• Publicado en: 2026

La UAI se suma a un proyecto interuniversitario para fortalecer a los clubes de barrio y promover la ciudadanía activa

La Universidad Abierta Interamericana (UAI) participa de una iniciativa encabezada por el Foro Regional Rosario y desarrollada junto con el Banco de Alimentos Rosario y las facultades de Ciencias Económicas de cinco universidades con asiento en la ciudad. El programa combinará voluntariado profesional, asistencia técnica, formación y producción de conocimiento aplicado para mejorar la gestión de clubes sociales y deportivos de la ciudad.

La UAI se incorporó al Programa Interuniversitario de Ciudadanía Activa, Voluntariado y Desarrollo Comunitario de Rosario, una iniciativa que busca articular las capacidades académicas y profesionales de las universidades con la experiencia territorial de las organizaciones de la sociedad civil. El proyecto, convocado y liderado por el Foro Regional Rosario, cuenta con la participación del Banco de Alimentos Rosario (BAR) y de las facultades de Ciencias Económicas de la UAI, la Universidad Católica Argentina (UCA), la Universidad Nacional de Rosario (UNR), la Universidad Austral y la Universidad del Centro Educativo Latinoamericano (UCEL).

En el encuentro desarrollando entre los actores del proyecto, en representación de la UAI participaron la magíster Mónica Alesso, delegada superior de la Sede Regional Rosario, y el magíster Alex Padovan, director de la carrera de Contador Público, quienes formaron parte de las instancias de trabajo destinadas a definir los objetivos, la metodología y las primeras líneas de intervención del programa.

La puesta en marcha de esta propuesta constituye un nuevo paso en la construcción de una red de cooperación entre el sistema universitario y las instituciones que trabajan cotidianamente en los barrios. Su finalidad es promover la ciudadanía activa, el compromiso social y público, el voluntariado profesional y la generación de conocimientos e información que puedan aplicarse a la atención de necesidades concretas de Rosario y su región.

“Es un orgullo para la Universidad Abierta Interamericana formar parte de esta iniciativa. La articulación entre universidades, organizaciones de la sociedad civil y el Banco de Alimentos de Rosario es una oportunidad concreta para que estudiantes, docentes y graduados aporten herramientas de gestión y acompañamiento a los clubes de barrio. Nuestro objetivo es construir un modelo replicable que fortalezca la vida comunitaria y promueva la ciudadanía activa”, aseguró Alesso.

 

Una alianza entre el conocimiento universitario y la experiencia territorial

El programa comenzó a tomar forma a partir de una primera mesa de trabajo en la que autoridades de las facultades participantes avanzaron en la construcción conjunta del proyecto. En ese espacio se acordó conformar una red permanente de cooperación entre universidades, organizaciones sociales y otros actores del territorio, capaz de convocar a estudiantes, graduados, docentes, profesionales y mentores para desarrollar actividades de formación, asistencia técnica e intervención comunitaria.

La propuesta parte de una premisa central: las universidades producen conocimientos, metodologías y herramientas que pueden contribuir de manera directa al fortalecimiento de las instituciones comunitarias. Al mismo tiempo, esas organizaciones poseen saberes, experiencias y vínculos territoriales indispensables para comprender la realidad social y diseñar respuestas adecuadas a cada contexto.

La iniciativa busca evitar una relación unilateral en la que el ámbito académico simplemente traslade soluciones previamente elaboradas. Por el contrario, plantea un modelo de acompañamiento basado en la escucha, el diagnóstico participativo, el reconocimiento de las capacidades existentes y la construcción conjunta de alternativas.

Esta perspectiva permitirá que las intervenciones se adapten a las características, la historia y las prioridades de cada institución. La asistencia técnica no será impuesta externamente, sino definida a partir del diálogo con sus autoridades, integrantes y referentes comunitarios.

“Desde la UAI entendemos que la universidad tiene una responsabilidad social que trasciende el aula. Este programa permite integrar saberes de las ciencias económicas con trabajo social, gestión y voluntariado, generando experiencias formativas que benefician tanto a nuestros estudiantes como a las organizaciones locales. La colaboración interinstitucional es clave para abordar problemas complejos y promover soluciones sostenibles”, sostuvo Alesso.

 

Los clubes de barrio, protagonistas de la primera etapa

La primera aplicación concreta del acuerdo será el Programa Interfacultades de Fortalecimiento de Clubes de Barrio. Cada una de las facultades de Ciencias Económicas participantes acompañará a un club social o deportivo y pondrá a disposición conocimientos y recursos prácticos para trabajar sobre sus necesidades administrativas, contables, económicas, financieras, organizacionales e institucionales.

Entre las acciones previstas se encuentran el diagnóstico institucional, la incorporación de herramientas de gestión y el asesoramiento en cuestiones administrativas, económicas, contables y organizacionales. El BAR tendrá un papel estratégico dentro de este esquema, ya que su experiencia territorial y sus vínculos consolidados con clubes y otras instituciones comunitarias facilitarán la identificación de las organizaciones que integrarán la prueba piloto y contribuirán a establecer un puente entre las necesidades detectadas en el territorio y los equipos universitarios.

La elección de los clubes de barrio como destinatarios de esta primera experiencia responde al valor que estas entidades tienen para la vida colectiva de Rosario. Además de promover la práctica deportiva, cumplen funciones sociales, educativas, recreativas y de integración. Su importancia, sin embargo, convive en muchos casos con dificultades para sostener una administración ordenada, cumplir requisitos formales, organizar la información contable, planificar actividades, acceder a recursos y tomar decisiones sobre la base de información actualizada.

