De Corea a Canadá: el equipo de robótica de la UAI se prepara para un nuevo desafío internacional

El desarrollo de la robótica en la Universidad Abierta Interamericana vuelve a proyectarse hacia un nuevo escenario internacional. Luego de su participación en Corea, donde el equipo presentó un robot de rescate diseñado para ingresar en zonas de desastre y colaborar en la búsqueda de sobrevivientes, estudiantes y docentes de la UAI ya se preparan para una nueva competencia: en dos meses viajarán a Canadá para disputar la Copa América de Robótica.

El presente del equipo fue contado por el Lic. Zabala, investigador y director del CAETI – Centro de Altos Estudios en Tecnología Informática de la UAI, durante su participación en el programa Pymes, de Mariana Contartessi, por Radio La Red.

Nos juntamos con los estudiantes los sábados y los domingos para poder entrenar”, explicó Zabala, quien destacó el nivel de dedicación que requiere la preparación para este tipo de competencias. En tono distendido, sintetizó la metodología del grupo con una frase que ya identifica al equipo: “Nuestro lema es pico y pala”, en referencia al esfuerzo y las horas de trabajo que demanda el entrenamiento.

La experiencia internacional más reciente tuvo lugar en Corea, donde el equipo presentó un robot de rescate junto a los estudiantes Martina, Ramiro y Emanuel. Se trata de un desarrollo pensado para simular situaciones de emergencia: un robot capaz de ingresar a una zona de desastre y buscar personas que podrían haber quedado atrapadas.

Ahora, el desafío será diferente. En Canadá, la UAI competirá con robots con ruedas y sensores que funcionan como vehículos autónomos y tienen como objetivo trasladar una pelota hasta el arco contrario: “Son como vehículos autónomos que tratan de meter la pelota en un arco”, explicó Zabala sobre la categoría en la que participará el equipo. La cancha tiene aproximadamente 2,30 metros por 1,80 metros, mientras que los robots poseen una altura máxima de 18 centímetros.

Detrás de esta competencia hay, además, un importante desarrollo tecnológico. Los equipos utilizan tecnologías vinculadas con las que actualmente se aplican en vehículos autónomos, incluyendo sensores y sistemas capaces de interpretar el entorno y tomar decisiones.

La experiencia de la RoboCup va mucho más allá de una competencia deportiva entre robots. Según explicó Zabala, el objetivo planteado por la organización es llegar a 2050 con un equipo de 50 robots humanoides capaz de enfrentarse al campeón del mundo de fútbol de 2048. La RoboCup cuenta con diferentes categorías. En la categoría mayor se trabaja con robots humanoides, mientras que en las categorías junior se utilizan tecnologías más sencillas que permiten que estudiantes y jóvenes se incorporen al mundo de la robótica. El universo de la competencia también contempla otras aplicaciones. Entre ellas aparece RoboHome, una categoría orientada al desarrollo de robots que puedan desempeñarse como asistentes dentro de una vivienda. De esta manera, los desafíos competitivos funcionan como un espacio para experimentar con tecnologías que podrían tener aplicaciones mucho más amplias en el futuro.

La preparación para estas competencias requiere una importante dedicación por parte de los estudiantes. Zabala explicó que el equipo entrena durante los fines de semana y comparó la metodología de trabajo con la preparación de un deportista de alto rendimiento: “Nuestra metodología es la misma que un atleta olímpico”, señaló.

La comparación permite dimensionar el nivel de compromiso que demanda participar en competencias internacionales de robótica: horas de entrenamiento, desarrollo, pruebas y resolución de problemas forman parte de un proceso en el que los estudiantes no solo ponen en práctica conocimientos técnicos, sino que también desarrollan capacidades vinculadas con el trabajo en equipo, la perseverancia y la resolución de problemas.

El calendario del equipo no termina en Canadá. En septiembre se realizará una nueva edición de la RoboLiga Virtual, una propuesta gratuita y abierta a todas las edades que permite participar en diferentes categorías, entre ellas fútbol, sumo y rescate. La iniciativa también ofrece tutoriales para quienes quieran comenzar a familiarizarse con este campo.

Para Zabala, la posibilidad de acercar la robótica a estudiantes de distintas edades forma parte de un camino de formación que permite descubrir tempranamente las posibilidades de una disciplina en permanente evolución.

Mientras el equipo de la UAI continúa preparando sus robots para la competencia canadiense, la experiencia internacional también representa una oportunidad para llevar al ámbito competitivo los conocimientos desarrollados en la Universidad y formar estudiantes capaces de intervenir en algunos de los desafíos tecnológicos que marcarán los próximos años.