• Publicado en: 2026

Cuenta regresiva para la “Copa Mundial de Robótica”, y la UAI se alista para la competencia

A pocos días de una nueva edición de la RoboCup 2026, el campeonato internacional más prestigioso del mundo en materia de robótica e inteligencia artificial, el estudiante de la Licenciatura en Gestión de Tecnología Informática,  Emanuel Hamui, fue entrevistado para el noticiero del canal “Somos Rosario”, con el fin de compartir sus expectativas, detallar el trabajo que viene realizando junto al equipo de la Universidad Abierta Interamericana (UAI) y reflexionar sobre el impacto social que puede tener la tecnología cuando se pone al servicio de las personas.

El joven rosarino será uno de los representantes argentinos en la RoboCup, que se disputará del 30 de junio al 6 de julio en el centro de convenciones Songdo Convensia, en Incheon, Corea del Sur. La organización prevé la participación de más de 3.000 competidores, investigadores, estudiantes y profesionales de decenas de países, además de miles de visitantes atraídos por uno de los encuentros más relevantes del calendario científico-tecnológico mundial.

En la entrevista, Hamui explicó con claridad la dimensión internacional del desafío que tiene por delante. “Robocup es una competencia a nivel mundial donde los países potencia en tecnología participan”, señaló, y remarcó que el espíritu del torneo excede la lógica puramente competitiva, ya que su objetivo es “divulgar todo tipo de automatización de procesos, la robótica, el trabajo en equipo”.

Desde 1997, esta competencia reúne a universidades, centros de investigación, jóvenes talentos y desarrolladores de distintos continentes con el propósito de diseñar y programar robots autónomos capaces de resolver problemas complejos inspirados en escenarios reales, desde el fútbol robotizado hasta tareas de asistencia doméstica, industria y rescate. Por esa combinación de innovación, exigencia técnica y alcance global, la RoboCup suele ser definida como la “Copa del Mundo de la Robótica”.

El recorrido de Hamui hasta llegar a esta instancia comenzó en el ecosistema de formación que la propia UAI impulsa desde hace años en el campo de la robótica educativa. “Para participar del equipo de la Robocup me contacté primeramente con el licenciado Gonzalo Zabala (director del Laboratorio de Robótica y Tecnología Educativa del Centro de Altos Estudios en Tecnología Informática de la UAI), que todos los años organiza una competencia llamada RoboLiga en la que vos te podés anotar y participar en 3 distintas líneas que es: rescate, rescate simulado y fútbol de robots”, explicó Emanuel y añadió: “Ciertos alumnos participantes han sido seleccionados por su buen rendimiento y esa es la forma en la que se llega a entrar al equipo”.

La participación en el equipo de la Robocup es un camino sostenido por el aprendizaje, el entrenamiento, la constancia y la evaluación permanente. Asimismo, señaló que de ese grupo original se eligen a dos participantes que representarán al país junto con un mentor. “A mí este año me tocó, por suerte, ser el mentor del equipo, así que estoy muy agradecido a toda la gente de la UAI que me ayudó en el entrenamiento para llegar al mundial”, resaltó dejando en claro que detrás del logro individual hay también un trabajo institucional y colectivo.

La participación de la delegación de la UAI está directamente vinculada a uno de los aspectos más sensibles y socialmente valiosos del desarrollo en robótica: el rescate en contextos de desastre. El proyecto que el equipo llevará a Incheon se centra en un robot autónomo pensado para operar en ambientes complejos y de difícil acceso, donde una intervención humana inmediata puede resultar riesgosa o directamente imposible. La propuesta de rescate simulado contempla tres ejes centrales: la navegación autónoma para atravesar obstáculos y terrenos irregulares, el procesamiento de imágenes mediante algoritmos capaces de reconocer paredes, escombros y víctimas, y el mapeo del entorno para construir un registro digital de las zonas exploradas y seguras.

En esta competencia, la tecnología desarrollada por la UAI está orientada a la búsqueda de víctimas, la exploración de escenarios desfavorables y la generación de información útil para la toma de decisiones en emergencias reales. En estas pruebas, el robot debe desenvolverse en entornos desconocidos, mapear simultáneamente mientras navega y reportar hallazgos relevantes al equipo humano.

Hamui describió la etapa actual de preparación como la más exigente de todas, justamente porque ya no se trata de poner en marcha una idea general, sino de alcanzar la robustez técnica necesaria para competir con los mejores equipos del mundo. “Día a día nosotros programamos el robot y ahora estamos en una etapa donde tenemos que buscar esos pequeños detalles donde el robot puede fallar. Esta es la etapa más compleja de todas. Lo que estamos buscando actualmente es tratar de que el robot efectivamente falle para poder solucionar esos problemas de cara a la competencia”, comentó.

La magnitud del desafío también aparece en la lista de países con los que deberá medirse el equipo argentino. “Nosotros competimos con países de todo el mundo, Italia, Irán, Estados Unidos, Ucrania, Eslovenia, por ejemplo. Las expectativas son grandes para todo el equipo”, sostuvo Hamui. En Incheon se disputarán competencias en ligas de fútbol robótico, rescate, servicios para el hogar, automatización industrial y categorías juveniles, lo que convierte al evento en una gran vidriera de la inteligencia artificial aplicada a sistemas autónomos.

Lejos de llegar como un debutante, Hamui arriba a esta edición con una trayectoria que avala su crecimiento. Emanuel se destacó en la RoboCup América 2025, donde fue campeón en la categoría Rescate Simulado en la primera edición americana del certamen, desarrollada en los Estados Unidos. Ese mismo año también formó parte de la experiencia internacional en Brasil, sede de la RoboCup 2025, donde obtuvo el tercer puesto a nivel mundial.

El equipo que llegará a Corea del Sur combina experiencia previa y renovación. Hamui contó que este año se suma un nuevo integrante, Ramiro Francavilla (Colegio Leonardo Da Vinci), mientras que también integra la delegación Martina Talamona (Colegio Galileo Galilei), capitana del equipo y compañera de Emanuel en las competencias del año pasado en Estados Unidos y Brasil. Esa continuidad les permite llegar a la cita mundial con una base consolidada de trabajo y conocimiento compartido.

En la nota con “Somos Rosario”, el joven rosarino no destacó las expectativas deportivas, sino también el sentido humano del proyecto. “Estas nuevas tecnologías pueden cambiar la forma de acceder a un desastre, ayudar y salvar vidas. Me gustaría dedicarme a algo que tenga que ver con lo social dentro del mundo de la robótica, el hecho de poder ayudar a las personas en la cotidianidad me interesa muchísimo y me gustaría enfocarme en esa rama de la robótica”, reveló.

La cuenta regresiva avanza hacia la Robocup 2026 y Emanuel Hamui se prepara con una mezcla de rigor técnico, entusiasmo y vocación de servicio. La competencia será un nuevo reto para su capacidad y para el equipo de la UAI, siendo no solo una prueba acerca de la utilización de un robot como un avance tecnológico, sino como una forma de cuidar mejor a las personas.

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