La FTI les dio la bienvenida a los estudiantes de Minerva University
El pasado viernes 30 de octubre, de 12:00 a 14:30 horas en el auditorio de la Localización Cisneros (Av. Montes de Oca 745, CABA) se llevó a cabo la jornada de bienvenida para los participantes del Programa de Prácticas Profesionales 2026 de Minerva University y la Facultad de Tecnología Informática (CAETI) de la Universidad Abierta Interamericana.
El objetivo de la jornada fue presentar los proyectos que se realizarán en el marco de las prácticas profesionales, conocer a los pasantes de Minerva University que serán quienes realicen las mismas y generar un espacio de networking. La actividad fue dirigida a los estudiantes de Minerva University, a los responsables de los proyectos de la Facultad de Tecnología Informática, junto con sus pasantes y alumnos invitados, y a las autoridades de dicha facultad.

El programa les brindará a los estudiantes de Minerva una experiencia profesional significativa, aplicando sus conocimientos en un proyecto real que responda a necesidades locales, mientras fortalecen sus habilidades de liderazgo, innovación y trabajo intercultural en inglés.
La jornada comenzó con la recepción de los estudiantes, la presentación institucional de la FTI y el CAETI de la UAI y del programa de prácticas a cargo del decano de la Facultad de Tecnología Informática Marcelo de Vicenzi, la presentación del Centro de Altos Estudios en Tecnología Informática por su directora Claudia Pons y la presentación de los 12 proyectos de Pasantía Internacional y los 22 practicantes de Minerva University junto con sus directores de proyectos.

Claudia Pons describió el Laboratorio de Educación y Tecnología Robótica, el Laboratorio de Robótica, Física e Inteligencia Artificial, el Laboratorio de Videojuegos Experimentales, el Laboratorio de Calidad y Ciencia de Datos y el Laboratorio de Ingeniería. “Tenemos más de 100 proyectos de investigación, con 60 profesores en cada uno de ellos. Algunos fueron publicados en páginas internacionales y el año pasado publicamos casi 80 artículos científicos en conferencias internacionales”, explicó Pons.
La emoción y las expectativas de los estudiantes de Minerva University
El pasante de Minerva University Nokutenda de oriundo de Zimbabwe y su compañera Bemnet de Etiopía decidieron unirse al Programa de Videojuegos Experimentales. Nokutenda tomó esta decisión ya que “amo los videojuegos y creo que sería bueno si puedo crear uno para difundir alegría al mundo”.
Además, agregó que está muy emocionado de trabajar en esta universidad y en la Ciudad de Buenos Aires: “hasta ahora, he conocido a personas muy apasionadas y a otros desarrolladores de juegos. No puedo esperar a pasar tiempo con ellos e inspirarme en su creatividad. Será muy divertido”.
Por su parte, Bemnet explicó que a las personas les gusta separar las cosas divertidas de las cosas que importan, pero “creo que los videojuegos pueden abordar temas importantes y problemas de gran importancia y esa es la razón por la cual me uní a este proyecto”.
Añadió que está muy emocionada de conocer la escena artística de Buenos Aires: “escuché mucho sobre los museos y el arte en las calles, así que estoy muy emocionada de ir, mirar arte y quizás reunirme con algunos artistas”.

Esther de Egipto, pasante de Minerva, se unió al proyecto práctico en el Laboratorio de Robótica de la UAI. “Estaremos trabajando en resolver problemas locales de Buenos Aires con robótica. Tener la experiencia práctica de trabajar en un laboratorio real y con otros estudiantes que tienen la misma mentalidad aguda que los estudiantes de Minerva ayudará a resolver los problemas de manera diferente”.
El pasante Karlis, de Letonia, estudia matemáticas y física y decidió venir a la Argentina para trabajar con la ingeniería cuántica en el Laboratorio de Investigación para “descubrir nuevas aplicaciones prácticas”. Lo mejor que ha experimentado en el viaje fue hace un mes cuando fueron a Rosario y tuvo la oportunidad de visitar la casa del jugador de fútbol Lionel Messi: “he sido fanático del fútbol toda mi vida y probablemente fue uno de los mejores momentos de toda mi existencia, visitar la casa de mi ídolo y ver dónde creció”.


