Gracias Muchachos, son Eternos

La Selección cayó 1-0 ante España, que es un justo campeón. A pesar del esfuerzo, la garra y el coraje no pudo resistir ante la superioridad del conjunto español.  Termina un ciclo de 5 finales y 4 títulos y el legado que dejan es eterno. Messi con 39 años fue la principal figura y emblema de un equipo que dejó todo.

Por Mateo Bóveda Formaro

Nada que reprochar, absolutamente nada. Esta selección merece todos los elogios, agradecimientos y cariño posible de un país entero. La ilusión fue gigante y dejaron todo para poner al país nuevamente en lo más alto del fútbol mundial, pero lamentablemente no alcanzó.

España fue superior en el desarrollo global de los 120 minutos y construyó con argumentos una victoria que la consagra como campeona del mundo. Aun así, Argentina jamás renunció a sus convicciones. Peleó cada pelota, sostuvo la esperanza hasta el último instante y demostró, una vez más, el carácter competitivo que marcó a esta generación.

Porque los títulos engrandecen, pero hay equipos que trascienden incluso cuando no levantan una copa. Este grupo pertenece a esa categoría. Su legado no se mide únicamente por las conquistas, sino por haber devuelto la ilusión a millones de argentinos, por haber convertido a la Selección en un símbolo de pertenencia y por haber escrito una de las etapas más gloriosas de la historia del fútbol nacional.

Gracias por las noches inolvidables. Gracias por las cuatro vueltas olímpicas. Gracias por hacernos creer que todo era posible. Y gracias, sobre todo, por defender la camiseta con una entrega que jamás estuvo en discusión.

El Mundial terminó con una derrota. La historia, en cambio, recordará a esta generación como eterna.