Entre política, relaciones internacionales y el mundo académico: Fabián Lavallén Ranea pasó por Radio Belgrano

El doctor Fabián Lavallén Ranea, director de las carreras de Ciencia Política y Gobierno, y Relaciones Internacionales de la Universidad Abierta Interamericana (UAI - Sede Rosario) visitó los estudios de AM 570 Radio Belgrano y dialogó con José Skowron Posluzna en el programa “¡Hola Europa!”. En una entrevista amplia, repasó su vocación por la historia y la política, la actualización de los planes de estudio en la UAI, el perfil de sus graduados, la inserción laboral y los vínculos académicos con otras casas de estudio, tanto en Argentina como en el exterior.

Antes de hablar de su función de la UAI o de la geopolítica actual, Lavallén volvió a la figura de su abuelo que terminó orientando buena parte de su vida académica. “Yo comencé estudiando historia por culpa de mi abuelo, que me metió mucho el tema”, recordó. Contó que tenía “una biblioteca y un galpón con muchos libros antiguos, diarios”, y que desde muy joven supo que su camino estaría ligado a la historia o a la política.

Ese interés inicial lo llevó a estudiar la carrera de Historia en la vieja Facultad de Filosofía, Historia y Letras de la Universidad del Salvador (USAL). Pero, con el tiempo, descubrió que su vocación no se agotaba en el estudio del pasado. “Me encantó estudiar historia, pero también me di cuenta de que me apasionaba la política actual, las relaciones internacionales, el estudio de los conflictos, y por qué se desatan”, reveló.

Lavallén también cursó Relaciones Internacionales en la USAL. Esa doble formación le permitió articular dos campos que, en su mirada, se complementan de manera particularmente rica. Para él, las relaciones internacionales tienen una característica que las vuelve especialmente atractivas: nunca se agotan. “Las relaciones internacionales son apasionantes, interminables, porque hay tantos campos de especialización y tanto conflicto, que siempre se actualiza”, sostuvo.

En diálogo con Skowron Posluzna, explicó que una de las primeras cosas que descubre quien se acerca a esa disciplina es la variedad de orientaciones posibles. Algunos estudiantes se sienten atraídos desde el comienzo por la política exterior de los Estados Unidos, otros por Europa o por Asia. En su caso, recordó, el interés principal estuvo desde siempre en América Latina y Sudamérica, al trazar una línea de continuidad entre sus años de estudiante y sus preocupaciones actuales.

Lavallén rememoró quienes estudiaban antes de los 90´ estos temas debían enfrentar dificultades concretas para conseguir bibliografía especializada. “Hace 30 años un libro que uno se enteraba que había salido, debía buscarlo, compartirlo, fotocopiarlo, ver si se iba a editar en la Argentina”, relató. Ese recuerdo contrasta con la realidad actual, marcada por una disponibilidad de materiales que el propio académico presentó como extraordinaria. Hoy, dijo, un estudiante puede acceder en cuestión de minutos a textos, revistas científicas y producciones académicas de primer nivel. Aquello que antes podía ser una odisea, como conseguir una revista científica especializada, ahora puede resolverse en poco tiempo. “Ahora en 10 minutos puede bajarse lo mejor que se ha escrito en Europa”, indicó.

 

“El mundo cambia y las carreras también”

Luego de repasar sus años de formación, Lavallén se detuvo en su trayectoria institucional. Mencionó que, muchos años después de dirigir estas carreras en la Universidad del Salvador, inició un nuevo desafío en la Universidad Abierta Interamericana, donde lleva más de una década al frente de las licenciaturas en la sede Rosario.

“La UAI, el año pasado, cumplió 30 años. Es una universidad pedagógica, es decir, tiene un perfil muy enfocado en el proceso de estudio, en el acompañamiento del estudiante”, destacó. El director subrayó que las sedes de Rosario y Buenos Aires comparten los mismos planes de estudio en Relaciones Internacionales y Ciencia Política, pero también presentan particularidades propias. En Rosario existen temas que adquieren una relevancia especial y que permiten cierto margen de trabajo dentro de los programas. Entre ellos mencionó la vinculación con el litoral, la integración con el Paraguay y la Hidrovía. Esta última, remarcó, constituye “un tema de agenda permanente”.

