Innovación en diagnóstico: Investigadora del CACIHS reconocida en el Premio Merck–CONICET
Yanina Agnella, becaria del CONICET en la Sede Rosario del Centro de Altos Estudios en Ciencias Humanas y de la Salud (CAECIHS) de la Universidad Abierta Interamericana (UAI), fue distinguida como Finalista del Premio Merck – CONICET de Innovación en Ciencias de la Salud, un premio que reconoce proyectos científicos con potencial de impacto en el sistema de salud.
Agnella presentó el proyecto “Test molecular no invasivo y accesible para cáncer de vejiga no infiltrante: detección en orina por PCR (Reacción en Cadena de la Polimerasa) digital como alternativa a la citoscopía”, una iniciativa orientada a desarrollar una herramienta diagnóstica innovadora que permita mejorar el seguimiento de pacientes mediante un método menos invasivo, más accesible y con potencial de integración en programas de salud pública.
El trabajo propone una plataforma que combina la detección de mutaciones en el promotor del gen TERT con el análisis del estado de metilación de biomarcadores epigenéticos mediante técnicas avanzadas de PCR digital, con el objetivo de incrementar la sensibilidad diagnóstica y reducir significativamente los costos de las pruebas actualmente disponibles.
“Soy Licenciada en Tecnología de los Alimentos por la Universidad Nacional de Rosario (UNR). Actualmente soy becaria doctoral de CONICET y estoy realizando el Doctorado en Ciencias Biológicas en la Facultad de Ciencias Bioquímicas y Farmacéuticas de la UNR. Desarrollo mi trabajo de investigación en el CAECIHS de la UAI, donde participo en proyectos orientados al desarrollo de herramientas moleculares aplicadas a salud”, explica Agnella.

El concurso Merck – CONICET (que cuenta con el apoyo de la Embajada de la República de Alemania en Argentina) tiene como objetivo contribuir a la aceleración de startups en el campo de la investigación en ciencias básicas y aplicadas en el ámbito de la salud, que generen valor a la sociedad. Para esta edición, se presentaron 81 proyectos que cuentan con base científica y/o tecnológica en el campo de la salud, los cuales generan valor a la comunidad.
Este reconocimiento destaca el compromiso de investigadoras e investigadores con el desarrollo de soluciones científicas de alto impacto social, fortaleciendo el vínculo entre la investigación académica, la innovación tecnológica y las necesidades concretas del sistema sanitario.
En este marco, el vicepresidente de Asuntos Tecnológicos del CONICET, doctor Alberto Baruj, señaló: “La quinta edición del Premio Merck–CONICET de Innovación en Ciencias de la Salud vuelve a demostrar la importancia de la articulación público-privada para impulsar soluciones reales a los desafíos de la salud”. Asimismo, destacó el rol de Merck Argentina como socio estratégico, especialmente en el marco de sus 95 años en el país, así como el acompañamiento de la Embajada de Alemania, que refuerzan una trayectoria compartida de cooperación y desarrollo científico-tecnológico.
También, subrayó el altísimo nivel de los proyectos presentados y felicitó a todos los participantes, finalistas y ganadores por su dedicación y compromiso con la innovación. Del mismo modo, reconoció el trabajo riguroso y profesional del jurado, cuya labor resulta fundamental para garantizar la excelencia del premio y visibilizar iniciativas con verdadero potencial de impacto para la sociedad.
- ¿Qué significado tiene para vos recibir una distinción en el Premio Merck–CONICET y qué impacto personal y profesional representa?
- Para mí, haber llegado a la final del Premio fue un reconocimiento muy importante al trabajo y al esfuerzo que implica hacer investigación. En lo personal, fue una gran motivación y reforzó mi convicción de seguir apostando a mi desarrollo científico.
En lo profesional, me permitió darle mayor visibilidad a mi trabajo y me impulsó a seguir creciendo y buscando que lo que hago pueda tener un impacto real. Sin dudas, fue una experiencia muy valiosa.

