Primera Jornada de Empleabilidad: la UAI reunió a estudiantes, graduados y referentes del sector para pensar el futuro profesional de la arquitectura
La Facultad de Arquitectura realizó un encuentro junto a la Sociedad Central de Arquitectos y la Usina de Arquitectura, con el objetivo de acercar a estudiantes y jóvenes profesionales a las nuevas demandas del mercado laboral y generar un espacio de intercambio sobre las oportunidades de desarrollo profesional.
¿Cómo se consigue el primer trabajo? ¿Qué buscan actualmente los estudios y las empresas? ¿Qué conocimientos y competencias hacen la diferencia? ¿Dónde puede trabajar hoy un arquitecto? fueron algunas de las preguntas que atravesaron la jornada
“En nuestra comunidad de WhatsApp, integrada por cientos de estudiantes y graduados de arquitectura de todo el país, el tema número uno es la empleabilidad”, explicó Mariano González, director de la Usina de Arquitectura de la SCA. Según señaló, muchas veces detrás de esa preocupación no existe solamente la necesidad de conseguir un empleo, sino también la necesidad de comprender qué está sucediendo en el mercado y compartir experiencias con otros que atraviesan situaciones similares.
Para el Arq. Fernando Cerone, representante de la Facultad durante la jornada, el encuentro nació precisamente de esa necesidad y de la posibilidad de generar un espacio que fortalezca el vínculo entre la Universidad, las empresas y el mercado profesional: “Además de esa inquietud, existió también la oportunidad que encontramos desde la Universidad para generar un ámbito acorde con nuestro proyecto de extensión, que propone fortalecer el vínculo entre la Universidad, la empresa y el mercado.”
La jornada reunió a estudiantes avanzados, profesionales recientemente graduados, estudios de arquitectura con trayectoria y empresas, que pudieron compartir experiencias y perspectivas sobre las transformaciones que atraviesa actualmente el ejercicio profesional.
Durante el encuentro se abordaron nuevas formas de búsqueda y selección, canales para acceder a oportunidades laborales, estrategias para presentar un CV y las demandas que hoy aparecen en materia de conocimientos, competencias y aptitudes.
Para Cerone, este tipo de experiencias también representa una fuente de información para la propia Universidad: “Escuchar directamente a quienes integran el mercado laboral permite identificar necesidades, detectar nuevas demandas y anticipar transformaciones que pueden contribuir a la actualización de los contenidos y las estrategias de formación.”
Desde la Facultad de Arquitectura, la iniciativa también fue entendida como una instancia para repensar el vínculo entre la formación universitaria y el ejercicio profesional. Para la Arq. Vicenta Quallito, decana de la Facultad de Arquitectura de la UAI, la jornada respondió a una necesidad que venía siendo expresada por los propios estudiantes y graduados: “La Primera Jornada de Empleabilidad surgió de una necesidad concreta expresada por estudiantes y graduados: comprender los desafíos reales de la inserción laboral y encontrar espacios de escucha, acompañamiento y construcción colectiva”, explicó.
En ese sentido, Quallito remarcó que el rol de la Facultad no se limita a la transmisión de conocimientos técnicos, sino que también implica acompañar a los futuros profesionales en una etapa de transición que presenta nuevos desafíos. “Formar arquitectos implica mucho más que transmitir conocimientos técnicos; supone acompañarlos en la transición hacia un ejercicio profesional cada vez más complejo y cambiante”, sostuvo.
Uno de los ejes que atravesó las conversaciones fue el perfil profesional que actualmente buscan estudios y empresas. Si bien existen nuevas demandas vinculadas con herramientas y tecnologías específicas, González consideró que el cambio más importante no está necesariamente en los conocimientos técnicos: “Piden más conocimientos en sistemas BIM, algún programa nuevo, pero realmente no cambia el fondo. Siempre van a buscar profesionales que entiendan lo que están haciendo, que tengan la actitud para enfrentarlo”, sostuvo.
Para quienes están dando sus primeros pasos profesionales, destacó tres elementos: actitud, conocimientos y paciencia. “Son cada vez más los arquitectos que se reciben en el país y la competencia aumenta. Hay que encontrar el diferencial”, afirmó.
En esa línea, también planteó que el paso por la Universidad constituye un momento especialmente valioso para comenzar a acercarse al mundo laboral. “El período de estudio es el mejor para cometer errores. Un estudiante está en formación. Cuando ya te recibiste, se presupone que sabés. Lo cual es erróneo, pero es la realidad que se asume”, explicó.