La conversación con Skowron Posluzna avanzó hacia una de las novedades más importantes del presente académico de la UAI: la actualización de los planes de estudio de ambas carreras. Lavallén relató que la Universidad acaba de inaugurar nuevos planes tanto para Ciencia Política y Gobierno como para Relaciones Internacionales. El proceso no fue una simple modificación administrativa, sino como el resultado de un trabajo amplio y colectivo.

“Hicimos una actualización para lo cual se conformó una comisión de trabajo con docentes, graduados, estudiantes e investigadores, con opiniones y académicos externos”, detalló. Según contó, se trató de un trabajo muy grande, especialmente en el caso de Ciencia Política, que ahora pasó a denominarse Licenciatura en Ciencia Política y Gobierno. También hubo una actualización importante en Relaciones Internacionales, atendiendo a los cambios del escenario global.

Lavallén vinculó esa renovación curricular con el contexto geopolítico actual, al que describió como atravesado por focos disruptivos. En ese marco, consideró que las carreras debían actualizarse para responder a nuevas demandas, conflictos y formas de pensar la política y las relaciones internacionales. Se mostró particularmente conforme con el resultado de ese proceso, destacando la incorporación de nuevos docentes, con nuevos perfiles, y también subrayó una característica que considera valiosa dentro de la Universidad: la posibilidad de escuchar distintas voces.

En una disciplina como Ciencia Política, inevitablemente atravesada por miradas ideológicas, valoró la convivencia plural entre docentes con diferentes convicciones y marcos de referencia. A partir de esa idea, explicó que profesores trabajan desde sus visiones del mundo, pero que en la UAI conviven de una manera “más que interesante” y “con mucho diálogo”.

Uno de los ejes conceptuales más desarrollados por Lavallén durante la entrevista fue la orientación que tiene la formación en Ciencia Política y Gobierno. Según explicó, la carrera está enfocada en la elaboración, el análisis y la evaluación de políticas públicas, a las que definió como uno de los “nudos gordianos” de la disciplina. En ese punto, marcó una distinción fundamental entre la política cotidiana, las decisiones políticas y una política pública propiamente dicha.

Para Lavallén, esa diferenciación es clave en la formación de los estudiantes. No se trata de desmerecer las decisiones políticas, aclaró, ya que muchos avances importantes de la Argentina surgieron de decisiones políticas firmes. Pero una política pública requiere condiciones específicas. Entre esos requisitos, mencionó en primer lugar la necesidad de que el tema se encuentre en la agenda pública. No puede ser una decisión caprichosa de un mandatario. Debe existir una demanda pública y una incorporación efectiva del tema a la agenda. Además, sostuvo, una política pública debe tener participación de la sociedad civil, planificación, monitoreo y evaluación social. “Tiene que cumplir con todo un proceso para que también sea una política de Estado, se sostenga en el tiempo”, indicó.

La referencia a Europa apareció en la entrevista no sólo como un tema de política internacional, sino también como fuente de modelos académicos y profesionales. Lavallén señaló que en la actualización de los planes se tomaron elementos de programas europeos, especialmente de Inglaterra, Francia y España. Al observar la evolución de la Ciencia Política en esos países, destacó la fuerte profesionalización que experimentó la disciplina en los últimos 30 años.

En esa línea, comentó que la UAI incorporó elementos que hoy están en la vanguardia, como gobierno abierto y transparencia pública, uno de los temas de mayor demanda. El objetivo final, afirmó, es sostener una actualización permanente del perfil de los politólogos, que no se limita a sumar contenidos, sino que implica repensar el tipo de profesional que se busca formar.

