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Se realizó el 9° Congreso Argentino de Microscopía: cómo es el microscopio electrónico del CAECIHS

 

Desde el 14 hasta el16 de octubre se realizó el 9° Congreso Argentino de Microscopía, organizado por Asociación Argentina de Microscopía (SAMIC), cuya presidente es el Dr. Francisco Capani, profesor e investigador del CONICET y el Centro de Altos Estudios en Ciencias Humanas y de la Salud (CAECIHS-UAI). Allí se presentaron diversos trabajos y participaron Juan Pablo Luaces y Tamara Kobiec, también investigadores del CAECIHS-UAI y CONICET. El mismo se llevó adelante en el centro Y-TEC de YPF.

 "Yo estuve en la parte organizativa, presentando a los conferencistas", contó Capani. Y dijo que se trata de un congreso importante, que se realiza cada dos años y que en este participaron más de 200 personas. "Se presentaron datos obtenidos del laboratorio, donde también funciona una parte que es microscopía, microscopía óptica y un microscopio electrónico que estamos terminando los últimos pasos para instalarlo. Esto le va a dar cierta inserción al instituto directa dentro de la comunidad de la microscopía nacional", detalló.

Respecto de los temas tratados en el Congreso, el especialista aseguró que "es muy técnico" y que se muestran muchas "actualizaciones". "Entre otras, se presenta qué cosas nuevas se pueden hacer con los microscopios y cómo se han mejorado. Así, por ejemplo, yo supongo que la gente sabe cuándo pasa de un celular a otro: ¿Qué es lo nuevo que tiene? Bueno, con los microscopios es lo mismo", clarificó. 

Dijo que surgen nuevas versiones y los especialistas ven lo nuevo que sale al mercado, qué se puede hacer y que, en definitiva, se genera conocimiento con todo esto. "La idea es tener el mejor aparato para generar conocimiento. Nos juntamos para eso. Van las compañías, nos explican los equipos que están dando vuelta por ahí, para qué sirven, cuál sería la utilidad", concluyó al respecto.

Por su lado, Luaces contó que presentaron tres trabajos con el modelo de asfixia perinatal realizados en ratas de hasta 21 días desde el nacimiento. Pudieron presentar muy buenas imágenes y también asistir a estudiantes que participaron en los mismos. "Desde hace muchos años presentamos resultados en la Sociedad de Microscopía, de la cual el Dr. Capani ahora es presidente, pero siempre estuvo en la dirección. Y nos sirve mucho porque, como laboratorio de morfología, aprovechamos ese contexto para mostrar nuestro trabajo haciendo énfasis ahí", contó.

Dijo que las tres investigaciones están basadas en distintas áreas del cerebro. "De anterior a posterior, presentamos en áreas como el estriado, el hipocampo y el cerebelo. Analizamos el efecto de la asfixia perinatal y utilizamos como una estrategia de protección el ambiente enriquecido, que es una jaula con distintas variaciones respecto a una jaula estándar. Una jaula más grande con elementos de juego, donde los animales tienen la posibilidad de recuperarse y eso lo usamos como estrategia de neuroprotección", detalló Luaces.

Y continuó. "La morfología fue bien analizada en esos trabajos. Se vio una recuperación, se ven muy buenos resultados en el cerebelo, donde tenemos células que protegen a las neuronas, células de la glía que tienen un aspecto radial en el cerebelo. Durante la asfixia, ese aspecto se pierde, las fibras se interrumpen y se recupera con el tratamiento", contó.

Luaces y Capani, docentes e investigadores de CONICET y CAECIHS-UAI.

"Nosotros, como personas con experiencia, en general utilizamos la modalidad póster. Pero cuando hay un estudiante que queremos que se destaque, utilizamos la modalidad de exposición oral. Siempre estamos muy agradecidos de la instancia de la presentación por la Sociedad que nos da esta posibilidad y la Secretaría de Investigación de la UAI que nos ayuda con cada congreso", reflexionó.

Sobre el trabajo con ratas, explicó que luego "se puede extender todo esto hacia los humanos". "Esto es una etapa experimental donde utilizamos distintas estrategias de neuroprotección. Llegado el caso, se puede utilizar alguna como para avanzar hacia un ensayo más clínico. Pero la aplicación depende mucho de otros procesos, llevar esto a la clínica lleva años e involucra distintos grupos de trabajo", concluyó.

Un microscopio electrónico y el periplo para su puesta a punto

En el CAECIHS, situado en la Sede Cisneros de la UAI (Av. Montes de Oca 745, CABA) hay un microscopio electrónico que llegó al lugar a través del Dr. Capani y que espera la puesta a punto final para utilizarlo al 100%. "Ya estamos en los últimos pasos, falta renovar la cámara fotográfica y ya está para listo para el uso", aseguró.

Cuando este era presidente de la Sociedad Interamericana de Microscopía Electrónica (CIASEM) hace poco más de 10 años, le preguntó en chiste a su colega, el Dr. Uriel Avi, si no tenía un microscopio electrónico a disposición. "Fue medio un sarcasmo local, pero como él era suizo no lo entendió como chiste... Entonces me dijo que sí", rememoró.

Allí, mail va y mail viene, luego de un gran periplo no exento de partes negativas, cuando me mudé por acá vino el microscopio y empezó la instalación. Como es un microscopio que tiene sus años, bueno, las cosas añosas a veces hay que adaptarlas y cuesta la instalación", contó.

La microscopía electrónica, o la microscopía en general, tiene tres sectores para el uso. Uno lo puede usar para la biología, otro para el análisis de materiales y para prácticas forenses. "Para el análisis, si uno quiere pruebas acerca de por dónde entró la bala, cuál fue el área de alcance de muerte de la persona", detalló Capani.

El Microscopio Electrónico que se pone a punto en el CAECIHS.

Después está la parte de que se analizan materiales, por ejemplo, todos los componentes dentro del celular: se analiza su composición por microscopía electrónica. Y todo lo que está en Vaca Muerta, por ejemplo, cuando uno trata de ver si la roca es rica en petróleo, también se analiza con este tipo de aparatos. "Yo soy neurocientífico y analizo la estructura de la sinapsis, pero se puede usar para virus, para bacterias, para todo lo que sea de la vida, puede pasar por ahí", sentenció el experto.

En la Argentina hay pocos, y no se dedican solamente a la biología, como el del CAECIHS, sino que están más enfocados en la parte de materiales. Hay en Buenos Aires, Tucumán y Mendoza, por ejemplo. "No es fácil. Los microscopios electrónicos no solamente implican el aparato, sino la persona especializada, que somos pocos. Y gente para su mantenimiento, que hay que formarla. Y hay centros en la Argentina los cuales son históricos, por ejemplo, Mendoza, está el IHEM (Instituto de Histología y Embriología "Dr. Mario H. Burgos")".

Por último, dijo que, en la Facultad de Medicina de la UBA, donde él trabajó, había uno pero que "se perdió un poco el perfil de investigador" y mucha gente se fue. Por esto, terminó en que en el CAECIHS "se puede armar algo que sería bastante único, si se logra armar bien".