De Colombia a la UAI: un intercambio para crecer

María Fernanda Campos Sánchez es estudiante de la carrera de Medicina de la Universidad Cooperativa de Colombia. Con tan solo 20 años decidió darle una “mirada internacional” a su futuro laboral y vivir una nueva experiencia cursando por tres meses en la Universidad Abierta Interamericana.

La estudiante que proviene de la ciudad de Santa Marta, Colombia llegó a la Argentina junto a su padre en el mes de abril y se hospedó en un departamento en el barrio porteño de Monserrat a pocas cuadras del Obelisco para comenzar a cursar las rotaciones de Toxicología en la sede Centro, Traumatología y Ginecología y Obstetricia en el Hospital Narciso López de Lanús.

“De esta experiencia me llevé muy buenas amistades, momentos inolvidables recorriendo todos aquellos lugares de Buenos Aires, nuevos conocimientos gracias al cambio cultural que pude tener y también me sirvió para crecer y salir de mi zona de confort”, describió María Fernanda sobre lo que lleva en su valija de regreso a Colombia.

-¿Por qué elegiste Argentina?

-Realmente siempre sentí una afinidad. Desde siempre quería conocer Argentina. Antes ya había intentado aplicar a un intercambio, pero no lo pude hacer por cuestiones académicas en cuanto a los horarios y todo lo relacionado. Siempre quise conocer este país y me llamó mucho la atención. Además, la Universidad Abierta Interamericana presentaba un plan de estudio similar al de mi universidad y eso fue uno de los factores que me facilitó el intercambio.

-¿Por qué elegiste a la Universidad Abierta Interamericana para hacer el intercambio?

-La elegí porque me ofrecía, además del plan de estudios, la parte práctica.

Cuando estaba eligiendo una universidad, había otras opciones y leí acerca de las posibilidades que tenía a la hora de llegar en cada una de ellas y muchas me daban la opción de solamente ser estudiante de observación. En Colombia yo estaba muy familiarizada con la práctica y la UAI me dio la oportunidad de poder seguir practicando en las rotaciones y eso es lo que más me gustó y la razón por la cual la seleccioné para hacer el intercambio.

-¿Qué diferencia hay entre la Universidad Cooperativa de Colombia y la Universidad Abierta Interamericana?

-Una de las cosas que noté fue que, a la parte práctica de las rotaciones, acá le llaman guardias. Otra diferencia, es que en Argentina te puedes quedar un sábado, un domingo o en el horario que los docentes te dispongan en las prácticas, pero allá, en la Universidad Cooperativa de Colombia no se puede, solo en ciertos horarios.

También, me llamó la atención, lo mucho que valoran la teoría, en el sentido de que la exigen bastante en los exámenes.

-¿Qué desafíos o diferencias ves entre estudiar en Argentina y estudiar en Colombia?

-Un desafío fue vivir sola porque en Colombia vivo con mis papás y estaba acostumbrada a que todo quede más cerca. Acá la ciudad es más grande y fue una gran dificultad saber cómo viajar en el transporte público, que buses tomar y dónde estaba ubicada.

-¿Cómo fue tu relación con otros estudiantes? ¿Encontraste estudiantes de otro país?

-Al principio me fue difícil entablar conversaciones porque note que muchos eran de Brasil y hablaban portugués. Sin embargo, con el pasar de los días ya nos fuimos relacionando más.

 Encontré también, compañeros que son de Colombia, de Ecuador y de Argentina y al ser el mismo idioma las relaciones fluyeron mucho más e hice de grandes amigos.

-¿Cómo te llevas con las autoridades de la institución?

-Las autoridades han sido de gran ayuda desde el momento uno. Recuerdo que inicialmente me comunicaba con Ezequiel y Lucía que han estado pendientes en mi proceso de internacionalización.

 Tuve la oportunidad, también, de ir a bedelía, porque no sabía que había que inscribirse a los exámenes finales, ya que allá en Colombia eso no se ve. Tuve un problema y realmente fueron muy eficientes a la hora de resolverlo, estuvieron muy pendientes, de gran ayuda y muy atentos a todas mis consultas y dudas.

-¿Cómo fue la experiencia con los profesores?

-Realmente ha sido enriquecedora. Me gusta que las clases suelen ser dadas por diferentes especialistas y muchos de ellos explican muy bien y nos enseñan más allá de la parte teórica, las cosas prácticas de la vida profesional y lo que debemos hacer y lo qué no.

En ginecología y obstetricia, por ejemplo, han sido de mi agrado todos los profesores, convirtiendo esta rotación en mi favorita.

 -Has pasado por varias rotaciones (traumatología, ginecología y toxicología) ¿qué aprendizaje clave rescatas de cada una de estas especialidades?

-La especialidad de toxicología, al ser muy amplia, hay que saber identificar cómo llega el paciente y me enseñó que cualquier cosa en exceso puede generar toxicidad.

En traumatología y ortopedia, aprendí que muchas veces lo que el paciente piensa que no puede ser grave, termina siendo más grave de lo que parece, y es una especialidad bastante práctica. En ginecología y obstetricia, el valorar desde la primera infancia hasta la mujer perimenopausia o menopáusica es supremamente importante, ya que muchas veces se pasa desapercibido a la niña o a la adolescente, porque siempre nos enseñan desde la mujer en edad fértil.

-¿Visitaste algunos lugares de Argentina?

-Sí. Fui a La Boca, al Barrio Chino y caminé mucho por Recoleta y San Telmo. También visité el Ateneo Grand Splendid, una biblioteca que me pareció muy bonita. Y por todos esos lugares vi cómo estudian y el respeto que se tienen en la calle. La verdad me ha gustado mucho tener la oportunidad de observar una cultura diferente a la mía.

 Además, probé distintas comidas autóctonas como las milanesas, el choripán -que es el que más me gusta- el fernet, los helados y el mate mientras estaba en las clases.

 -Si tuvieras que destacar los aspectos más positivos o enriquecedores de esta experiencia de intercambio, ¿cuáles serían?

-Los aspectos más enriquecedores de mi experiencia fueron el compartir y el aprender de otra cultura y de otras personas. Ver cómo se ejercen la medicina y sus técnicas.

A nivel cultural, realmente me ha gustado mucho el orden y la limpieza de los lugares y las calles. También socialmente cómo son las personas, que realmente me he llevado, una grata sorpresa ya que son muy agradables y sociables, entonces han hecho que mi experiencia sea un poco más amena.

-¿Hay alguna anécdota o momento especial que te gustaría compartir sobre tu estadía en Argentina?

-Algo a resaltar fue cuando una vez nos citaron en una reunión en la sede principal para conocernos con los demás compañeros que están haciendo intercambio y fue una buena experiencia, porque pude ver quiénes más estaban y ese día logramos coordinar para salir, conversar, saber de dónde venía cada uno, porque habían elegido la universidad.  Me pareció un gran momento de integración.

-¿Qué consejo le darías a un estudiante que todavía no se anima a realizar un intercambio?

-Mi consejo sería que se atrevan, que sean valientes, que uno no sabe lo que vive hasta que lo experimenta. Es algo que nadie te va a quitar y que realmente vas a llevar por el resto de tu vida y te va a permitir conocer nuevas personas, aprender e incluso retarte a ti mismo a descubrir cosas que no sabías que podías hacer estando en un intercambio.