- ¿Cómo surgió la idea del proyecto?
- Surgió a partir de mi trabajo doctoral, que está enfocado en el desarrollo de plataformas de detección molecular no invasiva basadas en PCR digital para cáncer colorrectal. A partir de esa experiencia y del avance que ya teníamos en esa línea, surgió la pregunta de si esa misma estrategia podría adaptarse a otras patologías con necesidades similares.
En ese contexto, el cáncer de vejiga apareció como un candidato muy interesante, especialmente por la posibilidad de trabajar con muestras de orina y por la necesidad clínica de métodos de seguimiento menos invasivos. Así, el proyecto nació como una extensión natural de la experiencia previa del grupo aplicada a un nuevo desafío clínico.
- ¿Cómo funciona la detección por PCR digital en orina para cáncer de vejiga?, ¿qué ventajas tendría respecto de otras modalidades de detección?
- La detección por PCR digital en orina se basa en identificar señales moleculares del tumor en el ADN que las células cancerosas liberan al tracto urinario. Esta tecnología permite detectar estas alteraciones con gran precisión, incluso cuando están presentes en cantidades muy bajas, lo que la convierte en una herramienta muy prometedora para el diagnóstico molecular.
La principal ventaja es que se trata de un método no invasivo que podría complementar o, en algunos casos, espaciar la necesidad de cistoscopias. Además, al apuntar al desarrollo de un test accesible, buscamos que esta tecnología no sólo tenga valor científico sino también un impacto real, facilitando el seguimiento de los pacientes y ampliando el acceso a diagnósticos de precisión.
- ¿Qué ventajas de sensibilidad y especificidad esperan alcanzar respecto a los tests actuales?
- Buscamos mejorar la sensibilidad diagnóstica respecto a los tests actuales, particularmente en la detección de recurrencias o enfermedad de bajo grado, sin perder especificidad. La combinación de diferentes tipos de biomarcadores en una misma plataforma apunta justamente a fortalecer ese balance y aumentar la confiabilidad de la prueba.
Creemos que este enfoque podría ofrecer una herramienta más precisa para el seguimiento de los pacientes y aportar una alternativa no invasiva que complemente las estrategias actuales de monitoreo.
- ¿Por qué eligieron el promotor del gen TERT y los biomarcadores de metilación?
-Seleccionamos estos biomarcadores en base a evidencia previa que demuestra su relevancia biológica y su potencial utilidad clínica en cáncer de vejiga. Priorizamos alteraciones moleculares que aparecen en etapas tempranas de la enfermedad y que además pueden detectarse de forma robusta en muestras de orina.

Desde el punto de vista estratégico, también buscamos combinar biomarcadores complementarios para aumentar la confiabilidad del test y reducir las limitaciones que presentan los enfoques basados en un único marcador. Esta integración apunta a maximizar la performance diagnóstica y fortalecer el potencial de transferencia de la tecnología desarrollada.
- ¿Cuál es el potencial de integración de este test en programas de salud pública y/o privada?, ¿y en el seguimiento de pacientes con cáncer de vejiga?
- Nuestro objetivo es que este test pueda integrarse progresivamente tanto en el sistema de salud público como privado, especialmente en centros de referencia que ya cuentan con plataformas de PCR digital o tecnologías equivalentes. Si bien esta tecnología todavía no está disponible en todos los laboratorios, su uso está creciendo y podría implementarse mediante esquemas de análisis centralizado, como ya ocurre con otros estudios moleculares.
En el seguimiento de pacientes con cáncer de vejiga, el test podría funcionar como una herramienta complementaria no invasiva que permita mejorar la frecuencia de monitoreo y la adherencia a los controles. Esto podría ayudar a detectar recurrencias de forma más temprana y eventualmente optimizar el uso de cistoscopias, reservándose para situaciones donde sean realmente necesarias.
- ¿Cuál ha sido hasta el momento tu experiencia trabajando como investigadora en el CAECIHS?
- Mi experiencia en el CAECIHS hasta el momento ha sido muy importante para mi formación como investigadora. Es un espacio en donde estoy pudiendo desarrollar mis primeras experiencias en investigación, aprender nuevas metodologías y formarme en un entorno muy colaborativo.
También valoro mucho el acompañamiento de mis directores y el intercambio con el equipo de trabajo, que han sido fundamentales en mi crecimiento científico. Sin dudas, es un lugar que me está permitiendo consolidar mi vocación por la investigación y proyectar mi desarrollo futuro en el área.

- ¿Realizas otras actividades de formación?
- Actualmente mi actividad principal es mi beca doctoral de CONICET, donde me desempeño como investigadora en formación desarrollando mi proyecto de doctorado. De manera complementaria, estoy cursando la Maestría en Investigación Clínica y Farmacológica en la UAI, lo que contribuye a fortalecer mi formación en investigación traslacional y desarrollo de estudios con aplicación clínica.