Ante la pregunta acerca del perfil graduado de la Universidad, Lavallén respondió que en el nuevo plan hay un ciclo básico de formación de tres años en ambas carreras, con un título intermedio, y luego materias específicas. “Hay muchos temas que antes no estaban contemplados, no porque el plan anterior sea malo sino porque la ciencia, el mundo cambia y también las metodologías de trabajo”, reveló.

Uno de los cambios destacados es el mayor énfasis en la investigación. Lavallén explicó que Metodología dejó de ser una materia ubicada únicamente al comienzo de la carrera y pasó a estar presente en distintos módulos de cada una de las disciplinas. Ese cambio muestra una concepción más transversal, pensada como una herramienta permanente del estudiante y no como un contenido aislado.

El Dr. Lavallén mencionó que el rediseño de los planes de estudio de la UAI se hizo pensando no sólo en qué contenidos debía aprender el estudiante, sino en qué debía saber hacer con ellos. Por eso, los planes tienen como base una matriz de competencias pensada en el graduado. El desafío, explicó, fue “cómo transformar ese contenido en una habilidad, qué quiero que el estudiante sepa hacer”.

El proceso, según relató, demandó un gran trabajo por parte de los docentes y una fuerte predisposición al aprendizaje permanente. En ese punto, volvió a destacar una particularidad institucional de la UAI: “Tiene una gran característica, nos está capacitando permanentemente en habilidades digitales a los docentes”, afirmó. Y agregó que ese proceso permite descubrir herramientas y posibilidades que antes no se conocían.

La inteligencia artificial fue mencionada como parte de ese nuevo escenario. Lavallén no la presentó como una amenaza, sino como una herramienta con la que es necesario aprender a convivir y trabajar. “Con la IA hay que aliarse de alguna manera”, indicó. En su mirada, la cantidad de información que hoy puede manejarse es muy importante, y por eso resulta imprescindible desarrollar capacidades para procesarla, utilizarla y convertirla en conocimiento.

 

La UAI fortalece la inserción laboral y la cooperación internacional

“¿Cuál es la inserción laboral de un politólogo, o de un licenciado en Relaciones Internacionales?”, consultó el conductor del programa. Lavallén reseñó una amplia variedad de espacios profesionales. Mencionó prácticas en consulados, embajadas, empresas, organismos y tanques de pensamiento. También contó que la Universidad invita a graduados recientes para que compartan sus experiencias de inserción profesional con los estudiantes.

Estas experiencias, señaló, permiten mostrar la diversidad de caminos posibles. Algunos graduados ingresaron al Instituto del Servicio Exterior de la Nación, otros se dedicaron al estudio de la energía nuclear en América Latina, o se especializaron en pobreza. También hay quienes trabajan en Naciones Unidas o quienes llevan años desempeñándose en una ONG internacionalizada. “Hay un nicho clásico, pero todos los años me entero de perfiles nuevos”, confesó.

El director carrera explicó que el campo laboral cambió de manera significativa. Durante mucho tiempo, el imaginario profesional del estudiante de Relaciones Internacionales estuvo asociado casi exclusivamente a embajadas o a la Cancillería. Sin embargo, la Reforma Constitucional de 1994 abrió un nuevo escenario al habilitar a las provincias a desarrollar sus propias áreas de vinculación internacional.

A partir de ese proceso, explicó, comenzaron a crearse secretarías o subsecretarías de Relaciones Internacionales en las administraciones provinciales. Esto modificó profundamente las posibilidades laborales de los graduados, que empezaron a descubrir que también podían desempeñarse en sus propias provincias de origen. “Eso fue un cambio de paradigma muy grande”, sostuvo. El mismo fenómeno, agregó, alcanzó también a los municipios.

