El Point: un streaming que busca potenciar la creación audiovisual

El Pointes un programa de streaming que integra la programación del canal “Comunicación UAI” y se emite todos los martes, de 17:00 a 18:00 horas. Sus integrantes son Máximo Nicolás de Llano y Cortejarena Giorgis, Tomás Agustín Contreras Sekiguchi, Alejo Cosco, Esteban Moreno Teves y Thiago Socrate, estudiantes de la Universidad Abierta Interamericana.

 En una entrevista con el conductor Máximo de Llano, el Departamento de Prensa de UAI pudo descubrir cómo es generar un programa de streaming que quiere ayudar a que las personas descubran su potencial en el mundo audiovisual.

¿Cómo se les ocurrió la idea de hacer el streaming y cómo conocieron el espacio?

 En 2022, postpandemia, volvemos a retomar el contacto de ir constantemente a la facultad. Ahí es donde conocemos el espacio donde hacen streaming, que antes era una simple sala de computadoras. Hicimos un programa antes de “El Point”, donde tome la experiencia de cómo se maneja un programa semanal, armar una rutina y cómo mantener un programa a largo plazo, aunque ese solo duro medio año.

Al año siguiente, en el 2024, la gente me decía: “¿no vas a hacer algo?” “¿no vas a aprovechar a hacer un programa?”, porque me había ido de ese programa, que después continuó con otro nombre y luego finalizó. Tenía ganas de hacer un streaming a mi forma de ser, porque en ese programa yo era panelista y no me sentía cómodo.

Ahí es donde integro a los chicos. A Esteban un amigo de la facultad, que es el panelista por excelencia del Point, es el que tiene mejor dicción y conocimientos. Después apareció Thiago, quién antes de estudiar producción audiovisual, estudió programación en videojuegos y Tomi que es mi mejor amigo del primario y también estudia producción audiovisual. Finalmente se unió Alejo con quien compartimos varias producciones.

¿Cómo nació “El Point”?

En 2022, habíamos compartido una cursada donde hicimos un programa y teníamos esa búsqueda de hacer audiovisuales con esa onda de productora. Y tenía el nombre de “El Point”. Nace como una productora audiovisual.

En 2023 hay un parón y no hacemos videos hasta que me hablan los del streaming diciendo que tenía las puertas abiertas para hacer un nuevo programa. Los primeros programas piloto fueron con Tomi y cuando lo integro a Esteban cada uno comienza a tener su sección.

¿Qué temáticas tienen? ¿Hacen entrevistas o móviles?

Es un programa de contenido semanal cerrado. Una vez con Thiago -que compartimos el gusto por las batallas escritas- fuimos a una batalla escrita, sacamos la cámara e hicimos algunas preguntas y algunos videos, pero no lo editamos ni lo aprovechamos. Pero este año volvimos a otro evento de batalla escrita e hicimos un pequeño resumen.

Lo mismo hizo cuando pasó el evento de Franco Colapinto, pero fue parte de la sección de Fórmula 1. Cada tanto hicimos esas cosas, pero la verdad que no con continuidad, fueron esporádicas. Fueron momentos que aprovechamos y dijimos ya que estamos acá vamos a grabar algo para el programa y después el resto de programas son los contenidos que cada uno trae. No estamos haciendo de momento extras aparte de lo que hacemos semana a semana.

¿Qué diferencias a nivel técnico o en organización ves desde que comenzaron el programa hasta ahora?

 En un inicio, cuando éramos Tomi y yo, manejar los contenidos fue difícil porque teníamos que alargarlos durante una hora. Cuando lo sumamos a Esteban teníamos unos 20 minutos para cada uno y ahora nos fijamos cuánto dura cada sección y cuanto contenido tenemos. Cada panelista es libre, tiene su espacio y se distribuyen entre ellos los tiempos.

¿Cuáles son las diferencias que ven en el streaming comparado a otros medios como la radio o la televisión?

El streaming tuvo su mayor auge en pandemia y, aunque hoy existen espacios profesionales y estudios equipados como Radio Blas o similares para transmitir en YouTube y Twitch, streamear desde casa con amigos se siente más natural. En la zona de confort uno se siente más tranquilo para expresarse tal cual es, logrando una comunicación perfecta a pesar de que allí no te pongas a prueba para superarte. En contraste con la televisión —que está muy producida—, el streaming ofrece una mejor comunicación entre el comunicador y el espectador gracias al chat, permitiendo un contacto directo con la audiencia a través de los comentarios.

Estás finalizando tu tesis, ¿van a seguir el programa cuando termines la carrera?

Es una pregunta que me viene haciendo mucho y que me hice mucho antes porque terminé la cursada en 2024. Pero a los chicos como Esteban y Thiago les queda uno o dos años de cursada y nos pueden brindar este espacio, porque es una realidad que me voy a recibir y voy a dejar de ser un alumno regular. Una posibilidad es hacer “El Point” de manera remota, es decir, cada uno desde su computadora y cerrar este ciclo en UAI que me encantó. Siento que el futuro es más abarcativo desde la zona de confort de cada uno, aunque voy a extrañar a la universidad.

¿Qué es lo que más te gusta del espacio y qué es lo que cambiarías?

Lo que más me gusta es la gente. Es un espacio de práctica y no somos profesionales porque estamos aprendiendo y siempre está la mejor predisposición. Siempre está el que viene y te enseña. De nuestro lado, también ayudamos y tenemos un contrato social de tratarnos bien entre todos ya que el programa es de todos. Me va a dar lastima decir que no voy a estar más el año que viene.

Lo que si me molesto al inicio cuando nos dieron el espacio es que no hayan aprovechado hacer el streaming al lado donde está la multimedia. Entiendo que es para dar clases, pero podrían hacer algo como los streaming más famosos con son cámaras en mano y aprovechar para hacer cosas corporales y no estar fijo o quieto.  Tenemos que estar siempre en un mismo cuadro creo que es un balance que hay que seguir buscando.

¿Qué es lo que más te gusta del mundo audiovisual y qué es lo que más te inspira?

Los trabajos de la facultad para distintas materias, cómo el trabajo que estamos haciendo para la tesis, vienen de la mano de querer hacer algo y que deje algo para el espectador, entonces si grabamos algo tratamos de que podamos ver en un futuro lo que hicimos y no que sea solo lo que presentamos al profesor.

Un ejemplo que me marcó mucho es cuando Tomi cada vez que grabamos algo me dice “que emoción” o “qué manija” y me sorprende ver desde ese lado el interés a algo no es ajeno a él y que tenemos ese amor tan grande por lo que hacemos. Me sorprende la coordinación natural para organizarnos y cada uno aportamos lo que queremos para lo que vamos a grabar. Nos gusta mucho el humor y la ficción y en un futuro estaría bueno con amigos productores musicales llevarlo a un lado de videoclips donde haya una historia y una banda sonora.

¿Qué consejo le darías a alguien que quiere comenzar en el streaming y quizá no se anima?

Hoy en día hay mucho prejuzgo “no quiero”, “me da miedo”. Pero hay que arrancar, buscar gente que se cope, que tenga interés y que busque hacer lo mismo. Lo que queríamos hacer con “El Point” era buscar que la gente se conozca para ayudarse en sus proyectos y eso funciona semana a semana. Por ejemplo, Tomi y Thiago son programadores de videojuegos y se pueden intercambiar ideas y eso los ayuda en sus conocimientos. Va más allá de las producciones audiovisuales.