Agenda digital e inteligencia artificial: las claves para rediseñar el turismo
*Por Analía Brarda
Cada 27 de septiembre se celebra el Día Mundial del Turismo, una conmemoración impulsada por ONU Turismo (anteriormente denominada Organización Mundial del Turismo), con el propósito de concientizar a la comunidad internacional sobre el valor social, cultural, político y económico de esta actividad, así como sobre su contribución al desarrollo sostenible.
La fecha recuerda la adopción, en 1970, de los Estatutos de la Organización Mundial del Turismo. En 2026, el lema elegido es “Agenda Digital e Inteligencia Artificial para rediseñar el turismo”, una consigna que invita a reflexionar sobre el potencial de la transformación tecnológica, los modelos basados en datos y la inteligencia artificial para avanzar hacia destinos más resilientes, inclusivos y sostenibles.
Las innovaciones que atraviesan al turismo, el hotelería y la industria de reuniones y eventos pueden resumirse en un cambio fundamental: el paso de una automatización rígida a una inteligencia capaz de adaptarse en tiempo real. Actualmente, los sistemas de inteligencia artificial no se limitan a responder búsquedas. También pueden diseñar itinerarios personalizados en pocos segundos, combinando variables como el clima, el presupuesto disponible, las preferencias del viajero y los flujos turísticos de cada destino.

A su vez, los algoritmos permiten ajustar de manera automática y predictiva las tarifas de habitaciones, pasajes y entradas a eventos, de acuerdo con las variaciones de la demanda local e internacional. Esta capacidad facilita una administración más eficiente de los recursos, aunque también plantea el desafío de garantizar criterios transparentes y evitar prácticas que puedan perjudicar a los consumidores.
Otra aplicación relevante es el desarrollo de asistentes conversacionales multilingües. Estas herramientas pueden acompañar al viajero desde la reserva inicial hasta la finalización de su estadía, gestionar pedidos de servicio a la habitación, responder consultas frecuentes y tramitar modificaciones en los horarios de ingreso o salida. De esta manera, el personal puede concentrarse en aquellas tareas que requieren empatía, creatividad y atención humana.
El reconocimiento facial también comienza a incorporarse en aeropuertos, hoteles y recintos para eventos. Esta tecnología agiliza los procesos de identificación, el ingreso a habitaciones, el acceso a sectores exclusivos y la realización de compras sin necesidad de utilizar llaves, tarjetas o credenciales físicas. Sin embargo, su implementación debe estar acompañada por protocolos estrictos de protección de datos personales, consentimiento informado y seguridad digital.
Al mismo tiempo, los dispositivos móviles se consolidan como herramientas centrales para la gestión integral del viaje. Desde un teléfono, los usuarios pueden realizar reservas, controlar el acceso a una habitación, efectuar pagos sin contacto mediante códigos QR o billeteras electrónicas y recibir información personalizada sobre servicios, actividades y cambios en su itinerario.
La tecnología también ofrece soluciones orientadas a la sostenibilidad. Los sistemas inteligentes de climatización e iluminación, por ejemplo, pueden responder a la presencia efectiva de huéspedes o asistentes y reducir significativamente el consumo energético de hoteles, centros de convenciones y otros establecimientos turísticos.

En la industria de reuniones, congresos y exposiciones, se destaca la realización de eventos híbridos e inmersivos, que combinan la participación presencial con experiencias digitales. Además, algunas aplicaciones analizan los perfiles y los intereses de los asistentes para sugerir reuniones de negocios mediante algoritmos de emparejamiento o matchmaking, lo que favorece la generación de contactos estratégicos y nuevas oportunidades comerciales.
La inteligencia artificial está modificando la manera de planificar, vender y experimentar los viajes. No obstante, el verdadero desafío no consiste solamente en incorporar herramientas tecnológicas, sino en utilizarlas con responsabilidad. La innovación deberá complementarse con capacitación laboral, accesibilidad, protección de la privacidad y políticas que garanticen que sus beneficios alcancen tanto a los grandes operadores como a las pequeñas empresas y comunidades receptoras.
En este escenario, la agenda digital aparece como una oportunidad para construir un turismo más eficiente, personalizado y sostenible, pero también más humano. La tecnología puede rediseñar la experiencia del viajero, siempre que se la considere un medio para mejorar el servicio y el desarrollo de los destinos, y no un fin en sí misma.
*Directora de la Licenciatura en Turismo y la Licenciatura en Hotelería de la Universidad Abierta Interamericana – Sede Rosario


