Una propuesta interdisciplinaria para adultos mayores

La Universidad Abierta Interamericana (UAI), por medio de su Secretaría de Transferencia, lleva adelante un conjunto de actividades interdisciplinarias dirigidas a adultos mayores en el Centro de Calidad de Vida “Dr. Jorge Rodríguez”, dependiente del Ministerio de Igualdad y Desarrollo Humano de la Provincia de Santa Fe. La iniciativa, que se inscribe en un convenio marco rubricado entre la Universidad y el Estado, se sostiene sobre una estrategia de trabajo territorial que pone el acento en el envejecimiento activo, la educación permanente, la participación social y la promoción de derechos.

El proyecto articula propuestas de movimiento, formación, esparcimiento, asesoramiento jurídico e intervención arquitectónica para promover el envejecimiento activo, autonomía e integración comunitaria. La iniciativa involucra a distintas unidades académicas y se despliega como un espacio recreativo, educativo y cultural en el que participan docentes, graduados y voluntarios. Desde las facultades de Motricidad Humana y Deportes, Arquitectura y Derecho y Ciencias Políticas, la UAI articula un conjunto de alternativas pensadas para acompañar a las personas mayores en una vida más activa y autónoma.

Las acciones se desarrollan en el Centro de Calidad de Vida “Dr. Jorge Rodríguez”, ubicado en la ciudad de Rosario, un espacio concebido como dispositivo de cuidados diurnos y participación comunitaria. Allí se impulsan actividades de salud comunitaria, movimiento físico, propuestas deportivas, recreativas, cognitivas, lúdicas y artísticas, además de instancias intergeneracionales destinadas a fortalecer la inclusión social de las personas mayores. El proyecto se presenta como una alternativa a los formatos tradicionales de institucionalización y promueve, en cambio, “una transición de dispositivos clásicos de encierro hacia espacios de promoción de derechos, vida activa y autonomía”.

 

Arquitectura, memoria y comunidad

El cambio de paradigma se expresa en la propia historia del predio. De acuerdo con el relevamiento realizado por el equipo de Arquitectura de la UAI, el complejo fue concebido originalmente como hospital en una manzana urbana delimitada por las avenidas Provincias Unidas y Presidente Perón. Su diseño se organizó a partir de un eje central que conecta los edificios principales y que está rodeado por amplias zonas arboladas, entendidas como espacios de transición y bienestar. El conjunto fue construido bajo lineamientos de la Comisión Nacional de Tuberculosis, creada a fines de la década de 1930, y respondió a un proyecto arquitectónico estandarizado diseñado por el Ministerio de Obras Públicas de la Nación.

Con los avances de la medicina y la erradicación de la tuberculosis a partir de la vacunación, esas instalaciones comenzaron a funcionar desde diciembre de 1976 como hogar de ancianos. Ya en 2024, las instalaciones fueron adecuadas por el Ministerio de Igualdad y Desarrollo Humano de Santa Fe para su funcionamiento como Centro de Día para Personas Mayores. Su propósito es crear una comunidad donde cada integrante se sienta parte, fortalezca sus vínculos afectivos y encuentre un espacio seguro para compartir inquietudes y nuevos proyectos.

En ese marco, la carrera de Arquitectura participa con tareas específicas de relevamiento, asistencia técnica y propuestas de intervención. “Hicimos relevamiento de los edificios y estamos redibujando y elevando una propuesta, desde la situación actual y algunas intervenciones realizadas por las estudiantes Lourdes Esnaola, Lucía Rodríguez, Victoria Graf y Priscila Rigone, que están en el equipo como voluntarias con la coordinación de la doctora Analía Brarda (docente y directora de la Facultad de Turismo y Hospitalidad”, señaló el arquitecto Juan Guardati, director de la carrera de Arquitectura de la sede Rosario.

El informe producido por el grupo supervisado por la Dra. Brarda, el Arq. Guardati y la arquitecta Alicia Hilman (secretaria académica de la carrera de Arquitectura) reseña que “el complejo ha trascendido su origen clínico para convertirse en un dispositivo de vinculación social, donde la tecnología, el arte y la salud se conjugan para garantizar el bienestar integral y el sentido de pertenencia de las personas mayores”. En este sentido, sostienen que “el entorno físico en el que transcurre la vida cotidiana de los adultos mayores incide de manera directa en su bienestar emocional, funcional y social. La calidad edilicia, la estética del espacio y el valor patrimonial–cultural del conjunto constituyen dimensiones esenciales que deben reconocerse, preservarse y potenciarse”.

La intervención de Arquitectura no se limita a una evaluación técnica del edificio, sino que busca también sensibilizar al personal sobre el valor histórico, patrimonial y cultural del conjunto y su entorno, promover la apropiación simbólica del espacio por parte de las personas mayores y fomentar el movimiento, la participación y la exploración mediante actividades culturales guiadas. Es decir, la arquitectura aparece en este proyecto no sólo como soporte material, sino como una herramienta de inclusión.

 

La actividad física como eje de bienestar e integración

Otra de las dimensiones centrales de la propuesta es la actividad física. Desde la Facultad de Motricidad Humana y Deportes, la UAI reactivó desde septiembre de 2025 las acciones vinculadas al movimiento, el bienestar y la participación comunitaria dentro del centro. En esta etapa, el trabajo se desarrolla con la participación del licenciado Farid Digerolamo, graduado de la Licenciatura en Actividad Física y Deportes, quien lleva adelante diferentes actividades tres días a la semana. Digerolamo cuenta además con una trayectoria académica específicamente vinculada al trabajo con adultos mayores, la actividad física y el envejecimiento activo.

