algunos aspectos que son comunes en los trabajos de Ingeniería en Sistemas y he logrado aprender distintas tecnologías, así como también tengo que presentar avances semanales y colaboro con un grupo que, la verdad, es maravilloso. Hay un excelente ambiente laboral ahí.

- Tu seudónimo artístico es "Nathalia A.": contanos a qué te dedicás, de dónde sacás tu inspiración, etc.
- Sí, soy artista. Mi camino en el arte comenzó desde que era muy pequeña. Siempre me encantó dibujar y pintar. Esa fue mi motivación para estudiar por mi cuenta distintas técnicas. Actualmente manejo tanto el arte tradicional como el digital. En el tradicional, elaboro obras con acrílico, lápices de colores, óleos pastel, etc. Dentro del arte digital manejo programas como Photoshop y todos los conocimientos fueron gracias a la frustración y la práctica. También gracias al apoyo de mi familia que siempre me empujó a hacer esto, que es una parte de mí que me encanta. En mis comienzos no todo fue color de rosa, porque el arte digital se me complicó porque, por ejemplo, al principio dibujaba en un celular muy chiquito que se sobrecalentaba y no tenía pantalla cómoda. Con el tiempo pude adquirir otro tipo de equipos y acceder a otros tipos de programas.

Trabajo con el seudónimo de Nathalia A., pero antes mi nombre era otro por la unión de mis dos apellidos. Pero era un nombre difícil de recordar y escribir, y la gente no podía buscarme en Instagram porque no se lo acordaba. Así que decidí cambiarlo por algo más simple. La inspiración de mi arte viene de todo lo que me rodea. Pueden ser cosas simples como impactantes. Disfruto plasmar lugares, momentos, acontecimientos y utilizo mi arte para encapsular paisajes de algún lugar que llame la atención, expresar alguna crítica sobre algo que pienso, para honrar algo que creo, etc. Dentro de mis pinturas hay un especial homenaje a mi país. A pesar de estar lejos, lo llevo en el corazón. Si bien mi obra no se dedica en exclusiva a este, si tengo una cantidad significativa.

- Participaste de exposiciones en Caracas, Buenos Aires y Nueva York, y que ahora en Italia...
- He tenido la bendición de mostrar mi arte en distintos lugares. Mi primera exposición fue cuando tenía 15 años, en Caracas y allí estuve dos veces. En Buenos Aires se me presentó la oportunidad de mostrar mi arte en Nueva York. Si bien no viajé, se transmitió en vivo de manera digital en una galería. Fue una experiencia bonita porque a través de una videollamada pude compartir con las personas allí, hablarles de mi arte y aclararle cualquier duda que tengan. En Buenos Aires también estuve en varias exposiciones presenciales como la galería Cultura Viva y las dos ediciones que se hicieron de "Arte en el pecho". Además de las exposiciones, el arte me abrió muchos caminos como conocer a artistas que admiro, como a Olga Tañon que fui a un concierto de ella, le realicé una ilustración y la recibió con muchísimo cariño. Otros que conocí fueron José Luis Chacín y Rawayana, que me abrió bastantes puertas y me regaló momentos muy bonitos.


- ¿Cómo entraste a Anima Latina y ganaste la chance de mostrar tu arte?
- Es un espacio que busca homenajear el arte Latinoamericano en Italia. Hay muchísimos artistas talentosos, los invito a si pueden y tienen un tiempo, que pasen en la página (hacer CLICK AQUÍ para mirar más) para que puedan apreciar las obras de arte y conocer un poco a los artistas. Yo me enteré por una colega, seleccioné la cuatro obras que eran las mejores para este evento, pasaron por un proceso de curaduría (un proceso por el que un grupo de personas que conoce del tema evalúan las obras y decide si el artista participa o no de la exposición). Gracias a Dios quedé y formé parte. Antes del inicio de la exposición se tienen que anunciar las fechas de las votaciones. El que sea más elegido se seleccionará un ganador.

- ¿Cuál es tu rol en el Grupo de Mujeres en TI y qué te parece que la Facultad tenga un espacio como ese?
- Mi rol es de participante, no tengo mucho tiempo dentro del grupo, pero me parece que haya un espacio así es espectacular. Es una comunidad que se apoya mucho entre sí, me encanta la iniciativa de seguir formando mujeres dentro del ámbito tecnológico y que entre ellas exista comunicación y apoyo. De hecho, gracias al grupo hago esta entrevista, le quiero dar un especial agradecimiento a Magalí Bolívar, que siempre me apoya en los dos ámbitos: en la carrera y el arte; y a Susana Darin, que es la coordinadora.

- Vivís en Buenos Aires: ¿Qué opinás de la ciudad y el país?
- Me gusta mucho el país, me gusta mucho la comida, creo que tiene una cultura muy linda de apreciar en música, en baile... La ciudad es muy atractiva desde lo visual, es muy rica en arquitectura. La verdad que es una ciudad muy retratable. Hay varios dibujos que le dediqué a la Argentina. Tuve la dicha de visitar fuera de Capital algunos sitios como Salta, que quedé enamoradísima de sus paisajes. Pinté uno de Bariloche, que todavía no pude ir. Le hice un homenaje al Puente de la mujer, a la comida argentina... Y más allá de todo esto, conocí personas muy amables, muy bonitas... Es más: mi novio es argentino y mis amigos de la universidad son espectaculares, y me han hecho sentir como en casa. Pude tener con ellos momentos que llevo y llevaré en mi corazón.