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Robocup 2026 de Corea: el duro preparamiento del equipo de la UAI para competir en alto nivel
Desde hace varios meses, todos los días el Laboratorio de Robótica y Tecnología Educativa del Centro de Altos Estudios en Tecnología Informática (CAETI) de la UAI, se transforma en el lugar de trabajo, duro y silencioso, de un grupo de estudiantes que sueña con repetir podio en la RoboCup 2026 de Incheon, Corea del Sur (mirá más con un CLICK AQUÍ).
Hasta allí llegará el equipo Sub-19 de la UAI, que tratará de defender los buenos resultados conseguidos los últimos años en la mayor competencia de la robótica mundial, que tendrá lugar del 30 de junio al 6 de julio de 2026 en el Songdo Convensia. Viajarán el próximo viernes 26 a las 2 de la mañana, con 27 horas de vuelo (escala intermedia pero casi sin bajar del avión en Auckland) hasta Shanghái. Allí esperan 14 horas para el vuelo a Incheon en Corea, con un total de 45 horas.
Ellos son Martina Talamona (Colegio Galileo Galilei), Ramiro Francavilla (Colegio Leonardo da Vinci), y desde Rosario los sigue Emanuel Hamui, estudiante de la Licenciatura en Gestión de Tecnología Informática. Los acompaña y guía de cerca el director del laboratorio, el Lic. Gonzalo Zabala, investigador y referente histórico de la robótica educativa en el país.

Ellos cuatro viajarán a Asia en ese viaje agotador, pero que los tiene súper entusiasmados. Su práctica y dedicación para llevar un robot que compita con las potencias les demanda horas y horas, que exceden al tiempo que pasan en el CAETI. Para competir en el alto nivel dejaron muchas cosas de su vida cotidiana de lado y la concentración es total.
"Hace aproximadamente unos siete meses que estamos de preparación para este mundial. Es mucho trabajo y un enorme sacrificio. Creemos que vamos bien y la idea es cumplir nuestro mejor papel, lo mejor posible", descató Zabala, quien aseguró que los chicos dejaron muchas de sus actividades para poder presentarse de la mejor manera posible.
"Han dejado de hacer sus actividades deportivas, por ejemplo, o hace días que ciertos días no fueron al colegio. Nos reunimos acá presencialmente jueves y sábados, pero después estamos todo el día trabajando. Todo el día. Yo recibo mensajes a las 3 de la mañana. Es más, armamos las máquinas acá en el laboratorio para poder lanzar procesos que llevan tiempo, los armamos para lanzarles test. Entonces, a la noche se cargan las máquinas con trabajo y lo armamos de tal manera que a la mañana recibo yo un informe, o cuando termina de hacer esos test, recibimos un informe", detalló.
"Estamos todo el tiempo trabajando. Recibimos los informes, analizamos, se llenan planillas, vamos comparando, discutimos... Estamos, no te digo que 24 horas porque sería un poco exagerado, pero con la cabeza puesta casi las 24 horas. Es así", destacó. Sobre si otros países se preparan con esa intensidad para competir, fue determinante: "Los que quieren estar en el primer nivel, se preparan así".
"En los tres o cuatro países que están ahí en el primer nivel, tienen esta preparación. Sí, porque aparte lo sabemos, lo charlamos con ellos. Se preparan así. Después tenés como diferentes categorías como en el mundial, digamos, ¿no? Tenés algunos países que están ahí a tope, después tenés cinco de mitad de tabla y cinco del fondo, ¿no? Es un poco así", aseguró.

Ramiro, Martina, Gonzalo y otros estudiantes que se preparan para otras competencias en el CAETI.
Respecto si los estuvo ayudando mucho en la preparación, dijo que no. "Esta vez fueron esencialmente ellos tres. Yo estuve un poco ordenándolos, dándoles algunos consejos, pero el desarrollo es todo de ellos", aseguró. Por último, dijo post-evento no habrá tiempo para descanso, y volverán para preparar la RoboCup Américas de Canadá (en septiembre).
La preparación de los protagonistas
Martina Talamona (Mirá más sobre ella con un CLICK AQUÍ) ya es toda una veterana en la capitanía del equipo porque compite desde los 14 años.
Fue campeona de la RoboCup Internacional 2024 celebrada en Eindhoven, Países Bajos (ver más con un CLICK AQUÍ), también obtuvo el primer puesto en la primera RoboCup Américas 2025 de Pensilvania, Estados Unidos (ver más con un CLICK AQUÍ), y coronó ese año con un tercer puesto en la RoboCup Internacional en Brasil (ver más con un CLICK AQUÍ). Estos dos últimos podios junto a Emanuel Hamui, quien este año superó la edad de competencia y oficiará de mentor.
Respecto de esta nueva preparación, en comparación con las anteriores, Martina aseguró que cuando era más chica en las primeras competencias "quizás lo veía como algo más inocente, en el sentido de 'romantizarlo' un poco más".

