“La promoción de la salud empieza mucho antes de jubilarse”
En una entrevista publicada por el diario Infobae, la directora de la Licenciatura en Enfermería de la Universidad Abierta Interamericana (UAI), doctora Liliana Ponti, analizó la transformación del rol profesional y el desafío de acompañar el envejecimiento con una mirada integral, preventiva y comunitaria.
En diálogo con el medio, Ponti explicó que la enfermería argentina atravesó en las últimas décadas un viraje profundo: del esquema históricamente subordinado al médico hacia un ejercicio con mayor autonomía, que se expresa tanto en la formación universitaria como en responsabilidades ampliadas dentro de los equipos de salud. En ese marco, describió que hoy las y los profesionales asumen funciones de gestión, planificación del cuidado y liderazgo en diversos servicios, lo que impacta de forma directa en la promoción de la salud comunitaria.
“Estamos las 24 horas, vemos los distintos estados del paciente, vemos las distintas necesidades y en eso se construye ese cuidado, que es la práctica, este hacer diario de enfermería”, sentenció. Ponti subrayó que este cambio no niega el marco legal de la prescripción médica, pero sí reafirma que buena parte de las prácticas de enfermería son independientes y se sostienen en el contacto continuo con las personas cuidadas, en la valoración de necesidades y en el concepto disciplinar del cuidado como núcleo teórico y operativo.
Ponti también repasó la expansión de ámbitos laborales más allá del hospital. “Enfermería puede ser independiente, puede tener su consultorio, puede tener un vacunatorio junto con las habilitaciones necesarias. Se puede trabajar en el área marítima, hay un movimiento de trabajo en las escuelas que está empezando ese espacio. Podemos trabajar en los clubes”, explicó.
Envejecimiento y cuidado: la agenda que viene
Frente a una población que envejece, la directora de la Licenciatura en Enfermería en la Sede Rosario remarcó que la profesión resulta estratégica para brindar atención integral al adulto mayor. Citó datos demográficos difundidos por la Organización Mundial de la Salud para dimensionar la tendencia y proyectó que, hacia las próximas décadas, el peso relativo de las personas mayores se consolidará como un desafío sanitario y social que exige redoblar la prevención y el acompañamiento.


“La esperanza de vida ha aumentado. Hay que trabajar este concepto de la vida saludable. Y la vida saludable abarca la alimentación, la parte física, la actividad física. Y enfermería tiene un espacio muy amplio de trabajar con ese adulto mayor”, remarcó. En este sentido, advirtió sobre un problema silencioso: el aislamiento en la vejez. Además de intervenir sobre enfermedades crónicas y la polimedicación, la enfermería debe monitorear y mitigar la soledad, fortaleciendo redes familiares y comunitarias. “La familia tiene que incentivar lo social. No hay que dejarlos solos”, propuso.
Consultada por Infobae sobre la preparación para la vejez, la Dra. Ponti sostuvo que las decisiones que se toman mucho antes de jubilarse condicionan el bienestar en la última etapa de la vida. Por eso, recomendó instalar hábitos saludables sostenidos en el tiempo, como actividad física regular, alimentación equilibrada, reducción de consumo de tabaco, alcohol y sodio, y trabajar con equipos interdisciplinarios que ayuden a sostener esos cambios.
Formación universitaria e identidad disciplinar
“En los cinco años que estudiamos una carrera de grado, que es la licenciatura, hay muchas disciplinas que nos atraviesan. Nos atraviesa la psicología, independientemente de la biología y la propia de enfermería. O sea, la psicología, la antropología, la filosofía, que nos hace ver el contexto”, reveló Ponti.
La directora de la Licenciatura en Enfermería puso el foco en la formación de grado en enfermería como palanca de cambio: una currícula de cinco años para comprender contextos, subjetividades y determinantes sociales del proceso salud-enfermedad. Ese cruce, añadió, amplía competencias y habilita una práctica más reflexiva, humanizada y efectiva.
Si bien la práctica cotidiana y la academia ya empujan la frontera de la profesión, Ponti remarcó que aún restan adecuaciones normativas y un reconocimiento social más firme para que esa autonomía se traduzca plenamente en políticas, escalafones y condiciones laborales.
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