• Publicado en: 2026

“La inteligencia artificial necesita de la supervisión humana”

En una entrevista con el diario El Ciudadano & la Región, el decano de la Facultad de Tecnología Informática de la Universidad Abierta Interamericana (UAI) y presidente del Congreso Internacional en Innovación Tecnológica Informática (CIITI) destacó la importancia de incorporar una mirada interdisciplinaria al desarrollo de la inteligencia artificial. El debate será uno de los ejes centrales del XXIV CIITI 2026.

Rosario se prepara para convertirse en uno de los dos epicentros del XXIV Congreso Internacional en Innovación Tecnológica Informática 2026 (CIITI), una nueva edición del encuentro organizado por la Facultad de Tecnología Informática de la Universidad Abierta Interamericana.

Como antesala del Congreso, este jueves 17 de septiembre se realizará la conferencia inaugural “Humanware 5.0, el factor humano de la inteligencia artificial”, una actividad que pondrá en el centro del debate los efectos de las nuevas tecnologías sobre las personas, las organizaciones y la sociedad.

 La jornada tendrá lugar de 10 a 13 en la Sede Única Regional Rosario de la UAI ubicada en avenida Pellegrini 1620, Rosario. A lo largo del encuentro se presentarán líneas de trabajo, proyectos de investigación y demostraciones tecnológicas que anticiparán algunos de los contenidos que formarán parte del CIITI el próximo 1° de octubre. La apertura estará a cargo del Dr. Marcelo De Vincenzi, decano de la Facultad de Tecnología Informática de la Universidad Abierta Interamericana y presidente del Congreso, quien expondrá sobre el contexto integrador de esta nueva edición.

 

Una convocatoria abierta a todas las disciplinas

En diálogo con El Ciudadano & la región, De Vincenzi explicó que la inteligencia artificial no puede ser abordada exclusivamente desde la ingeniería o la programación. Por el contrario, sostuvo que el análisis de sus alcances requiere la participación de profesionales provenientes de diferentes campos del conocimiento.

El presidente del Congreso remarcó que todas las disciplinas pueden aportar perspectivas valiosas para comprender las transformaciones impulsadas por la IA, así como las oportunidades, los riesgos y los desafíos que plantea. Esta mirada integral también resulta necesaria para debatir cuál debe ser el posicionamiento de la Argentina ante el nuevo escenario tecnológico global.

“La inteligencia artificial es demasiado importante como para dejarla solamente en manos de ingenieros y programadores”, señaló De Vincenzi al referirse a la necesidad de ampliar la discusión. En ese sentido, consideró indispensable incorporar aportes provenientes de las ciencias sociales, las humanidades, la economía, el derecho, la educación y otras áreas vinculadas con el desarrollo humano.

Para el decano, uno de los cambios más significativos introducidos por estas tecnologías se relaciona con la manera en que construyen su noción de “verdad”. Los sistemas de inteligencia artificial procesan grandes volúmenes de información y elaboran respuestas a partir de relaciones estadísticas y probabilísticas.

Esta lógica, explicó, contrasta con la mirada determinista que habitualmente forma parte del sentido común. Por eso, la inteligencia artificial no solo modifica procedimientos productivos o profesionales, sino que también interpela la forma en que las personas interpretan la realidad.

 

La tecnología también transforma a sus creadores

La conferencia inaugural propone reflexionar sobre una idea central: las herramientas creadas por el ser humano no se limitan a ampliar sus capacidades, sino que también producen transformaciones sobre quienes las diseñan y utilizan.

De Vincenzi señaló que la humanidad ha atravesado este proceso en distintos momentos de su historia. Sin embargo, la inteligencia artificial presenta un desafío particular por su capacidad para intervenir en actividades cotidianas, decisiones empresariales, procesos educativos, investigaciones científicas e incluso conflictos bélicos.

Ante este escenario, el concepto de Humanware 5.0 busca recuperar la centralidad de las personas. No se trata solamente de analizar cuánto puede hacer una tecnología, sino de preguntarse con qué propósitos debe utilizarse, qué valores deben orientar su funcionamiento y quién será responsable por las decisiones que se tomen a partir de ella.

El presidente del CIITI ilustró esta problemática mediante el ejemplo de los vehículos inteligentes. Frente a una situación crítica de tránsito, un automóvil autónomo podría verse obligado a elegir entre diferentes alternativas, todas con posibles consecuencias negativas.

Según explicó, no resulta aceptable que un algoritmo tome esa decisión basándose únicamente en probabilidades, costos o estimaciones de daños. “Es imprescindible la supervisión humana”, afirmó, porque son las personas quienes deben incorporar valores, principios éticos y parámetros sociales a los procesos de decisión.

Para De Vincenzi, la tecnología puede asistir, evaluar escenarios y procesar información a gran velocidad, pero la última palabra debe conservarla el ser humano. Ese principio será uno de los principales ejes de análisis durante el Congreso.

 

Una oportunidad para la Argentina

El decano de la Facultad de Tecnología Informática también se refirió al lugar que ocupa la Argentina frente al desarrollo de los grandes modelos y lenguajes de inteligencia artificial. Aunque el país se encuentra en la periferia de los principales centros tecnológicos internacionales, De Vincenzi consideró que cuenta con condiciones favorables para insertarse en este nuevo escenario. Entre sus fortalezas mencionó la diversidad geográfica, el talento de sus profesionales y la calidad de sus investigadores y especialistas.

“La Argentina tiene buenas posibilidades para subirse a este tren”, sostuvo. No obstante, advirtió que será necesario alcanzar acuerdos para definir si el país aspira a ocupar “alguno de los vagones privilegiados o el último”. Desde su perspectiva, la aceleración de las transformaciones tecnológicas exige adoptar decisiones estratégicas. La inteligencia artificial ya se encuentra presente en ámbitos tan diversos como los electrodomésticos, los negocios, la enseñanza, la salud, la industria y la defensa. Por ese motivo, postergar el debate podría profundizar las brechas existentes y reducir las oportunidades de participación en el nuevo panorama global.

 

Un espacio plural para pensar el futuro

El CIITI nació en 2003 y, desde entonces, se consolidó como un espacio de intercambio entre la comunidad académica, el ámbito científico, el sector empresarial y los profesionales de la tecnología. Para su edición 2026, De Vincenzi confía en que la propuesta reúna entre 5.000 y 6.000 participantes de la Argentina y del exterior. La convocatoria estará abierta a personas de diferentes disciplinas y sectores, ya que, según enfatizó, “nadie sobra” cuando se trata de analizar una tecnología cuyos efectos todavía resultan, en gran medida, desconocidos.

Con “Humanware 5.0, el factor humano de la inteligencia artificial”, la Universidad Abierta Interamericana propone profundizar esa conversación y abrir nuevas preguntas sobre el presente y el futuro de la tecnología. El desafío, planteó De Vincenzi, no consiste únicamente en desarrollar sistemas cada vez más avanzados. También implica garantizar que esos avances permanezcan al servicio de las personas y que sean acompañados por una reflexión ética, crítica e interdisciplinaria.

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