Lavallén marcó especialmente el crecimiento de los gobiernos subnacionales como ámbito de trabajo para quienes estudian Relaciones Internacionales. En Rosario, explicó, la materia Gobiernos Subnacionales está a cargo de la exdirectora de Cooperación Internacional de Santa Fe. Esa experiencia, dijo, permite acercar a los estudiantes casos concretos, como el acompañamiento de gestiones de venta de maquinaria agrícola a Vietnam. Para el académico, este tipo de ejemplos muestra la velocidad con la que se profesionalizan ciertos espacios laborales. Incluso fue más allá y sostuvo: “Diría que el gobierno subnacional es uno de los principales espacios de relaciones internacionales que en mi época no existían”, señaló.

La geopolítica volvió a ocupar un lugar central cuando Lavallén se refirió a los seminarios de integración que se dictan en las carreras. Resaltó que estos espacios permiten una actualización permanente de los contenidos, ya que todos los años ofrecen margen para incorporar temas emergentes. Entre ellos mencionó la guerra en Ucrania o Irán, manteniendo siempre el foco en la geopolítica. Aunque aparecen temas vinculados a la economía, remarcó que “la geopolítica sigue siendo absolutamente fundamental”.

En cuanto a la cooperación internacional, Lavallén enumeró distintas experiencias de intercambio académico. Reveló que la UAI participa en programas con numerosas universidades y mencionó que recientemente estudiantes viajaron a la Universidad de Deusto y a Alfonso X, en España, además de experiencias en Alemania e Inglaterra. También destacó que la Universidad forma parte del Programa de Becas Erasmus y que cuenta con iniciativas que van desde clases espejo hasta dobles titulaciones.

Lavallén también hizo referencia a experiencias de posgrado y cooperación institucional. Mencionó que, gracias a la dirección del doctor Marcos Córdoba, decano de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas, el Doctorado en Ciencias Jurídicas de la UAI se dicta de manera conjunta con la Universidad de Verona. Según destacó, se trata de un programa con un cuerpo académico extraordinario y un fuerte peso en la epistemología jurídica. También mencionó el doctorado en Urbanismo, junto a la Universidad de Buenos Aires (UBA).

El académico de la UAI remarcó que la cooperación de la universidad no se limita a Europa. Hay vínculos con universidades públicas y privadas argentinas, europeas y norteamericanas, y actualmente se está abriendo un campo de trabajo con Asia que consideró “importantísimo”. Sin embargo, aclaró que, en su caso particular, por su responsabilidad en el grado, le interesa especialmente destacar las oportunidades que tienen los estudiantes de cursar materias en universidades europeas.

Según comentó, los alumnos de la UAI pueden realizar materias en instituciones con las que existe intercambio por afinidad académica, como Deusto, Comillas o Alfonso X. Esas materias son luego convalidadas automáticamente. Pero Lavallén subrayó que el valor de la experiencia no se reduce al reconocimiento curricular. Los estudiantes regresan con una experiencia de investigación, nuevas perspectivas y redes de contacto. “El estudiante se vuelve un promotor de nuevos programas”, afirmó.

Para el director de carrera, esa movilidad internacional permite potenciar investigaciones conjuntas y abrir nuevos caminos de cooperación. Además, planteó que el objetivo es que estos intercambios no queden circunscriptos al alumnado: “Queremos que esto no se limite solamente al estudiante sino también que se potencie el intercambio de profesores e investigadores”, sostuvo.

En su recorrido, la actualización apareció como una idea transversal. Se actualizan las disciplinas, se actualizan los planes de estudio, se actualizan las metodologías de investigación, se actualizan los perfiles profesionales y también se actualizan los docentes. La UAI, según explicó, busca acompañar ese proceso con una mirada pedagógica, plural y orientada a las competencias.

Para Lavallén, formar politólogos y licenciados en Relaciones Internacionales no consiste sólo en transmitir conocimientos sobre instituciones, conflictos o sistemas políticos. Implica enseñar a investigar, analizar, evaluar políticas públicas, comprender procesos globales, trabajar con nuevas tecnologías, interpretar el lugar de las provincias y municipios en el escenario internacional, y construir redes académicas más allá de las fronteras.

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