El Laboratorio de Videojuegos Experimentales en la Rural
La Facultad de Tecnología Informática de la Universidad Abierta Interamericana estuvo presente en la 138° Exposición Rural en el stand del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. El día 24 de julio, se concretó el Programa de base tecnológica para el desarrollo y acceso al conocimiento, Proyecto de capacitación y formación destinada a la inserción laboral de base tecnológica, Videojuegos, representado por el Laboratorio de Videojuegos Experimentales.
En una entrevista exclusiva con el Departamento de Prensa de la UAI, Sebastián Blanco, director del laboratorio de Innovación de Videojuegos Experimentales de la universidad, describió esta experiencia como muy significativa: “en general los videojuegos experimentales se asocian con un público más de nicho. Poder validar nuestras hipótesis de diversión ante un público heterogéneo fue de mucha utilidad”.
Según su director, los videojuegos abrazan muchas disciplinas: “Se nutren de todo lo que son las ciencias duras, la programación, la física y la matemática que pueden vincularse con un montón de problemas del mundo real”. Además, aparecen la psicología, la sociología y la subjetividad del arte y las ciencias empresariales: “el videojuego, más allá de ser un producto cultural y un software, es un producto que puede comercializarse”.

El Laboratorio de Innovación de Videojuegos Experimentales complementa los contenidos tradicionales de las carreras de la Facultad de Tecnología Informática utilizando el método científico. “Nosotros sabemos qué es lo que puede divertir de antemano, si no, no sería un experimento. Para hacer videojuegos, utilizamos los valores de la ingeniería del software, las ciencias de la computación y, al tener distintas facultades podemos nutrirnos de todas las áreas”, explicó Blanco.
Los alumnos de la universidad deben equilibrar su lado creativo con la programación, el director aclaró que habla en profundidad con cada uno para que encuentren su vocación: “tenemos estudiantes que tocan la guitarra u otros instrumentos. Otro estudiante quiso ser diseñador gráfico. En el laboratorio no damos clases, es un espacio donde se enseña poco pero se aprende mucho y uno va viendo día a día que es lo que más les va gustando y en qué son buenos”.

Para Blanco, hay habilidades clave para que los ingresantes pasen de un plano lúdico a un desarrollo profesional en una industria: “la autonomía porque después de que se reciban ya no van a tener un profesor que les diga qué hacer. La resiliencia, saber sobreponerse a los fracasos y seguir adelante, ya que hay videojuegos que se hacen en 48 horas y otros que tardan 10 años. La creatividad para poder combinar elementos que lleven a resultados inesperados y la metacognición para cuestionar si la forma en la que hacen las cosas es eficiente o no”.
Finalmente, el perfil de un estudiante de videojuegos que se forma en la UAI, para el director se describiría como technical game designer: “la licenciatura te obliga a pensar de una manera académico-científica para poder investigar sobre nuevas tecnologías y nuevos conceptos que aparezcan en videojuegos”.
“En el Laboratorio de videojuegos experimentales buscamos salir de los videojuegos comerciales o mainstream y generar experiencias novedosas”, manifestó Blanco.