La regularización técnico-legal, administrativa y contable puede resultar determinante para que las instituciones accedan a sistemas de financiamiento, asistencia económica o programas públicos. Además, resulta necesario acompañar a estas entidades para ordenar su documentación y mejorar sus condiciones de funcionamiento. Frente a esas necesidades, las facultades de Ciencias Económicas aportarán conocimientos vinculados con la administración, la contabilidad, las finanzas, la economía y la planificación institucional. El desafío consistirá en adaptar esos saberes a la realidad de cada club y traducirlos en herramientas sencillas, útiles y sostenibles.

Las intervenciones podrán contemplar, según el diagnóstico elaborado junto con cada institución, la organización de circuitos administrativos, la actualización de registros, la elaboración de presupuestos, la planificación financiera, el seguimiento de ingresos y gastos, la definición de responsabilidades internas y la construcción de indicadores para evaluar actividades y resultados. También podrán desarrollarse instancias de capacitación para dirigentes, integrantes de comisiones directivas y colaboradores. La finalidad será fortalecer capacidades que permanezcan en las instituciones una vez concluida la asistencia inicial y que les permitan sostener las mejoras de manera autónoma.

El acompañamiento universitario procurará respetar la identidad y las prácticas construidas por cada club. No se tratará solamente de aplicar procedimientos técnicos, sino de comprender cómo funciona la organización, cuáles son sus recursos, qué dificultades enfrenta y qué objetivos se propone. En ese proceso, los equipos podrán reconocer prácticas valiosas que ya existen dentro de las instituciones, ordenarlas, sistematizarlas y contribuir a su consolidación. De esta manera, se buscará evitar respuestas estandarizadas y promover soluciones acordes con la escala, la trayectoria y las posibilidades de cada entidad.

El objetivo final es mejorar la gestión, ampliar la capacidad de planificación y fortalecer su sostenibilidad. Una administración más ordenada puede ayudar a los clubes a utilizar mejor sus recursos, cumplir con las obligaciones correspondientes, presentar proyectos y generar información confiable para tomar decisiones.

 

Aprendizaje y voluntariado

La propuesta también posee una dimensión académica y formativa. La participación en el programa permitirá que estudiantes y graduados apliquen sus conocimientos en escenarios reales, trabajen en equipos interdisciplinarios y comprendan las particularidades de organizaciones que, aun sin perseguir fines comerciales, necesitan desarrollar procesos adecuados de administración, comunicación y planificación.

En este punto, el voluntariado profesional aparece como una herramienta capaz de unir formación y compromiso social. Los participantes no solamente aportarán sus conocimientos, sino que deberán aprender a interpretar necesidades, dialogar con actores diversos y diseñar alternativas viables en contextos concretos. Para los estudiantes, la experiencia puede convertirse en una instancia de aprendizaje situado, complementaria a la formación desarrollada en el aula.

El Acta Acuerdo de Cooperación Interinstitucional que da sustento al proyecto tiene como objeto establecer un marco común para promover la ciudadanía activa, el compromiso social y público, el voluntariado profesional y la generación de conocimiento aplicado. Además, contempla la producción de información estratégica, evidencia e indicadores que puedan contribuir al monitoreo y la evaluación de políticas públicas, así como al desarrollo social y económico de Rosario y su región.

El Programa Interfacultades de Fortalecimiento de Clubes de Barrio es la primera iniciativa nacida de esta agenda de cooperación. Junto con el fortalecimiento técnico y organizacional, se sistematizarán datos, indicadores, experiencias, aprendizajes y prácticas que permitan comprender las necesidades de estas organizaciones y orientar intervenciones posteriores.

Una vez finalizada la experiencia inicial, las instituciones participantes analizarán los resultados obtenidos y las posibilidades de ampliar el proyecto. La propuesta prevé incorporar progresivamente otras disciplinas académicas y extender su alcance hacia nuevas organizaciones de la ciudad. De este modo, a los aportes iniciales de las ciencias económicas podrían sumarse en futuras etapas otras áreas del conocimiento, de acuerdo con las necesidades que surjan del trabajo territorial.

La participación de la UAI se inscribe en una concepción de universidad comprometida con las necesidades de su entorno. Desde esta perspectiva, la enseñanza, la investigación y la extensión se articulan para generar conocimientos relevantes y contribuir al bienestar colectivo. La voluntad y el compromiso de las instituciones firmantes hicieron posible el lanzamiento de esta instancia de trabajo en red. El desafío será ahora transformar ese acuerdo en acciones concretas que produzcan mejoras verificables en los clubes participantes y aprendizajes útiles para las futuras etapas.

La apuesta es que el conocimiento académico pueda circular más allá de las instituciones educativas y transformarse en una herramienta para fortalecer organizaciones que cumplen una tarea cotidiana e irremplazable en los barrios. Al mismo tiempo, se busca que las experiencias y los saberes de esas organizaciones ingresen a la universidad, enriquezcan la formación profesional y contribuyan a construir una ciudadanía más activa.

Como señaló Alesso, el propósito es construir un modelo replicable que fortalezca la vida comunitaria. Esa aspiración sintetiza el horizonte del proyecto: combinar conocimiento, compromiso y solidaridad para consolidar un vínculo permanente entre la universidad y la sociedad y contribuir, desde el trabajo colectivo, al desarrollo sostenible de Rosario y la región.