De la pasantía al empleo: la experiencia de Camila en la industria hotelera

Lo que comenzó como una oportunidad de aprendizaje a través del Programa de Pasantías de la Universidad Abierta Interamericana se transformó en el inicio de una carrera profesional. Camila, estudiante de la Licenciatura en Hotelería, realizó una pasantía en el Recoleta Grand Hotel y, gracias a su desempeño, hoy forma parte del plantel permanente de la empresa.

Su historia refleja uno de los principales objetivos de las prácticas profesionalizantes: acercar a los estudiantes al mundo laboral real, permitiéndoles aplicar los conocimientos adquiridos en el aula y desarrollar competencias fundamentales para su futuro profesional.

“Lo que más me sorprendió fue poder ver la otra cara de todo lo que ya había visto en clase. Venir todos los días me permite aprender algo nuevo constantemente. La dinámica diaria del hotel es lo que más me llamó la atención, porque cada jornada es distinta y siempre hay algo para descubrir”, contó.

Antes de comenzar la experiencia, Camila tenía una visión diferente de la actividad hotelera. “Pensaba que era algo más tranquilo y que cuando la gente hablaba de lo intensa que era la hotelería exageraba un poco. Hoy me doy cuenta de que es exactamente como lo describían. Descubrí la realidad de la operación diaria y entendí que vivirla es muy distinto a estudiarla desde la teoría”, explicó.

La estudiante destacó que la práctica profesional le permitió complementar y profundizar los contenidos académicos. “La pasantía me ayudó un 100%. Todo lo que fui viendo durante la carrera pude reflejarlo acá y, además, aprendí muchísimo más de lo que imaginaba. La experiencia práctica complementa la teoría de una manera que realmente marca la diferencia”.

Durante este proceso desarrolló habilidades clave para el trabajo en la industria. Entre ellas, resaltó la capacidad de adaptación y la flexibilidad frente a situaciones cambiantes. “En un hotel siempre pasa algo diferente y aprendí a acomodarme a cada escenario de la mejor manera posible”, señaló.

Más allá del aprendizaje técnico, la experiencia le permitió confirmar su vocación y descubrir nuevas posibilidades dentro del sector. “Representó una prueba y una oportunidad de crecimiento. Gracias a esta experiencia pude conocer el funcionamiento real de la industria y comprender mucho mejor todo lo que se trabaja en la facultad”.

El desempeño de Camila durante la pasantía le abrió una puerta aún más importante: su incorporación al equipo permanente del hotel. “Mi experiencia fue muy satisfactoria. Me sentí muy acompañada por mi equipo y muy feliz de poder aprovechar esta oportunidad. Haber quedado efectiva después de la pasantía es algo que me llena de orgullo y me motiva a seguir creciendo profesionalmente”.

Asimismo, destacó el rol de la UAI en este proceso. La oportunidad surgió a partir de una convocatoria impulsada por la universidad y por una docente vinculada al establecimiento hotelero. “Llegué a esta experiencia gracias a la facultad. Fue una gran oportunidad que me permitió dar mis primeros pasos en la profesión”.

Para quienes hoy están comenzando la carrera, Camila tiene un mensaje claro: “Lo mejor que pueden hacer es involucrarse en la operación. Es ahí donde realmente se aprende gran parte de lo que necesitamos para la carrera. No siempre se empieza en el puesto que uno imagina o desea, pero desde cualquier lugar hay posibilidades de aprender y crecer”.

Finalmente, remarcó la importancia de las prácticas profesionales como puente hacia el empleo. “Hoy es muy difícil acceder a un trabajo en hotelería sin experiencia previa. Por eso las pasantías son fundamentales. Te acercan a la realidad del sector, te preparan para el mundo laboral y pueden convertirse, como ocurrió en mi caso, en una gran oportunidad de desarrollo profesional