Más allá de las herramientas concretas para buscar empleo, uno de los aspectos más destacados de la jornada fue la posibilidad de compartir inquietudes y experiencias entre pares: “La Universidad enseña sobre la profesión, contenidos técnicos, prácticos, teóricos, de todo tipo. Pero cuando uno sale al mercado laboral, se pega un golpe que no es fácil de afrontar para muchos. Y eso es mejor hacerlo con pares”, señaló González.
Ese espíritu también atraviesa a la Usina de Arquitectura, que definió como “una comunidad horizontal donde estudiantes y jóvenes profesionales no solo pueden intercambiar información, sino que pueden ser parte de un grupo en el cual se pueden apoyar en las situaciones más difíciles”.
Si bien algunos integrantes consiguieron trabajo o resolvieron dudas a partir de la comunidad, para González existe un valor todavía más importante: “Que se llevan es un gran espacio de contención.”
Esa transformación del mercado laboral también plantea nuevos desafíos para la formación universitaria. Para Quallito, la jornada permitió confirmar que las competencias necesarias para el ejercicio profesional exceden ampliamente el dominio de herramientas específicas: “Uno de los principales aprendizajes fue reconocer que, junto a las habilidades técnicas, resultan fundamentales la actitud, la adaptabilidad, la capacidad de vincularse y la construcción de redes”, señaló la decana.
La mirada coincide con una de las conclusiones que atravesó el encuentro: si bien los conocimientos tecnológicos y las herramientas de trabajo son cada vez más importantes, la capacidad de adaptarse, relacionarse y encontrar un diferencial continúa siendo central para quienes buscan insertarse en el mercado.
Uno de los momentos más significativos del encuentro llegó hacia el final, cuando los participantes comenzaron a construir en un pizarrón un listado de alrededor de 40 actividades y ámbitos de desempeño en los que un arquitecto o diseñador de interiores puede desarrollar su profesión.
La propuesta permitió visualizar una realidad que muchas veces queda oculta detrás de las representaciones tradicionales de la profesión: el campo de acción de la arquitectura es mucho más amplio y diverso de lo que suele imaginarse.
La posibilidad de ampliar esa mirada sobre la profesión fue uno de los aspectos que más valoró la Facultad. Para Quallito, el encuentro permitió no solo conocer las demandas actuales del mercado, sino también visibilizar la diversidad de caminos que existen para quienes se forman en arquitectura y diseño de interiores: “También permitió visibilizar la enorme diversidad de campos de acción que hoy ofrece la disciplina”, destacó.
La decana consideró que este tipo de encuentros resulta especialmente valioso porque permite que la Universidad escuche de primera mano las transformaciones del sector profesional y pueda traducir ese intercambio en nuevas herramientas para sus estudiantes. “Para la Universidad, estos espacios constituyen una valiosa oportunidad para escuchar al sector profesional, actualizar sus propuestas académicas y fortalecer el vínculo entre formación, sociedad y mercado laboral”, afirmó.
En esa misma línea, remarcó que el desafío no consiste solamente en preparar a los estudiantes para conseguir su primer empleo, sino en brindarles una mirada amplia sobre las posibilidades de desarrollo que ofrece la profesión y acompañarlos en la construcción de su propio recorrido.
La jornada dejó planteada la necesidad de continuar generando espacios de encuentro entre Universidad, estudiantes, graduados y sector profesional. Para Cerone, esta primera experiencia constituye justamente el inicio de un proceso: “Un espacio pensado para encontrarnos, escucharnos y construir, de manera conjunta, nuevas oportunidades para el desarrollo profesional y la inserción laboral de nuestros futuros graduados.”
En tanto, González dejó un mensaje especialmente dirigido a quienes todavía sienten que falta tiempo para preocuparse por el futuro laboral: “Cada uno tiene su tiempo y va a sentir que ese momento va a llegar cuando corresponda. No hay que apurarse.”
Desde esta perspectiva, la jornada también dejó una reflexión sobre el acompañamiento que necesitan los estudiantes y graduados durante sus primeros pasos profesionales. Para Quallito, generar comunidad y redes es parte de ese proceso: “Sobre todo, reafirmaron la importancia de generar comunidades de apoyo que ayuden a nuestros estudiantes y graduados a proyectar su futuro con confianza, compromiso y una mirada amplia sobre el rol transformador de la arquitectura”, concluyó.
La propuesta, en definitiva, buscó correr la mirada de la empleabilidad entendida únicamente como la búsqueda de un puesto de trabajo para pensarla como un proceso más amplio: conocer el mercado, construir vínculos, reconocer las propias capacidades y descubrir nuevas formas de ejercer una profesión que continúa ampliando sus campos de acción.