Martina y Emanuel en la competencia de 2025. Ahora repetirán en Corea, como competidora y mentor.
"No sé si esa es la palabra correcta, pero uno lo ve y es todo, 'disfrute, disfrute y vas para adelante'. Y cuando uno tiene esa mirada tan inocente y llega un momento duro, a uno lo tira mucho para abajo. Entonces, yo creo que con el tiempo que estuve aprendí como a madurar en ese sentido y a tomar el error y los golpes como oportunidades para mejorar", destacó la joven.
Además, dijo que de esa manera incluso puede terminarse disfrutando "más el proceso a largo plazo", porque muchas veces uno está con la emoción a tope y, cuando viene el error, cuando viene la frustración, "a uno lo baja muchísimo más que si uno ya lo tiene canalizado, que si uno ya sabe cómo manejarlo. Entonces, te hace disfrutarlo de una manera mucho más madura", detalló.
Respecto de la preparación, dijo que se está siendo "muy dura". "Yo creo que este año, por motivos personales y también por cosas relacionadas a esto, creo que estamos esforzándonos demasiado. Tenemos mucha cantidad de horas y estoy muy contenta y muy orgullosa del robot que estamos llevando. Así que, más allá del resultado, yo ya me siento satisfecha", concluyó Martina.
También habló sobre la expectativa de visitar una cultura tan distinta como la coreana. "Siempre las RoboCups son muy divertidas porque la gente que hay es superamable. Todo el ambiente que hay entre los equipos es súperameno, súperamigable. Entonces, es algo que siempre lo emociona a uno, poder conocer a chicos de tu misma edad que les gusta lo mismo, que son mejores que vos y que vos podés aprender de ellos. También hay equipos que se acercan porque les gustó algo que hiciste y te preguntan cómo lo hiciste. Es un espacio para nutrirse mutuamente y es muy lindo. Este año es en una cultura completamente distinta y siento que vamos a sentir como esa sensación de enriquecernos, no solamente adentro de la competencia, sino por fuera", terminó.
Por su parte, Ramiro, que es la primera vez que va a viajar y competir, aseguró que tiene la mejor expectativa y que ni imagina muchas de las cosas que va a vivir. "Siempre pensando lo mejor, tratando de hacer todo lo posible para llegar a un resultado muy bueno. Claramente, la idea es ganar, ¿no? Pero una de las ideas fundamentales es saber de que lo dimos todo para lograr lo que hemos llegado, y saber de que no nos quedamos con las manos vacías", destacó.
Dijo que adaptarse al ritmo de preparación le costó mucho. "Fue algo bastante costoso, sinceramente. Pero siento que valió la pena. Yo era recontra desorganizado, procrastinaba un montón de cosas y esto me dio un montón de nuevas cosas para poder empezar a hacer, mucho más productivas a las que hacía antes y, aparte, no me molesta. Es algo que me gusta mucho, pero fue bastante duro el cambio de, por ejemplo, salir con mi amigos y estar todo el tiempo haciendo cualquier cosa que sea productiva o no", relató.
"Siempre me había gustado desde muy chico todo el tema de la tecnología y la innovación, siempre me había gustado y llamado la atención", aseguró, y dijo que fue muy bueno poder meterse en algún tema como este y centrarse en alguna rama de la robótica, en este caso, la simulación.
Por último, Emanuel destacó la diferencia entre el rol de competidor del año pasado y el de mentor y dijo que se siente muy cómodo. "Si bien sigo participando activamente en el desarrollo y colaborando en la resolución de problemas técnicos, ahora también tengo la responsabilidad de acompañar al equipo desde otra perspectiva", aseguró.
Dijo que la principal diferencia es que "ya no se trata solamente de trabajar sobre las soluciones, sino también de ayudar a coordinarlas, discutir alternativas, y apoyar a Ramiro y Martina cuando surgen desafíos durante el desarrollo". "Es un rol más colaborativo, donde además de aportar técnicamente, busco facilitar el trabajo en equipo y contribuir para que podamos avanzar de la mejor manera posible hacia nuestros objetivos", sentenció.
Respecto de la preparación del año pasado a este, dijo que en comparación son "desafíos muy distintos". "Uno de los más importantes fue el ruido presente en sensores clave, como el GPS, que es fundamental para conocer la posición del robot dentro del entorno. Tener mediciones imprecisas nos obligó a replantear gran parte de nuestra estrategia de posicionamiento y a buscar soluciones más robustas utilizando información proveniente de otros sensores", sistematizó.
Dijo que esto "implicó realizar una gran cantidad de pruebas, analizar comportamientos inesperados y desarrollar métodos que permitieran al robot mantener una ubicación confiable incluso cuando los datos recibidos no eran perfectos. Creo que la principal diferencia fue que este año dedicamos mucho más tiempo a trabajar sobre la robustez y la capacidad de adaptación del sistema frente a situaciones reales e impredecibles, lo que nos permitió comprender mejor las limitaciones de cada sensor y encontrar formas de compensarlas".


La UAI le agradece a los sponsors IT Patagonia (Instagram: @itpatagonia / LinkedIn: IT Patagonia) e InterAssist (Instagram: @interassist / LinkedIn: Interassist), quienes con su ayuda son parte fundamental para lograr competir al mejor nivel en la RoboCup 2026.