Las iniciativas implementadas están adaptadas a las características y necesidades de los participantes. Incluyen ejercicios de movilidad articular, coordinación, equilibrio, gimnasia suave, actividades recreativas grupales, juegos motores y dinámicas orientadas a mejorar la calidad de vida, promover hábitos saludables y favorecer la autonomía funcional. A eso se suma la incorporación del Newcom, una disciplina derivada del vóley adaptado para adultos mayores, que permite atrapar y lanzar la pelota en lugar de golpearla. De esta forma se favorece la participación, el trabajo en equipo, la coordinación, la movilidad y la integración social, y se consolida como una herramienta segura y recreativa para estimular el deporte en esta etapa de la vida.

En este punto, el director de la carrera de Actividad Física y Deportes y del Profesorado Universitario en Educación Física de la sede Rosario, magíster Juan Pablo Schiaffi, destacó el sentido integral del proyecto. “La Facultad de Motricidad Humana y Deportes continúa fortaleciendo sus acciones de vinculación con la comunidad a través del trabajo conjunto con el Centro de Calidad de Vida de Rosario, promoviendo espacios de actividad física, bienestar y participación para adultos mayores y vecinos de la comunidad”, sostuvo. También precisó que, además de las actividades físicas y deportivas, “el espacio también promueve acciones de encuentro y socialización” a través de celebraciones y festejos de cumpleaños mediante reuniones especiales.

Schiaffi recalcó que esas instancias fortalecen los vínculos interpersonales, el sentido de pertenencia grupal y los espacios de acompañamiento comunitario. El director de carrera agregó que el proyecto tiene como objetivos principales: promover el envejecimiento activo, favorecer la participación comunitaria, fortalecer vínculos sociales y generar espacios de bienestar físico y emocional. Asimismo, indicó que se trata de una experiencia especialmente valiosa porque permite que graduados y futuros profesionales de la Educación Física desarrollen acciones concretas de impacto social en articulación con el territorio.

En función de la elevada participación, el interés sostenido de los asistentes y la valoración positiva de las actividades, Schiaffi informó además que “a partir de junio de 2026 se amplía su alcance y frecuencia”, pasando a desarrollarse de lunes a viernes e incorporando un nuevo graduado de la carrera para reforzar las actividades vigentes.

 

Conocimiento jurídico al servicio del adulto mayor

La arista jurídica constituye otro pilar de este proyecto de vinculación. Desde la carrera de Abogacía de la sede Rosario se desarrolla un ciclo de encuentros con el objetivo de acercar conocimientos de interés social para adultos mayores y promover el acceso a la información, la prevención de conflictos y el ejercicio efectivo de derechos.

“El ciclo de encuentros jurídicos” incluye actividades académicas y de divulgación a cargo de docentes de la carrera, centradas en temas como derecho sucesorio, derecho de familia y derecho penal. Entre las propuestas realizadas se destacó el encuentro “Cómo organizar la herencia y dejar todo en orden”, dictado por el doctor Gerónimo Martinez, director de la carrera de Abogacía. Durante esa jornada se abordaron cuestiones vinculadas con los órdenes hereditarios, los herederos forzosos, la planificación sucesoria y herramientas destinadas a la organización patrimonial y familiar.

También tuvo lugar la conferencia “Los derechos y deberes de los adultos mayores dentro de la familia”, a cargo de la doctora Verónica Castro (secretaria académica de la carrera de Abogacía), en la que se trabajaron temas relacionados con el derecho de comunicación entre abuelos y nietos, cuestiones alimentarias, representación familiar, uniones convivenciales y otros aspectos relevantes para la protección jurídica de las personas mayores.

Por su parte, la docente Verónica Stizza participó como disertante en el encuentro “Seguridad personal, pantallas y Código Penal”, donde se trataron problemáticas actuales vinculadas con la tenencia de armas de fuego, los juegos clandestinos, las adicciones a las pantallas y diversos aspectos vinculados con la imputabilidad en el ámbito penal.

Para el Dr. Martinez, estas acciones representan un ejemplo concreto de la función social de la universidad y de su tarea de transferencia hacia la comunidad. “Estas actividades constituyen una expresión concreta de la función social de la Universidad y de su compromiso con la transferencia de conocimientos hacia la comunidad”, explicó el director de la carrera de Abogacía, quien además señaló que este tipo de propuestas procura generar espacios de diálogo e intercambio que acerquen herramientas jurídicas útiles para la vida cotidiana, promuevan una ciudadanía más informada y fortalezcan los vínculos entre la universidad y su entorno.

El proyecto de Transferencia que la Universidad Abierta Interamericana desarrolla en el Centro de Calidad de Vida “Dr. Jorge Rodríguez” exhibe una lógica de intervención integral, en la que diferentes saberes confluyen sobre un objetivo común: acompañar a las personas mayores en la construcción de una vida activa, autónoma, saludable y socialmente integrada. Entre talleres, juegos, asesoramiento, recorridos, prácticas corporales y proyectos de intervención, el centro se consolida como un espacio donde el cuidado se vincula con la participación, la educación con el bienestar y la universidad con el territorio.