• Publicado en: 2026

Graduada UAI: La psicóloga de las fuerzas de seguridad que aplica la terapia cognitiva

La licenciada Yésica Andrea Gómez se recibió en la Universidad Abierta Interamericana en el posgrado de Especialización en Terapia Cognitiva y hoy, es psicóloga de la fuerza de seguridad de gendarmería, en Uspallata, Mendoza.

Conoció la universidad en 2020 cuando trabajaba en la zona de Retiro. Había estudiado la Licenciatura en Psicología en la Universidad de la Marina Mercante en Buenos Aires. Comenzó el posgrado de manera virtual, lo abandonó por cuestiones de trabajo, pero un mensaje de la UAI la hizo retomar sus estudios en 2023 desde Mendoza.

Para su trabajo final, mezclo su labor del día a día con el posgrado. Se trató sobre la efectividad de la terapia cognitiva en un caso de trastorno de estrés postraumático en personal de las fuerzas de seguridad. Yésica, analizó el proceso terapéutico y las intervenciones que se realizaron. También la evolución clínica del paciente a partir de la alianza terapéutica, donde la persona debe confiar e historiar su vida desde el momento en que ingresó a la institución hasta el día de la fecha.

 

-¿Qué experiencias tenés de tu tiempo en UAI y volverías a elegirla como centro para tu formación?

 -Sí. Esta especialización fue un desafío importante, porque ya tenía un recorrido clínico desde mi profesión. La exigencia tanto del trabajo final que tuvimos y el proceso de investigación fue muy importante.

Uno de los aspectos más significativos fue poder desarrollar una tesis, mi trabajo final, vinculado a la salud mental y a las fuerzas de seguridad, que es la población y la temática que yo más manejo a diario. Es muy importante poder integrar la experiencia clínica y el aprendizaje de las técnicas cognitivas, con el desarrollo académico, investigativo que aportó la universidad a mi carrera. Fue algo fundamental, profundizar las herramientas terapéuticas más concretas y la importancia de la salud mental, que en la población en la que trabajo atraviesan altos niveles de estrés. Creo que es una terapia muy eficaz que pude amalgamar entre mi trabajo y entre todo lo aprendido en el posgrado.

 

-¿Las técnicas que aprendiste en el posgrado las usas en tu vida cotidiana?

-Sí, por supuesto. Las técnicas de relajación. Muchos te dicen respirá, tranquilízate, esas son técnicas que uno las usa en el día a día.

Voy a tomar una decisión importante, paro la pelota, miro la cancha, respiro y trato de que eso emocional empiece a bajar la ansiedad y tratar de que el pensamiento de alguna manera fluya y no tomar una decisión de manera impulsiva. También las uso con mis hijos, cuando van a tener un examen. Son herramientas muy útiles.

 

-¿Cómo fue tu experiencia al realizar parte de tu posgrado de manera virtual?

-Creo que es muy bueno para poder intercambiar ideas y experiencias. Hice mi segunda etapa del posgrado virtual, cursé algunas veces en la universidad. Pude estar más conectada con el resto de mis compañeros y eso hizo que estar lejos no se sienta tanto.

También te brinda la posibilidad de poder escuchar a los profesionales y que puedan capacitarte desde cualquier parte del país. La realidad es que la terapia cognitiva no se dicta como un posgrado en muchas universidades, ni te suelen dar una buena carga horaria que te sirva para la formación o para el currículum de cada profesional.

 

-¿Cómo es el día a día de tu trabajo?

-El trabajo del psicólogo en las fuerzas armadas es de plurifunción. Hacemos evaluaciones para ascenso e ingreso de los ciudadanos que quieren entrar a la fuerza, damos atención a familiares y a los efectivos. Está muy vinculada a la prevención del suicidio y lo que tratamos de hacer es capacitarlos y flexibilizar la rigidez de pensamiento que tiene esta población, ya que vienen de distintas provincias, de distintas culturas, y que muchas veces la personas que trabajan en este rubro no pueden mostrar debilidad.

 

-¿Cómo integrás el sentido humanístico y la ética en situaciones de alta complejidad?

-El estilo del terapeuta es clave y está vinculado al secreto profesional y la alianza terapéutica. Generar confianza en instituciones es un trabajo difícil para hacer tratamiento, ya que las instancias evaluativas (ingresos, ascensos o situaciones de género) son obligatorias y suelen confundirse con la asistencia psicológica. Realizar un tratamiento se dificulta por la rigidez del pensamiento y la cultura de no creer en los psicólogos, o por el miedo del personal a mostrarse débil frente a los profesionales.

 

-¿Cómo se diferencian las TCC de otras ramas de la psicología?

-Se diferencia por las herramientas terapéuticas, la duración del tratamiento y como se aplican. El psicólogo cognitivo pone en práctica en el terreno lo que vamos a hacer. Por ejemplo, se acompaña al paciente al lugar o al terreno donde vivenció algún tipo de situación traumática. No solamente es el trabajo dentro del consultorio, sino son muchas actividades entre sesión que uno le da al paciente. Se trabaja en el consultorio y en su vida diaria.

Es un psicólogo más en acción, desde la terapia cognitiva. Es diferente a un psicoanalista que nada más anota y se queda en la sesión.

 

-¿Tenés alguna meta profesional a cumplir a futuro o actualmente?

-Actualmente mi meta es tratar de seguir acercando la salud mental a este tipo de población y que se visibilicen más las fuerzas de seguridad o las fuerzas armadas. Esa población que porta arma y que se estresa con el solo hecho de usar un uniforme. Me gustaría darles una orientación a los ciudadanos, porque creo que pararse en una ruta no es únicamente pararse en una ruta con un uniforme, sino también saber indicar por qué leyes están amparados para pedir documentación y para requisar un vehículo.

Desde el momento en que el uniformado sale a la calle, ya tiene incorporado el estrés que viene de situaciones que viven en lo cotidiano de su trabajo, (como accidentes) que pueden llegar a ser traumáticos. Muchas veces pasan el estrés por alto y creo que la intervención temprana de los profesionales de salud mental haría un gran cambio para evitar en un futuro trastornos de estrés postraumático o episodios depresivos.

 

-¿Qué consejo le darías a los estudiantes de psicología? ¿Le recomendarías realizar el posgrado en terapia cognitiva?

-Yo creo que es un posgrado donde uno profundiza herramientas clínicas útiles para las prácticas profesionales. Especialmente en el abordaje de problemáticas complejas vinculadas con el estrés, con el trauma y la regulación emocional.

También fue una experiencia que desafía integrar la práctica clínica con la investigación y el análisis académico y es una especialización digna de hacer porque son herramientas concretas para trabajar con pacientes desde intervenciones basadas en la evidencia.