La UAI obtuvo la acreditación institucional de HCÉRES, la agencia francesa de aseguramiento de la calidad. Conocé más

En un superclásico lleno de polémicas, Boca le ganó 1-0 a River

Con un solitario gol de Di Lollo, a los 27 minutos del primer tiempo, el Xeneize se quedó con una nueva edición del partido más importante del fútbol argentino y aseguró su clasificación a la Copa Libertadores del próximo año.

Por Mateo Bóveda Formaro

Una vez más, el fútbol argentino se paralizó con una nueva edición del superclásico. Boca y River protagonizaron un encuentro que prometía ser el gran espectáculo del fin de semana, pero que terminó dejando más polémicas que fútbol. El Xeneize se impuso por 1-0 gracias al gol de Lautaro Di Lollo, a los 27 minutos de la primera mitad, y consiguió una victoria de enorme valor ante su eterno rival.

Sin embargo, el resultado quedó rápidamente en un segundo plano. El arbitraje de Nicolás Ramírez, las intervenciones del VAR y las decisiones disciplinarias encendieron la discusión durante los 90 minutos y también después del pitazo final.

La primera gran polémica llegó prácticamente desde el comienzo. A los 9 minutos, Lucas Martínez Quarta derribó a Miguel Merentiel cuando el delantero uruguayo se encaminaba hacia el área rival. En primera instancia, Ramírez dejó continuar la jugada, pero recibió el llamado del VAR, revisó la acción y terminó expulsando al defensor de River. De esta manera, el Millonario debió afrontar casi todo el encuentro con un futbolista menos.

A pesar de la inferioridad numérica, River intentó sostenerse en el partido, pero Boca aprovechó la ventaja y encontró la apertura del marcador a los 27 minutos. Tras un tiro de esquina ejecutado por Sebastián Villa, Lautaro Di Lollo ganó en el área y conectó de cabeza para establecer el 1-0 que terminaría siendo definitivo.

Las controversias continuaron en el segundo tiempo. Una de las jugadas más discutidas tuvo como protagonista a Leandro Paredes. El capitán de Boca, que ya estaba amonestado, cometió una infracción sobre Tomás Galván que generó fuertes reclamos de los futbolistas de River, quienes exigieron una segunda tarjeta amarilla y su correspondiente expulsión. Sin embargo, Ramírez decidió no sancionarlo.

Minutos después, otra acción encendió la protesta del conjunto visitante. Lautaro Blanco protagonizó una fuerte entrada sobre Tobías Andrada y el árbitro solamente le mostró tarjeta amarilla. Desde River reclamaron que la infracción merecía una expulsión, especialmente por la similitud que encontraron con una jugada posterior.

La polémica más importante para el equipo de Núñez llegó cuando Luciano Di Lollo sujetó a Nicolás Otamendi dentro del área durante un tiro de esquina. Los jugadores de River reclamaron penal y pidieron la intervención del VAR, pero Silvio Trucco no convocó a Ramírez para revisar la acción. La decisión generó un profundo malestar entre los futbolistas visitantes.

La tensión alcanzó otro punto máximo a los 34 minutos del complemento, cuando Gonzalo Montiel vio la tarjeta roja directa por una infracción sobre Lautaro Blanco. River volvió a cuestionar el criterio arbitral y comparó la decisión con la amarilla que había recibido anteriormente el lateral de Boca por su entrada sobre Andrada. Así, el Millonario terminó el encuentro con nueve jugadores.

Con el resultado a su favor y dos futbolistas más en el campo, Boca logró administrar la ventaja hasta el final y celebró una victoria que tendrá un peso especial para sus hinchas. River, en cambio, se retiró de La Bombonera con una derrota, dos expulsados y un fuerte malestar por las decisiones arbitrales.

Una vez más, el superclásico demostró que trasciende lo estrictamente futbolístico. Boca se quedó con el resultado y la celebración, pero las polémicas de Nicolás Ramírez y el VAR se llevaron buena parte de los titulares. Una tarde en la que el fútbol pasó a un segundo plano y en la que las discusiones prometen continuar mucho después de que terminara el partido.