María Luján Netri se prepara para ser “Embajadora por un día”

María Luján Netri tiene tan solo 20 años y ya es una referente para las chicas que quieren iniciarse en la tecnología. Es estudiante de tercer año de la carrera de Ingeniería en Sistemas Informáticos de la Universidad Abierta Interamericana. Además, se desempeña como coordinadora, mentora y embajadora IT. Colaboró con personal de UNICEF en iniciativas que buscan acercar el mundo digital a los jóvenes.

Forma parte de Technovation Girls como mentora, embajadora y recientemente jueza, es miembro de Mujeres en IT UAI e impulsa la inclusión de mujeres en STEM en distintas iniciativas. En el presente, es auxiliar investigadora en el CAETI en el Laboratorio de Robótica, Física e Inteligencia Artificial.

 Luján, fue seleccionada para participar de la experiencia "Embajadora por un Día" de la Embajada Británica en Buenos Aires. Esta iniciativa, busca promover la inclusión de la mujer en los distintos ámbitos de trabajo y de la sociedad en general, contribuir a su empoderamiento y fomentar su liderazgo a partir de ofrecer mayores herramientas para su desarrollo pleno.

Durante el programa, las participantes acompañarán a los embajadores/as en actividades vinculadas a sus áreas de interés, tendrán la oportunidad de interactuar con instituciones y especialistas que trabajan la misión diplomática y accederán a charlas y espacios de formación sobre liderazgo y empoderamiento de las mujeres.

-¿Cómo conociste la convocatoria de la embajada? ¿Te habías anotado antes?

-La conocí el año pasado, sigo las redes de la Embajada de Gran Bretaña. Me había interesado mucho, pero por temas de tiempos, en 2025 no pude anotarme así que lo pospuse para este año y gracias a Dios pude quedar.

-¿Qué fue lo que más te atrajo del programa y cómo imaginas que tu rol como referente en tecnología puede sumar a la visión diplomática de la Embajada Británica?

-Lo que más me impulsó fue que conoceré a las autoridades de la embajada y los acompañaré a las reuniones y actividades. Todo lo que ofrece el programa me va a ayudar a mi formación y a todas mis habilidades de liderazgo. Me interesó también la posibilidad de conocer instituciones y expertos que interactúan con mi área y con la embajada.

Poder ser parte de la red de embajadoras por un día, es algo que está muy bueno porque puedo saber cómo opera una embajada desde adentro. Puedo aportar y ayudar, dando mi perspectiva del lado de la tecnología, quitando ese prejuicio de que las embajadas o este tipo de programas son más para carreras sociales y demostrar que también las chicas de ingeniería pueden participar.

-De las áreas de trabajo que tiene la embajada (ciencia e innovación, desarrollo sustentable, derechos humanos, etc.) ¿Cuál elegiste para profundizar durante esa experiencia?

-Quedé para el área de ciencia e innovación. Al momento de llenar el formulario para participar tenías que elegir el área en la que te querías destacar, en mi caso fue ciencia e innovación y estoy muy contenta de haber quedado ahí.

-Ya tenés experiencia siendo embajadora, como en Chicas Digit@lers, y Technovation Girls, ¿en qué sentís que esta nueva faceta diplomática es distinta o complementaria a los roles de liderazgo que ya ejercías?

-Fue un entorno con chicas más chiquitas donde acompañé y coordiné equipos. En este caso siento que va a ser en un ámbito más burocrático, más importante y que puede ayudarme en mis habilidades de comunicación. Quiero llevar mi mirada sobre lo importante que es reducir la brecha de género en las carreras STEM.

-Fuiste la embajadora más joven en ser nominada al Global Ambassador Leadership Award. Mirando hacia atrás, ¿cuál fue el desafío más difícil que enfrentaste al coordinar equipos internacionales a los 18 años?

-Fue todo un desafío, desde tener que armar los equipos, tratar de que las chicas se lleven bien, que la gran mayoría de las veces no se conocían y también que se lleven bien con los mentores.

Pero mirando en retrospectiva fue una etapa y un trabajo muy enriquecedor porque aprendí un montón de ello. Fue una experiencia muy positiva. La verdad que todas las chicas, hicieron un trabajo fenomenal, sobre todo con el proyecto FlameHearts, que quedó ganador del premio en impacto social y llegó a la final en Silicon Valley. Estoy muy orgullosa del equipo que armamos y también de todo el trabajo que hubo detrás.

-Desde tu visión, tras años trabajando con chicas, ¿cuál es el obstáculo más invisible que aún se debe derribar para que las mujeres no abandonen este tipo de carreras?

 -Un impedimento es la falta de visibilidad de referentes femeninos en este tipo de áreas. Tanto en ingeniería como en tecnología o en matemáticas.

Porque uno siempre, por ejemplo, en tecnología piensa en Bill Gates, en Mark Zuckerberg, etc. Todos son hombres. Entonces una mujer o una chica más chica, no se ve identificada.

Históricamente las ingenierías, fueron llevadas al lado masculino. Es muy importante empezar a visibilizar a las mujeres que estamos en ingeniería y todas las carreras externas.

-¿Qué es lo que más te dicen las chicas cuando se acercan por primera vez a la programación?

-Tienen muchas dudas. Muchas me dicen “necesito saber muchísima matemática o saber programación desde antes”, y la realidad es que no es necesario. Justamente todos empezamos de cero y no hay que ser un gran programador o saber todo antes de iniciar la carrera, todo se aprende con el tiempo.

Estoy muy contenta de que más chicas se estén animando a estas carreras, pero todavía no alcanza eso, hay que seguir divulgándolo.

-¿Cómo imaginas que esa experiencia como embajadora, por un día, moldeará el próximo paso de tu carrera profesional?

-Espero que me ayude a desenvolverme mejor en distintos entornos más diplomáticos y también a recolectar contactos que me lleve de esta experiencia para que me puedan ayudar a que más chicas se sumen a estas iniciativas.

Sobre todo, mi objetivo es poder ser referente para las próximas generaciones de mujeres, y que puedan ver que ellas también pueden. Poder demostrar que cualquier persona que aproveche las oportunidades lo puede lograr y no esperar a tener todo estudiado, o tener todo listo. Las mejores oportunidades se aprovechan, aunque se tengan miedos o nervios, uno tiene que animarse igual.

Eso es algo que quiero que se lleven mucho las chicas. No hubiese estado acá si no me hubiera animado a todas las cosas que hice. Y no siempre he estado segura. Diría el 90% de las veces, no estuve segura. Uno siempre tiene sus miedos, sus dudas, pero es muy importante animarse igual y que nadie les diga que no pueden hacerlo.

Yo tengo una frase que digo mucho: los sueños se hacen de verdad para aquellos que los quieren, justamente aquellos que realmente quieren un cambio deben trabajar un poco todos los días para llegar a ello.