Visita de estudiantes al Sanatorio Trinidad San Isidro
Estudiantes de la asignatura "Materno Infantil" de la Licenciatura en Enfermería de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud de la UAI realizaron en junio una visita el Sanatorio Trinidad de San Isidro, en una actividad que estuvo a cargo de la Dra. Silvia Calisaya y la Lic. Susana Arriola.
Allí recorrieron el Servicio de Maternidad, ingresaron al Servicio de Neonatología y tuvieron una charla sobre lactancia materna a cargo de una puericultora. Se reflexionó sobre el valor de articular la teoría con la práctica clínica real en la formación de futuros enfermeros especializados en el cuidado del binomio madre-hijo.
La visita se armó con la idea de que existen conocimientos que solo se aprenden estando presentes. La teoría explica y el aula anticipa, pero que únicamente cobran verdadero sentido cuando uno está frente a una madre que acaba de dar a luz, escuchando el llanto de un recién nacido, o viendo de cerca el delicado trabajo de un equipo de neonatología. En ese sentido, el Sanatorio Trinidad San Isidro es una institución de referencia en la atención materno-neonatal de la zona norte del Gran Buenos Aires.


Imágenes de la jornada en la clínica.
"La formación en enfermería materno-infantil enfrenta un desafío permanente: cómo trasladar al estudiante desde el conocimiento abstracto hacia la competencia práctica, sin que ese proceso le resulte abrumador ni desconectado de la realidad. Los libros describen el trabajo de parto, los protocolos explican los cuidados del recién nacido, las guías detallan las técnicas de lactancia. Pero ningún texto puede reemplazar la experiencia sensorial y emocional de estar en un servicio hospitalario en funcionamiento", explicó la Dra. Calisaya.
Según dijo, las prácticas institucionales cumplen exactamente esa función: "Son el puente entre lo que se aprende y lo que se hace". "Son el espacio donde el estudiante comienza a construir su identidad profesional, donde las dudas se vuelven preguntas concretas y donde la vocación se pone a prueba frente a la realidad del trabajo en salud", destacó.
"Nunca había visto una incubadora funcionando de verdad. Ver a los bebés tan pequeños y entender que el rol de enfermería es fundamental para su supervivencia fue algo que no voy a olvidar", destacó uno de los veinte estudiantes presentes en la actividad. En coincidencia, otra aseguró que la puericultora les explicó cosas que nunca hubieran aprendido solo leyendo. "Ver el Centro de Lactancia y entender cómo funciona el apoyo a las mamás fue revelador", aseguró.


Más postales del recorrido.
Por último, Caliyasa concluyó que la visita sorprendió a los estudiantes y que "lo que más satisfacción genera como docente es descubrir cuánto aprenden". "En el regreso, durante el cierre de la jornada, los estudiantes compartieron sus impresiones. Hubo quienes se conmovieron ante la fragilidad de los recién nacidos prematuros. Quienes reconocieron que nunca habían pensado en los protocolos institucionales como algo concreto y cotidiano. Quienes descubrieron que el trabajo de enfermería en maternidad exige no solo conocimiento clínico sino una enorme capacidad de acompañamiento emocional", terminó.


